jueves 29 de octubre de 2009

Disparar a matar...


29/10/09


- Canuto, ¿has oído eso?

Sí.

Pero no le salen las palabras.

- Estaban hablando de ese chico.

A Sirius le pitan un poco los oídos. Un poco. Como si fuera a caer enfermo.

- ¿Qué?

Y de pronto está sudando y es como si todo lo que dice James llegara de muy lejos, realmente muy, muy lejos. Le cuesta prestar atención.

- Ese chico del que Remus está enamorado, ¿no lo has oído?

Sí.

Sí, lo ha oído. No sabe por qué porque preferiría no haberlo hecho pero lo ha oído perfectamente.

- Sirius, ¿te quieres mover?

No.

Quiere quedarse allí, quieto, tan quieto que no tenga que respirar, ni volver a hacer nada, o a sentir nada. Se le ha revuelto el estómago o eso cree porque nunca le había pasado antes. Se comió un pavo entero una vez en navidad y no sintió nauseas. Ahora cree que podría vomitar. Vomitarle a alguien, si es posible. A Remus, probablemente.

O casi mejor a ese chico del que hablaba Remus con Lily. No deja de escucharles. En su mente. Las tres frases que ha oído le dan vueltas.

- Le quieres – dice Lily. – Díselo, Remus. Sé sincero.

- ¿Y si...?

- Remus –le interrumpe-, no tienes por qué conformarte con una relación basada en el sexo. Así que no te conformes. Te mereces más de lo que tienes ahora.

Más que él.

Sí, claro. Claro, sí. Remus se merece lo que él quiera. No solo sexo. Claro. Sí. Y le quiere, a alguien. Bueno, a un chico. ¿Y por qué va a conformarse con sexo con Sirius cuando podría tener algo más con otro? Lily tiene razón, qué tontería.

- Canuto, joder, ¿vamos o no vamos?

- No.

Sale de la capa sin preocuparse de que alguien pueda verle. Le arde el pecho. Un dolor, una presión dolorosa. Tan dolorosa de hecho, que no para de gemir, que le amenaza con hacerle añicos por dentro, hasta que Sirius reacciona y convierte ese dolor en la única sensación con la que está acostumbrado a enfrentarse.

Rabia.

Así que Remus quiere a otro. No sabe quién. Daniel, probablemente. Así que solo sexo. Quería hablar con él, antes del partido. Probablemente para decirle "ha estado bien, me encantaría que siguiéramos siendo amigos pero no podría conformarme contigo, Sirius, compréndelo".

Sí, claro.

La rabia le asfixia, como una enfermedad vírica. Sirius es inestable en condiciones normales. Sentirse engañado por Remus no son condiciones normales, sino un estado de excepción sin precedentes.


Marauders!Crack by Irati.



**El fragmento, aunque lo parezca, no está escogido a propósito, ha coincidido, te lo juro.**

Gestos que lo dicen todo...


25/10/09


Le odia –a Daniel pero no puede pensar en su nombre- como no odia en ese momento ni a su madre. Tan rubio y tan anatómicamente perfecto, con sus perfectos ojos azules y su perfecta sonrisa radiante y siempre con la palabra perfecta y la conversación ideal. Les encandila a todos, ese gilipollas y Sirius le odia tres veces por segundo, del derecho y del revés. Odia la manera en la que James le invita a formar parte de la conversación, haciendo gala de todo su encanto, siendo el anfitrión perfecto, haciendo las presentaciones. ODIA que Peter se haga pis encima de la emoción con sus trescientas mil anécdotas sobre lo estupenda que es América. Odia a América Y PUNTO. Odia lo inteligente que es, cómo se hace con las conversaciones con ese sibilino carisma Slytherin. Le odia y odia que su odio sea palpable y tan evidente que Remus parece incómodo.

Te jodes.

Lo que más odia es a él. A Remus. Le odia porque ATIENDE a Daniel y se ríe con sus chistes –que son graciosos pero ésa no es la cuestión- y parece completamente fascinado cuando Daniel habla de su estúpida visita al estúpido Boston y sus estúpidas bibliotecas que aparentemente no son estúpidas para Remus. Ni Boston, ni San Francisco y ni siquiera la estúpida Nueva Orleáns con su estúpido Jazz. Nada de eso le parece estúpido al estúpido de Remus. Estúpido.

- Siempre he querido visitar Nueva Orleáns – tiene la desgracia de decir. Desgraciado.

- Te encantaría, Remus.

Es que ¡ODIA! cómo dice su nombre. "Te encantaría, Remus". Como si le conociera o algo así, o supiera lo que le gusta. Subnormal. Seguramente sí que sabe lo que le gusta. Como el nombre de un montón de cantantes de jazz y dónde están las mejores bibliotecas. Y un montón de cosas más de las que Sirius no tiene ni idea. Gilipollas. Besó a Remus, en aquel puente. A saber cuántas veces. A saber qué hicieron y cómo y cuántas veces y aaarrg, se enferma si piensa en ello, ¡gilipollas!

James le pregunta si va a quedarse al baile.

- No pensaba hacerlo. No sabría decirte, James.

¿Qué es, tonto? No es tan difícil decir sí o no. ¡Es que es gilipollas! Cómo no ve todo el mundo lo tonto que es. Resulta incomprensible cómo no les repugna tanta belleza y tan interesante conversación y esa actitud de "oh, mira, me pegaron en el colegio, así que soy una especie de héroe, ¡adoradme, adoradme!".

- Cuánta indecisión, Daniel. Dínoslo si podemos hacer algo para que te decidas -. Para que se decida a marcharse, naturalmente. – Aunque me extraña que quieras quedarte, después de lo que te pasó. Debe traerte malos recuerdos. Saber que todavía posiblemente siguen aquí, los mismos que te atacaron. Escondidos en cualquier rincón. No puede ser fácil. Sabiendo que seguramente quieren volver a hacerlo.

Su voz le recuerda a alguien.

A la bruja de mi madre.

Se hace un silencio gélido en la mesa. Un instinto de mortificación obliga a Sirius a mirar en dirección a Remus. Se encuentra exactamente lo que esperaba. Una mirada seria de reprobación que le sacude de la cabeza a los pies, le hace odiarle y odiarse a sí mismo por ello. Incluso James parece incómodo y hace ruido con la cuchara mientras busca cambiar de tema. Daniel deja que la perturbación de su mirada se note solo durante un instante, que pasa fugaz y sin dejar huella. Recupera inmediatamente la compostura y con diplomacia, incluso con un tono de voz amistoso, da un sorbo a su zumo y trata a Sirius con mucho mayor respeto del que sabe que merece.

- Trato de no pensar en ello, aunque no sea fácil.

Le odia. Su estúpida manera de no entrar a la batalla. El hecho de que demuestre ser mejor que él. Le odia con todas sus fuerzas, como si se odiara a sí mismo, a través de sus atractivos ojos azules.


Marauders!Crack by Irati.




Me encanta ese fragmento, es una de esas escenas que ocurren, a veces, con frecuencia.


¡¡No!! ¡¡Ya no te odio, gélidos ojos azules impenetrables!! Toomaaa, ¡soy felizzzzz! xD En el 2011, más xD. (Cosas mías xD).

La foto, la continuación de la secuencia de la anterior xD, Tamara echándose encima de mí xD. Gracias a la fotógrafa /fundidoinvisible (Laura) no son dos fotos preparadas, simplemente estábamos hablando, se dio la escena, y ella tenía la cámara a punto ^^.

Miradas que insinuan...


23/10/09


Daniel no está tan seguro. Invitar al pasado a la cena, es a menudo sentar a la mesa a los problemas que deberían quedar enterrados.


Marauders!Crack by Irati.



Por suerte, muchas veces, el pasado rechaza la invitación o, si la acepta, se está calladito sin molestar. Hacía casi nueve años que no aparecía. Y tuvo que llegar ahora =S.





¿Sabes qué? Que estabas, no guapa, Tamara, cariño, preciosa. Que te quiero más que a nadie en el mundo, que eres lo mejor que ha podido pasarme. Que lo que ponía en la carta, es la realidad, igual que la poesía de mi madre. Que eres como mi hermana, mi niña, que daría mi vida por ti. Y ahora, con la princesa de la casa, con la pequeña de mis ojos, más aún. Esto no va a estropearse nunca, te lo prometo.

En la foto, Tamara y yo, en Fallas. Hecha por /fundidoinvisible (Laura). La próxima actualización, la continuación de la secuencia xD.

Amistades peligrosas...


21/10/09



Sirius se queda un segundo en la puerta. Mira a ambos lados del pasillo, tira de su bufanda, le atrae hacia él. Parece que va a darle un beso y no, en el último momento cambia de opinión con una sonrisa malévola. Le lame todo el puente de la nariz, como lo haría un perro.

- Me gusta tu nariz, capullo.

Esa sonrisa. Esa energía. Siempre será su perdición.

- Y tu cara… de verdad que no está mal.

Sirius le da un golpe afectuoso en el pecho, sin soltar la bufanda.

- Maricón.

- Gilipollas.

Le llaman desde dentro y Sirius grita, "¡voy!". Remus camina hacia atrás, sin dejar de mirarle. De un extremo de la bufanda, Sirius se agarra a él, y tal vez le gustaría que tirara y no tener que marcharse.

- Felicidades por el partido, Canuto.

- No te gusta el quidditch.

- Pero me gusta verte jugar.

Por la manera en la que Sirius sonríe, se diría que no le han felicitado nunca.


Marauders!Crack by Irati.




Nunca me habían dado un beso de buenas noches tan especial ^^. Preciosa ^^.


Un beso para todos, aprovechando =D.

Si no fuera por vosotros...


18/10/09


James ha oído que se refieren a él como el mejor jugador de quidditch que ha visto nacer un siglo entero y cuando le preguntan cómo lo hace, nunca sabe explicarles que no lo hace él, sino esas voces que le acompañan y silencian todo lo demás. Los leones le hacen ganar. Mil ojos, cientos de brazos, todos esos ánimos.

- ¡Que comience el partido!

Ellos son los que le dicen cómo elevarse, cuál es la posición desde la que verá la snitch antes que nadie, ellos le avisan de que la bludger se dirige hasta su posición y tiene que volar en una ese acrobática para esquivarla, dejar que avance y mandarla directamente hasta Sirius, que la golpea y la encaja en la portería contraria, rugiendo y aullando.


Marauders!Crack by Irati




Pues eso, gracias por los ánimos.
Y a ti, especialmente, preciosa, por la noche de ayer... Te quiero, nena ^^.


En la foto, el autógrafo de mi Viggo Mortensen xD.

El amor en los tiempos de quidditch...


14/10/09


Os prometí foto del autógrafo, pero no he llegado a casa todavía, mañana en cuanto se la haga. Por el momento, tenía ganas de actualizar con algo del Crack.

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Y allí está, en lo más alto de la torre. Remus, poniéndose el abrigo para salir. Sorprendido de verle.

- ¿Sirius, te has olvidado algo?

Se ahorra una contestación. Casi no puede respirar después de haber subido tantos pisos corriendo. Toma aire apoyando las manos sobre las rodillas y cuando consigue levantarse Remus se ha puesto el abrigo, le mira con una pregunta en los ojos. Alto y desgarbado, con las manos en los bolsillos, donde guarda siempre algo de chocolate.

- Verás – dice tomando aire, - me voy a la guerra, Remus. A lo mejor no sobrevivo.

- Un partido de quidditch difícilmente se puede comparar a la guerra, Canuto.

- Eso demuestra que no sabes nada sobre el quidditch.

- O que tú no sabes nada sobre la guerra.

Una de las cosas que más le gustan de Remus es que en siete años, jamás le ha dejado ganar una discusión sin dar la batalla. Podrían pasar horas discutiendo y serían las mejores horas de su vida.

- Remus, ¿es que no prestas atención cuando juego? McGonagall cree que soy demasiado temerario para la liga profesional y le oí decir a Dumbledore que no deberían dejarme jugar porque me acabaré matando contra las porterías. Créeme, morir durante el partido es una opción. Prácticamente se puede decir que estás ante un general antes de su última batalla.

Remus se acerca caminando con ese andar otoñal. Parece tremendamente divertido por su inminente y trágico final.

- Muy bien, vas a morir – le habla como a un niño pequeño que requiere de demasiada paciencia. - ¿Qué quieres, Sirius?

Tira de su abrigo.

- Esto.

Un beso musical, lánguido, la lengua separando los labios, derritiéndose hacia la garganta, un beso lleno de promesas que dice "estaré aquí cuando vuelvas" y provoca que todo su cuerpo se ponga a cantar, vibrando con las ganas de más. Los labios de Remus se curvan de manera exagerada y besan con idéntico y exagerado talento artístico. El beso sabe a rosas con espinas, les deja llenos de saliva y jadeando.

Cuando se separan hay un peso distinto en sus párpados y un perfume inconfundible en la habitación. A chica.


Marauders!Crack by Irati.

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Necesito sentir ya tu perfume inconfundible, princesa, te echo mucho de menos.



¿Debería empezar a preocuparme? =S Rayándome, quizás demasiado.



¿A Berlín en fin de año, cariño? Y a donde tú digas =P. No me debes Port Aventura, pero me parece una gran idea.



**Necesito que me dejes llorar un poco sobre tu hombro... Te quiero...**

¡¡Viggo, tómame!! xD


12/10/09


No hay más palabras. Sitges, Sitges, Sitges. Viggo, Viggo, Viggo. Autógrafo, mil fotos, y Esther en modo flan: piernas y manos temblando que no acertaban a darle al botón de hacer fotos de la cámara xD. En fin: un amor de persona el señor (51 años... ¡¡51!! Y parece que tenga muchos menos xD), se portó como un rey.

Bueno, la foto la hice yo, como veréis oscura y un poco movida por mis temblores, pero ahí vale, mañana os colgaré el autógrafo xD. He salido varias veces en la prensa xD (estaba justo enfrente de las cámaras xD). Y bueno, por allí también aparecieron los de Rec2, el hijo de David Bowie, los de The Moon, los de Zombieland, el señor Bayona, Pilar Rubio... y mil más.

¡¡Experiencia increíble!!

Suéñame...


8/10/09


Mecánico.

Pero no siempre.

Algunas noches cuesta un poco más. Su cuerpo quiere pero parece haber olvidado cómo y cuanto más lo intenta es peor porque lo único que consigue es frustrarse. El problema es que una vez que ha empezado ya no lo puede dejar, y le resulta imposible dormir si no llega al final. Se siente llena de energía y a veces incluso al borde de las lágrimas y necesita descargarse.

Algunas noches, como esta, una tiene que ayudarse con algo más que los dedos resbalando dentro de las bragas.

Las fantasías sexuales tampoco tienen nada de malo. [...]

[...] ¿No?

Sí.

Sí, se lo repite a sí misma. No tiene nada de malo. [...]

[...] Piensa cosas normales, que pensaría cualquier chica de diecisiete años. Piensa que está en casa y sus padres no están y Petunia ha salido y ella invita a un chico. El chico la besa en el sofá y murmura en su oído que sus padres pueden volver en cualquier momento. Pero al mismo tiempo, le sube la falda y le baja suavemente las bragas. [...]

[...] Lily se deja llevar por esas imágenes que sabe que son idiotas pero inofensivas y todo resulta más fácil. Nota un peso en el estómago, calor en la cara, ganas de abrir las piernas un poco, humedad bajo la ropa interior y que sus dedos resbalan con mayor facilidad. [...]

[...] Necesita acabar y necesita acabar ya, así que piensa. Que no está sola en la cama, que no son sus dedos, que no son dedos, sino una lengua, que esa lengua es fuerte y hábil, y le hace lo mismo que están haciendo sus dedos, pero mejor, más real y más húmedo y más íntimo, mucho, mucho mejor.

No pasa nada si en un momento, en ese primer espasmo que todavía no es un orgasmo pero si la antesala de un placer largo y palpitante, esa lengua pertenece a un chico y ese chico tiene un rostro familiar y una cara abofeteable y una sonrisa gamberra y el ego del tamaño del Yukon. Porque es solo un momento, cuando se deja llevar y resbala los dedos dentro del cuerpo, un instante y luego la cara ya no es de nadie y Lily se contrae y le baila todo el cuerpo y ya no piensa en nada.

Excepto en dormir.

Antes de conciliar el sueño, recupera la respiración, oye el ulular de las lechuzas y se convence a sí misma de que no tiene por qué sentirse ni culpable, ni confusa porque podría ser de cualquiera esa cara imaginaria y qué si es suya, tal vez.

Solo son fantasías. [...]

[...] En la mente de Lily, su chico desconocido de cierto parecido físico con alguien innombrable se lame los labios y la besa deslizando la lengua suavemente en las curvas laberínticas del cuello.


Marauders!Crack by Irati.




Fantasías...

¿Has bailado alguna vez con el diablo bajo la luz de la luna...?


Pues sí, y esos diablos tenían nombre propio. Y me encantó.

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-¡A bailar, jovencito!

Es imposible que no lo vea, el odio en la cara de Snape. Se nota desde lejos que le chirrían las manos, que aprieta los dedos. Y aún así, decidida como un huracán, la profesora lucha contra la rigidez cadavérica en el cuerpo de Snape, le obliga a levantar las manos y parece totalmente dispuesta a girar con él al ritmo del vals.

- Ostia, Quejicus bailando el vals - Sirius tiene esa mirada incendiaria que adopta antes de las grandes travesuras, de las gamberradas míticas. – Creo que éste va a ser el momento culminante de mi existencia.

Marauders!Crack by Irati

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¿Y a ti? ¿Te apetece bailar como me prometiste ayer?



¡¡Con ganas de bailar!! ¡¡Con ganas de Johnny Maracas!! ¿Para cuándo, nena? ^^


Tus abrazos me reconfortan, pequeño, ya lo sabes. Gracias por el apoyo de esta mañana.

domingo 4 de octubre de 2009

Sí, quiero...


4/10/09


- Cuando empiece el baile - susurra - no habrá nadie en la habitación. ¿Sabes lo que quiere decir eso?

Sirius se moja los labios. Consuela ver la mirada dilatada de Remus, verle tragar saliva, luchando con ese preciado control personal que nunca pierde pero se tambalea, en ocasiones. Consuela, ya lo creo, saber que a él también se le pone dura bajo los pantalones.

- No sé. ¿Que será un buen momento para redecorar?

- En la cama. Quiero estar contigo en la cama.

No le bastan los besos en la biblioteca, ni meterse mano en los pasillos desocupados a media noche. Quiere estar desnudo, quiere a Remus desnudo y notar hacerle sudar para resbalar contra él. Quiere las sábanas y hechizar la puerta para que no pueda entrar nadie hasta la mañana siguiente. Remus no dice que sí, no dice que no. Pero le besa húmedo y profundo, lánguido como el chocolate. La boca y el cuello y detrás de las orejas.

Mm, sí.

- No has dicho que sí.

- ¿A qué?

No sabe si se está haciendo deliberadamente el idiota por razones incomprensibles o si sencillamente quiere oírselo decir. Da igual. Se lo deletrea.

- A follar, Remus. A lo que prometiste en la ducha. ¿Ya se te ha olvidado?

Se le hunde la voz en el estómago, baja la mirada y aparentemente es capaz de prometerlo pero no es capaz de recordarlo sin que le suba un rubor suave desde la nuca. Dios, te follaría aquí mismo.

- No.

- ¿No te olvidas o no quieres?

Remus nunca contesta a su pregunta típico porque en ese momento llega Lily típico y se separan al oír sus pasos típico como si hubieran oído una alarma de incendios. Ella parece incómoda al darse cuenta de que obviamente ha interrumpido algo, comienza a elaborar una disculpa para marcharse pero se queda cuando Sirius se levanta y anuncia que es él quien tiene entrenamiento y cosas que hacer.

En lugar de ocupar su asiento, Lily se sienta enfrente.

- Lunático, no me has contestado – insiste Sirius antes de irse. -¿Quieres o no?

- Sí – casi sin mirarle. Y luego más firme, mirándole fijamente. – Quiero.


Marauders!Crack by Irati.




Yo quería quererla querer, y ella no...


¡Gran noche, sí, señor! ¡Gracias, chicos!

Falsas promesas, falsas esperanzas...


30/09/09


- Joder- murmura Sirius entre besos- besas de muerte, Lupin. ¿Por qué besas tan bien?

Descansan frente sobre frente. Sirius todavía sostiene la mano tras su nuca. Pero posiblemente se sostiene a sí mismo.

- No soy yo. Es que eres fácil de conformar.

- No fastidies. Soy imposible de conformar.

- Entonces es que eres fácil, sin más.

Esa vez la voz cristalina de su mente, piensa en voz alta. Y se le escapan las palabras.

- Tú lo haces fácil.

Y le besa antes de decir nada más. No se fía de sí mismo. Porque su propia voz le suena un poco extraña, acongojada, desesperada, como si proviniera de un sitio nuevo y vulnerable dentro de él. No está seguro de que esté preparado para seguir dejando que ese sitio hablo, así que besa a Remus indefinidamente. Con demasiada fuerza, dejándose asfixiar por la sensación árida del cuerpo de un chico contra el suyo. Sospecha que en ese momento se convierten en hombres.


Marauders!Crack by Irati.




Para mí sí te convertiste en un hombre en ese momento... *se apena* ¿Qué te pasa ahora? ¿Por qué no puede volver todo a la normalidad?

¿Yo? ¡Yo no estoy segura de nada! Pero... sí, lo haces todo mucho más fácil.

Guárdate tu humor y sigue peleando, no te rindas. Dos de dos no es la mejor manera. Vales más de lo que piensas y no imaginas cuánto me importas.




**Te amo.**


Llevo una mala leche encima que me parece inhumana y surrealista después de la felicidad de ayer... =S

Lo que un Black hace y lo que no...


28/09/09


Camino al comedor, se encuentra con una de esas desagradables visiones que uno se ve obligado a soportar cuando estudia en Hogwarts.

- Aparta, Lucius, que voy con prisa.

Malfoy y sus perros fieles ocupan casi todo el pasillo. Es una pena que sea hora de cenar porque la idea de partirles la cara para entretenerse es tentadora. Romper la armonía perfecta de esa expresión gélida, ah sí, qué bien suena. Lástima que sus tripas rujan tanto y esa voz idiota, sospechosamente parecida a la de Remus le diga "no merece la pena".

- ¿Vas solo, primo? Los zarrapastrosos de tus amigos deben echarte de menos.

La voz, el asqueroso acento de lameculos pijo de mierda que Sirius se afanó en borrar de su propia forma de hablar en cuanto tuvo uso de razón, todo le pone ENFERMO. Sería tan, tan fácil aplastarle la nariz contra el cráneo.

- Sinceramente, Lucius. Un consejo, ya que somos familia. Tanto pensar en mí mientras te la sacudes, no puede ser sano.

Casi peor que un puñetazo. Malfoy muda de expresión, se llena de ira en su forma más pura. Llamea en su mirada. Se queda lívido.

- Que te follen. A dos palmos de su cara, Sirius huele su rabia y se relame en ella.

- Me lo estoy pensando, primo – le humilla como mejor saben hacer los Black, dándole una palmada en el culo- pero ya te mantendré informado.

Y sale de allí con grandes zancadas. Los débiles soplidos de viento que llegan desde el exterior a través de las rendijas en las ventanas, se huracanan a su paso y murmuran, míralo, es la oveja negra de los Black.



Marauders!Crack by Irati.



Qué genial.




¿Tú crees?



¡¡Feliz!!

Hungry eyes...


26/09/09


Es difícil saber cuándo te estás hundiendo, quién eres, dónde está arriba, qué es abajo, y si los impulsos que te arrastran te llevan a la orilla o hacia el fondo del mar. Te pierdas, te encuentras y a veces vivir es como bailar, si se pone uno a pensar en ello. Avanzar y retroceder.


Marauders!Crack by Irati.

A solas... estar a solas...


25/09/09


A solas con Sirius. Sí. De acuerdo. Asiente. La idea le da un poco de vértigo. En la boca del estómago.


Marauders!Crack by Irati.




¿Qué pasará cuando estemos a solas? ¿En qué pensarás cuando me tengas frente a ti? Qué cantidad de sentimientos... de sonrisas... de besos, cariño, sobre todo de besos...

Canino. De manera figurada, deseo vehementísimo...


23/09/09


Procura parecer resignado. Pero el desgraciado de Sirius sonríe con tantas ganas que dan ganas de rascarle detrás de las orejas y mandarle un hueso.

- Te ayudaré a conseguir a Lily. Ya verás. Os casaréis y yo te organizaré una despedida de soltero mítica. Te despertarás borracho y en Gales y tendrás que ir a la boda en camilla.

Bromean un rato haciendo planes de bodas imaginarias. James le pregunta si ya sabe lo que vas a ponerse en la ceremonia. Sirius cree que lo adecuado es un kilt. Primero porque así no hay peligro de que su traje haga palidecer el de James, aunque a lo mejor con falda mi culo es más bonito que el de Lily. Y segundo porque todo el mundo pensará que los Black son escoceses, cosa que inevitablemente irritará a su madre, que entre otras cosas, también odia a los escoceses. La tercera razón es que el kilt se lleva sin calzoncillos y Sirius está siempre a favor de cualquier cosa sin calzoncillos.

- Además, así la llevaré fresquita.

Ag.

- Creo que pensándolo bien, lo diré a Remus que sea el padrino. Ya me pensaré si te invito. - Como quieras. Pero te advierto que Remus también llevará kilt.

- Ya. ¿Cómo vas a convencer a Remus de que se ponga falda?

- Descuida- imposible descifrar lo que hay tras esa mirada que emite chispas de indecencia. - Algo se me ocurrirá.

Cinco minutos después están tratando de decidir cuál sería la manera más lógica de despertar a Peter. Debaten si es mejor que misteriosamente un jarrón lleno de agua vuelque sobre él o resulta más razonable hacer bajar la cama a la Habitación Común con un hechizo. Están a punto de decidirse por la segunda opción cuando Remus abre la puerta, de vuelta de la enfermería y les ve metidos en la cama de James. Se queda allí, en el umbral un segundo, con esa expresión en la que solo se puede leer calma y el más leve cansancio.

- ¿Tengo que volver más tarde?

- No, -sonríe James- pero parece que tienes que ponerte falda en mi boda.

Remus entra en la habitación cojeando solo un poco. Sirius no le quita ojo de encima. Incluso su forma de mirar es posesiva.

- Y pensar que todo el mundo creía que Sirius no es de los que se casan.

- Se ve que solo necesitaba al chico adecuado, Lunático.


Marauders!Crack by Irati.



Pues eso. Se ve que sólo eso necesitaba.



Necesito sentirme especial... No puedo ni conmigo misma. Debe ser la tormenta... Que ya empezó el otoño, quizás... O que discutir contigo me resulta peor de lo que imaginaba... Y teneros lejos a todas, y sobre todo, a todos. Debe ser que odio que Andalucía esté lejos... Y ya ni te cuento Venezuela... Debe ser que estoy agotada y que quiero más amor... O en su defecto, más mimos de quienes tengo cerca. Sólo hace tres días que no os veo, y ya os echo de menos...



**Te amo...**

¿Pero qué me pasa...?


21/09/09


JUEVES - LA OREJA DE VAN GOGH


Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista,
tendría el valor de cruzar el vagón
y preguntarte quién eres.

Te sientas enfrente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda mas bonita,
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.

De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.

Y así pasan los dias de lunes a viernes,
como las golondrinas del poema de Bécquer,
de estación a estación, de frente tú y yo,
va y viene el silencio.

De pronto me miras, te miro y suspiras,
yo cierro los ojos, tú apartas la vista,
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.

Y entonces ocurre, despiertan mis labios,
pronuncian tu nombre tartamudeando,
supongo que piensas qué chica más tonta,
y me quiero morir.

Pero el tiempo se para,
y te acercas diciendo,
yo no te conozco y ya te echaba de menos,
cada mañana rechazo el directo y elijo este tren.

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado,
un día especial, este 11 de marzo,
me tomas la mano, llegamos a un túnel
que apaga la luz.

Te encuentro la cara gracias a mis manos,
me vuelvo valiente y te beso en los labios,
dices que me quieres y yo te regalo
el último soplo de mi corazón.




Preciosa. Lo más triste que he escuchado nunca. Me hace llorar a lágrima viva cada vez que la leo o la escucho. Es muy bonita.




Triste, triste, triste... Y estresada... =(

Sólo sé que no sé nada...


19/09/09




Sirius no dice nada. No protesta. No planea un boicot masivo a ningún tipo de actividad extra curricular. No. Toda su atención está concentrada en la silla que tiene enfrente y en el chico que la ocupa. Remus está atento en Dumbledore su concentración es una forma elaborada de ausencia. En realidad, está en alguna otra parte, pensando en alguna otra cosa. Cerca y terriblemente lejos.


Y no es solo la comida. Sino toda la mañana. No ha habido notas en clase. Nada de besos furtivos en el cuarto de baño. Remus apenas le ha hablado en toda la mañana. Y si se pone a pensarlo juraría que casi no le ha mirado. Le pasa algo y Sirius no lo entiende. Solo sabe que ese sitio que duele, ahí, justo donde dijo James se retuerce.


Qué te pasa.


Pero sobre todo


qué te he hecho.


Puede que no sea nada. Que se trate de la cercanía de la luna nueva. Puede que esté cansado, como dice. Sí. Debe ser eso. Cualquier otra posibilidad es… no, debe ser eso.




Marauders!Crack by Irati












Qué me has hecho, la eterna pregunta... Pues aunque yo no quiera verte ni en pintura, aunque cruce todo el pueblo y no pase por tu casa porque me da miedo mirarte a los ojos y sabes que aún sigues aquí, deberías preguntármelo. ¿Qué me has hecho? Lo innombrable, ojalá no volvieras nunca. Cinco años y medio fueron muchos años. No quiero volver a verte, ahora estoy demasiado bien...








Hoy de cena romántica con mi chica =P. Hemos ido a un brasileño a darle una sorpresita al CAMARERO. Qué encanto de pareja, cómo me gustan ^^. Gracias por la charla, me quedé con ganas de sorprenderte más =D. Eres la mejor =).






**Te echo de menos, no puedo decir nada más... =( **




*P.D.: Por si acaso no se ve bien, la foto es de un banco de madera y reza: "I'm discontent but not lonely". Pues eso, gracias a mis niñas.

viernes 18 de septiembre de 2009

Me acuerdo todos los días de la semana...


17/09/09


- ¡Hey!

Remus le escucha, a sus espaldas. En contra de su mejor criterio, esto es absurdo, finge que es posible no oírle. Nota sus zancadas, sabe que dará con él. Es inevitable. Se ha saltado el desayuno pero esto es Transformaciones, esto es el pasillo que lleva al aula y es el momento de verle. No está preparado.

- ¡Oye!

A sus espaldas.

- ¡Lupin!

Se pone a su altura. Junto a él. Huele bien. Le gustaría no notarlo pero huele a ducha. Todavía no se ha abrochado la corbata. Remus le mira por el rabillo del ojo, sin aflojar el paso. Le gustaría encontrar la manera de evaporarse pero no hay remedio. Sirius le toca, le obliga a parar a cuatro pasos de la clase. Está lleno de energía. Es Sirius. Y duele como solo Sirius puede doler.

- ¿Estás sordo? ¿En qué ibas pensando para no oírme?

En nada. En ti. Te oiría aunque estuviera sordo.

- Estaba distraído.

Si estuviera sordo te oiría debajo de la carne, en los huesos.

Se siente debilitado. Enfermo. Se acerca la luna.

- ¿Dónde mierda te metiste ayer? Hubiera hecho falta un poco del estilo Remus para consolar a James de la debacle con Lily, ¿sabes?

Remus tiene la garganta seca y un poco de hambre, la verdad, por haberse saltado el desayuno. Sirius le habla como siempre. Exultante, enérgico, todo furia y vitalidad y pelo largo y sonrisa estrellada. Todo Sirius. Le gustaría decirle muchas cosas pero no puede porque Sirius acaba de usar la palabra "debacle" y lo que tiene ganas de hacer es un chiste porque a veces se le escapa una señal de que su aversión a los libros no es más que una fachada. Pero no tiene ganas de chistes.

- Como no te encontré hubo que buscar medidas de urgencia, me temo. Alcohol y drogas.

El estilo Sirius.

- Me imagino.

- Es una pena que no vinieras. Perdiste una oportunidad única para emborracharme y abusar de mi candidez.

Es una insinuación, una invitación a entrar en la batalla. Pasan estudiantes hacia el aula y pronto llegará McGonagall y seguramente les enseñará algo que Sirius ya sabrá hacer y Sirius refunfuñará y se escribirá notas con James que no dejará de mirar a Lily y Remus tendrá que asistir a todo eso y notar su olor y tragarse tantas cosas que podría decir y

- sí, bueno, la próxima vez será

y no sabe cómo va a sobrevivir porque Sirius le mira raro, extrañado y en ese momento, aunque realmente, técnicamente es Sirius el que le ha hecho daño a él, es Remus quien se siente culpable por no querer jugar a eso que siempre han jugado.

- ¿Estás bien, Lunático?

- Bien. Cansado.

Demasiado para un día que se adivina largo. Los lunes siempre sueñan con alcanzar el infinito y aunque no lo consiguen, se les da bien fingir que es posible. Este promete ser especialmente interminable.



Marauders!Crack by Irati.




Esta mañana, almuerzo con mis chicos. Tenía unas ganas enormes de verlos. ¡Qué ganas tengo de empezar! Mylo, Sento, Javi, Núr y Pau =). Tengo ganas de empezar los laboratorios ya con Sento ^^, ojalá nos toque juntos de nuevo. Y entro en el plan nuevo de Bolonia, ¡QUÉ HORROR! Yo quiero mi licenciatura =(. En fin... qué cabrones.


**Te echo de menos, ¿dónde te metes?**



¿Por qué cuando estás con alguien es cuando más ofertas recibes? De verdad, chicos, ¿os aclaráis? ¡NO! xD

¡¡¡¡Oh, ¡Dios mío!, Brian Kinney me está hablando a mí!!!!


16/09/09


Sirius Black no se enamora.

Y Remus lo sabía. Lo sabía perfectamente. Antes de que se le olvidara.

Lo olvidó entre besos prohibidos y es su culpa, su maldita, estúpida culpa.

Mete la cabeza entre las sábanas. Le gustaría no sacarla nunca.



Marauders!Crack by Irati.




Lo del título del post es que tengo Twitter, y quien sea que tenga mucho tiempo libre les crea cuentas a los personajes de algunas serias, y hace un rato estaba hablando yo con Brian Kinney xDDDD. ¡Pero es que también hablo con Sheldon Cooper, de Big Bang Theory! xDD Es muy grande esa página, ¡jaja!


Mucho mejor gracias a vosotras. Os quiero, mis niñas ^^. Un beso para Ane, Lau, Tamy, Eyes y Mimi. Carmen, gracias por soportarme =P.





Tú... tú simplemente lo eres todo...

14 de septiembre de 2009...

Como cada vez que ocurre algo así, siento la necesidad de escribir. Y a veces, me siento estúpida. Estúpida porque no sé cómo algo puede afectarme tanto. Sí, era admiración, sí, eran un montón de sentimientos, pero era algo “irreal”. Como cada vez que ocurre algo así, siempre acabo emocionándome. Pensaréis que no os extraña, que yo soy de lágrima fácil. Y tenéis razón. Pero muchas veces, la vida no tiene sentido, y ocurren cosas como estas.
Nunca he sabido plasmar en el blanco impoluto del papel todo lo que siento cuando me encuentro tan apenada. Puedo decir que estoy triste o devastada, desolada, jodida –si recurro a palabras más duras- pero no puedo escribir cuánto. Puedo quedarme mirando el papel en blanco todo lo que queda de noche, y seré incapaz de anotar en él cuánto dolor siento.

Aún así, lo intento. La vida es una zorra, un extraño y malvado espejismo. Algo que hay que vivir como si fuera a acabarse al día siguiente porque de verdad puede acabar el día siguiente. Y podréis seguir pensando que soy tonta, que cómo puede afectarme de tal manera. Pero es que para mí no es una idiotez, lamentándolo mucho. Para mí es mucho más. Para mí son parte de mi vida, porque han estado ahí mucho antes de que yo naciera, en mis padres, cultivándose para poder traspasarse a mí cuando fuera la ocasión exacta. Para mí son estas personas, a las que no conozco de nada, pero a las que quiero como si estuvieran cerca de mí, quienes le dan un sentido nuevo a mi existencia, porque sin ellos, sin su descubrimiento, no hubiese sido posible mi crecimiento moral, cultural y personal.

Y por esa gran parte de mí, por hacerme sentir viva con cada una de sus películas, por hacerme sentir mujer, por hacerme creer en la magia y por no dejar que perdiera la esperanza, es por lo que estoy escribiendo este post. Lo admiraba desde que un día mi madre me obligó a mirarlo, y siempre recordaré aquel momento, ella poniendo el VHS en el vídeo y yo protestando en el sofá, hasta que la música, ese “Be my baby”, hipnotizando todos y cada uno de mis sentidos, me mantuvo quieta y callada, con toda mi atención puesta en la televisión. Aún hoy, después de tantos años, soy capaz de recordar todas las letras de la banda sonora de “Dirty Dancing”, de tanto que la vi.

Son las 02:47h en mi reloj y no soy capaz de despertar a mi madre para decírselo porque me da miedo echarme a llorar como una niña pequeña. De hecho, me siento como una niña pequeña a la que le da miedo que todo el mundo se ría a su costa. Pero acabo de enterarme de que ha fallecido Patrick Swayze y, sinceramente, lo que los demás piensen me da lo mismo.
Patrick Swayze. 18 de agosto de 1952 - 14 de septiembre de 2009.

"Cómo decirle a uno...

...de tus mejores amigos / barra / amante que quieres acostarte con él", por Sirius U. Black.



13/09/09


- Es verdad, -suspira Lily- lo admito. Aspiro a que Remus y yo podamos intercambiarnos la ropa. Estoy trabajando en un hechizo para hacer que la transformación sea completa. Nilson es solo el comienzo.

Y en realidad, ése es el momento, es ahí donde su recuerdo emerge con más fuerza y todos los detalles se vuelven nítidos, ásperos, casi físicos. La mirada socarrona de Remus en el sillón, esa vibrante fuerza interior de Sirius levantado un dedo y señalándola a ella con un "tú", con un "tú, pelirroja", advirtiendo, "nada de hechizos, nada de intercambio de ropa, nada de cambiar a Remus o tocarle un solo pelo".

- Lupin no se toca.

Un recuerdo espeso, claro. Que volverá a ella en los momentos más inesperados, en los siguientes años y tal vez incluso en sus últimos instantes, cuando el tránsito entre ser y no ser haga que se acumulen todos esos momentos que hacen una vida, por más corta que sea. Sirius en el umbral de la puerta, y esa última frase, antes de cerrar de golpe y entregarse al quidditch.

- Es mío, Evans, - sentencia- y se queda como está.

Portazo y fuera y el recuerdo a partir de ahí se hará más borroso. Pero Lily siempre recordará la sensación de claridad en la boca del estómago, esa especie de ternura que la atraviesa mientras las palabras de Sirius suenan como el eco es mío mientras el viento silba y se queda como está.

- Es curioso- murmura- en realidad nunca me había dado cuenta.

Remus apoya la cabeza en la mano y se hunde en el sillón de manera que en su silueta destacan esas frágiles, huesudas rodillas.

- ¿De qué?

- De que Sirius está enamorado de ti.

Es tan simple, tan claro de pronto. El olor de la vainilla y ese otro perfume, del amor en su forma más pura, disfrazado de otras cosas, envuelto en bromas y peleas pero ahí, generoso y frágil donde cualquiera que se asome a mirar puede verlo. Lily siempre recordará eso. El momento en el que se cocinaba el chocolate, y vio ese amor como lo que realmente era, por primera vez.



Marauders!Crack by Irati.





Me encanta este trozo. Me trae grandes recuerdos =).


Y os dejo un fragmento de otro fan fic, del cual desconozco su autora, lo lamento.


"Día de azucar y chocolate blanco, de color celeste y olor a canela... Querido diario, sobresaliente cum laude."


Pues sí, sobresaliente cum laude.


Y, a pesar de todo, sólo te recordaré toda mi vida... por marcar un principio y un final, por ser quien dio rienda suelta a lo que sentía, por ser un malnacido y abandonarme así. Sigo queriéndote, que lo sepas, y ni en la China vas a poder librarte de mí.







Te amo...

Y despertarme junto a ti y sonreír cada mañana...


12/09/09


Se sienta al otro lado. Lily está convencida de que tardará diez segundos en declarar que se aburre –como de costumbre-. Diez segundos y habrá convencido a Remus de que le acompañe para alguna maldad, algo como atormentar a los inocentes o ese otro tipo de maldades a las que se dedican últimamente.

Se equivoca.

Sirius sí, se comporta como él mismo al principio. Obliga a Lily a echarse a un lado, cambia de posturas cuarenta y ocho veces, pero finalmente se relaja bajo el sol, apoya la cabeza en las piernas de Remus y se estira tan largo como es, con los brazos sobre el estómago y los ojos cerrados para protegerse del sol. Hay que estar muy cerca de ellos, para apreciar cómo los dedos de Remus le acarician la cabeza con las yemas de los dedos, haciendo suaves tirabuzones con sus largos mechones de brillante pelo negro.

Resulta casi hipnótico. Un gesto casi oculto, que habla mucho más alto, mucho más claro que las palabras.

- Remus, ¿nos lees algo? – Antes de que argumente lo contrario Lily le alcanza su libro con ojos suplicantes. – Por favor.

Accede pero puede que sea porque Sirius, echado al sol como si nunca hubiera querido estar en otro sitio, se une a su petición.

- Lee, Lunático.


Marauders!Crack by Irati.



Léeme...



- Hablamos, no digo nada más...
- ... -Gilipollas =(.

Cosas en las que pensaba mientras pensaba en otras cosas...



11/09/09

- Canuto, tío, ¿has oído algo de lo que te he dicho durante la última media hora?

Vuelve en sí y le presta atención durante un segundo.

- Claro.

- ¿Qué estaba diciendo?

Se lo piensa y aventura, sin mucho convencimiento.

- ¿Que quieres ir a Cornualles durante las vacaciones?

- Casi, tío. – Le da una palmada en la espalda. – Casi.

Remus se acerca a ellos desde el fondo del pasillo, armado con ese inseparable lote de libros que le acompaña a todas partes, liberado por fin de los alumnos que le pedían su ayuda para que les enseñara encantamientos reductores y poder aprobar Introducción a los Hechizos y las Transformaciones. Se para a mitad de camino, aspira profundamente y estornuda con fuerza maldiciendo "a las malditas alergias". Les pregunta qué hacían mientras busca un pañuelo entre decenas de bolsillos.

- Yo intentaba evitar una derrota épica contra el equipo mejor preparado de Ravenclaw de las últimas ligas. Sirius hacía dejación de sus deberes como capitán y me ignoraba. ¿En qué estabas pensando, tío?

James y Remus esperan su respuesta con idéntico interés. Sirius lo medita muy despacio y el gris casi azulado de sus ojos se vuelve más intenso cuando suspira desde el fondo del estómago y contesta.

- En sexo.


Marauders!Crack by Irati.




Pues sí, ¿qué hay de malo? ;)

Vaya asco de vida... en fin...

Pongamos que hablo de... del amor...


9/09/09


- ¿Sirius?

- ¿Mmm?

Te quiero. Desde siempre. Para siempre. Te quiero tanto que me asfixio.

- Nada.

Se acompasan sus respiraciones en silencio.

- ¿Remus?

- ¿Sí?

- Nada.


Marauders!Crack by Irati.





Dúo de tontos del culo...


Un poco desolada... todo pasará.
**Te necesito mucho...**

Dime cada una de esas cosas...


8/09/09


Ha oído historias antes. No le importa reconocer que aguzaba el oído cuando las chicas hacían un corrillo en la biblioteca y murmuraban sobre Sirius. Ha oído más de una vez que en la cama le asalta el mismo problema de incontinencia verbal que padece fuera de ella. Todas coincidían en que no sabía estar callado. Una cosa es saberlo. Otra cosa es oírlo. Y esa sensación en los labios, y el contraste entre la suavidad y la rigidez, y sus dedos en el pelo, y cómo suda, y su manera de disfrutarlo, cómo se apasiona por él como se apasiona por todas esas otras cosas que le hacen Sirius, su voz, las cosas que dice, mientras empuja suavemente en su boca, levantando un poco, desesperado pero sin asfixiarle, aunque no le importaría morir así lamiéndole en la cama, notando ese sabor amargo y extraño pero familiar y Sirius, notando las últimas contracciones de su cuerpo, como si todas sus fantasías se cristalizaran una tarde de otoño.


Marauders!Crack by Irati







Háblame de ti, dime todas las cosas que piensas hacerme y enloquéceme...

No es tan fácil ignorar...


7/09/09

- ¿Y bien?

Trata de ignorarle. La clase de pociones no está lejos. Camina más deprisa.

- Y bien qué.

- ¿El sábado de visita te viene bien? Podríamos ir juntos a Hogsmeade.

Para en seco. Se gira para mirarle. Es más fácil hacerlo ahora que lleva pantalones.

- Potter, ¿en serio piensas tomarme la palabra y seguir adelante con esa cita que solo conseguiste porque si McGonagall os llega a ver yo también me la hubiera cargado?

Ni se lo piensa.

- Sí.

Tiene bonitos ojos azules. Es tonto pero los ojos son bonitos. Y a mí qué me importa.

- ¿Te das cuenta de que cuando la gente sale lo hacen con la remota esperanza de tal vez verse desnudos algún día y que si yo salgo contigo es precisamente por evitar verte desnudo?

Es evidente que no lo había pensado. Porque es tonto.

- Visto así, es algo patético.

Parece que entra en razón. Al fin. Lily vuelve a acelerar el paso. Nota que le sigue justo un palmo por detrás. Al llegar a la puerta de la mazmorra de Pociones, bloquea la entrada y sus preciosos -¡bonitos!- ojos azules le impiden entrar en clase. Y ahora qué.

- Entonces, el sábado. Te espero a las tres en la fuente de piedra.

Lily balbucea un "pero" incrédulo.

- Seré patético pero no tanto como para dejar pasar esta oportunidad, Lily. El sábado. A las tres. – Enchido como un pavo, tal vez un poco demasiado alto, apoyado en el quicio de la puerta, totalmente encantado de haberse conocido, James Potter es un magnífico ejemplo de alguien que cree que puede conseguir todo lo que se proponga. Inclinan la cabeza, miran por encima de las gafas, ladea una sonrisa casi carismática y sentencia. – Tú y yo. El sábado.

- ¿Me dejas pasar?

No solo le deja, sino que abre la puerta para ella y sujetándose de la manilla, la sigue mirando, sigue sonriendo, sigue emitiendo unas extrañas vibraciones que hacen que Lily se sienta insegura, atrapada en una jaula en la que se ha metido ella misma, encerrada como un canario que está viendo cómo se acerca el gato y tiene miedo de acabar devorada.

- Solo es una cita, Potter. No te emociones.

- Una cita es todo lo que necesito para convencerte.

- De qué, si se puede saber.

- De que somos inevitables, Lily.

Es tan, pero tan, pero tan insoportable que a veces James Potter hace que de pura exasperación, le dé un vuelco el estómago, se le acelere el corazón y sienta que le falta el aliento.


Marauders!Crack by Irati.





Sí, somos inevitables, aunque no lo quieras...

viernes 4 de septiembre de 2009

Cuéntame, cómo te ha ido...



Interrumpo mi serie de películas de la Homoteca para contaros cómo me siento.

Anoche estuve viendo el especial de “Cuéntame cómo pasó”, en TVE, que me encanta, y estuve pensando. Pensando en mil cosas. Mientras escuchaba a las personas mayores que hablaban y daban sus testimonios sobre la Guerra Civil española, me emocionaba. Y lloraba porque mientras contaban sus “batallitas” (comúnmente así llamadas por aquellos a los que les interesa tres cominos lo que cuente la gente mayor), me acordaba de todo lo que mi abuela ha ido contándome a lo largo de toda mi vida para que llegado el punto donde realmente tuviera edad y conocimiento suficiente, entendiera ciertas cosas, y no me lamentara por banalidades. Y lloraba porque todas las personas mayores que salían hablando tienen nietos, y estoy segura, de que también les han contado esas historias de sus vidas, que todo nieto, con dos dedos de frente, quiere que sus abuelos le cuenten.

Hablaban de la guerra. Pero de las batallas que tuvieron que librar después de que ésta acabara, cuando lo peor era lo que afloraba. Lloro mientras escribo esto porque de verdad siento todo lo que dicen. Hablaban de la nula higiene, de las cartillas de racionamiento, del estraperlo. Hablaban de que trabajaban como animales, que trabajaban de lo que podían, de que algunos de ellos tenían suerte si les dejaban ir a la escuela hasta los once años. Hablaban de que tenían que comprar y vender ilegalmente, que tenían que ser piratas, pero piratas de la vida. Contaban cosas crudas, una realidad. Decían que no sabían leer, ni contar, ni escribir, y que aquellos que sabían solamente escribir su nombre les daba vergüenza continuar escribiendo por si se equivocaban. Y me emocioné al oír contar a una señora, muy orgullosa y con razón, que estaba muy contenta de llevar quince años en una escuela de adultos para poder ahora aprender y saber todo lo que en su infancia (si es que puede llamarse así a las épocas que vivieron) no había podido. Que te veían por la calle y te señalaban y criticaban abiertamente por ser “hija de rojo”, y aún me emocioné más cuando esta otra señora lloraba recordándolo.

Hablaban de la poca información, del cautiverio cultural al que se vieron sometidos, de la incapacidad de conocimiento de las cosas y fenómenos que les rodeaban. Las señoras contaban episodios acerca de las mujeres: la homosexualidad femenina, la menstruación, el aborto, la vida sexual. Barbaridades. Las hijas no podían (ni sabían) preguntar, las madres no querían contestar siquiera. La vergüenza, lo desconocido, los tabúes lo hacían todo más difícil incluso. Parían en casa, y eran duras, duras como una roca, física y emocionalmente. Había quien contaba que ella misma sacaba a sus hijos, que ni siquiera tenía partera (comadrona), y eso es duro, señores, parir sola debe ser muy duro. Porque no sólo parías sola (ya que tu marido trabajaba o estaba de fiesta celebrando que ibas a dar a luz), sino que parías sola en esa época.

De muñecas, cocinitas, coches o disfraces, ni hablar. Jugaban con lo que podían: palos, piedras, tizas, ellos mismos (¿quién no ha oído hablar de “Churro, mediamanga, mangotero”?), el parchís, las cartas, canicas, petanca, la oca, el bingo, la peonza, las chapas, los chinos… pero sobre todo jugaban con una cosa: la imaginación. Ésa que a los niños de ahora (y me refiero a las generaciones posteriores), no les enseñan a usar.

Hablaban de la emigración, y recordaba a mi abuela, a mi tío, y a mi madre sobre todo, contar cosas de mi abuelo, anécdotas, historias, leerme sus cartas… contarme la vida de un abuelo al que nunca conocí, aunque él sí a mí. Y cada vez que mi abuela me dice “ojalá te viera tu abuelo ahora mismo”, y son muchas las veces que lo dice, acompañado de un “qué orgulloso estaría de ti”, me emociono, y no me da ningún reparo decirlo, porque siento que de tanto que me han hablado de él, lo conozco. Es por eso que cuando oigo a otras personas quejarse de los inmigrantes que llegan a España buscando una vida mejor, me da un coraje terrible que ellos no se acuerden de que seguramente sus padres, y con toda convicción sus abuelos, también emigraron de sus países natales para encontrar un destino más acorde al que deseaban, y no se acuerdan de que probablemente, alguna vez en sus vidas les contaron las peripecias que pasaron en el país de destino, principalmente Francia y Alemania, una Alemania nazi en aquel tiempo, países completamente desconocidos para ellos, y también les quitaban el puesto de trabajo a los nativos porque eran mano de obra barata.

Y lloro de rabia, de infelicidad, al ver cómo esta gente luchó tanto para luego conseguir tan poco, lloro al ver cómo el país de mierda en el que vivimos, con una sociedad de mierda mande quien mande (y eso que ya sabéis cómo pienso), era un país más de mierda todavía, con una sociedad que ni tan siquiera lo era. El mandamás de turno los quería a todos. Formales, EspaÑoles, católicos practicantes, trabajando como mulas para poder sacar al país de la miseria. Aunque bueno, eso dicen. Lo que de verdad interesaba era tenerlos a todos controlados, no fuera a ser que alguien tuviera pensamiento propio, iniciara una revuelta, una revolución, y alguien más lo siguiera. Y para que eso no ocurriera, alguien dotó a los grises con fusiles y porras.

¿De verdad fue esa la España que alguien soñó algún día para sí? Vergüenza tendría que darnos. Deberíamos darles las gracias, aplaudir y enorgullecernos de aquellos que con sus vidas aunque ni lo imaginaran en aquel momento, ni lo crean ahora, hicieron del país en el que vivimos, uno al que podíamos adaptarnos y, al menos, sobrevivir.

Pero permitidme, por último, hacer alusión a, no dos como os he estado contando, sino a una generación anterior a la nuestra. A una generación que también vivió las represalias de querer ser libres, que luchó por los derechos que nos querían negar y que gracias a ellos tenemos en la actualidad, a esa generación que animó a todos cuantos había a su alrededor a dejarse la garganta tanto o más que ellos mismos en marchas a favor de la libertad de prensa, de expresión, contra la opresión política, la tiranía, las dictaduras. Aquella generación que se manifestaba en las calles pensando en el futuro y en los que vendrían, aquellos que por su cuenta tuvieron que aprender, a veces, a base de palos. Y, faltaría más, darles también las gracias. A personas como mi madre, que tuvo que ir en secreto a casa de un profesor, junto a un grupo pequeño de amigos, a que les enseñara valenciano (mi lengua materna, por supuesto) porque además de ser ilegal, estaba mal visto en la calle, pero ella quería, porque al fin y al cabo, era valenciana. A tantas otras madres por los derechos de la mujer, a tantos otros padres, en general, por acabar con gran parte de la ignorancia de generaciones posteriores.

Desigualdad, injusticia, hambre, miseria… todo ello contado en una hora de documental, pero que contiene recuerdos de toda una generación. Un pequeño porcentaje de todos los testimonios habidos de la época, pero desde luego, valiosos. Todas estas personas completaron, en su momento, un capítulo de la historia de nuestras vidas.


En la foto, el bombardeo de Guernica.

41 sekunden...


SINOPSIS: ¿Qué haces cuando tu novia te dice que tu mejor amigo besa mejor que tú? Lo averiguas.


El mejor corto que he visto en modo comedia romántica. Bonito y divertido, romantiquísimo, monísimo y todos los -ísimos buenos que podáis imaginar ^^. Os dejo aquí el link para que podáis verlo y decidme si la recomendación es acertada =).





Es una buena opción...

C.R.A.Z.Y.


Hoy os traigo "C.R.A.Z.Y.", otra película que me gustó tanto que la he visto mil veces, y la tengo dos veces en DVD original xD. Pero no, no es obsesión xD, simplemente es la BSO de mi vida =D. Con los Rolling, y sobre todo con Bowie, esta colorida película es altamente recomendable. Me encanta.

SINOPSIS: 25 de diciembre de 1960: Nace Zachary Beaulieu, cuarto de cinco hermanos. Vive en el seno de una familia muy tranquila de los extrarradios, con una madre afectuosa y un padre un poco huraño, pero orgulloso de sus chicos. Es el principio de una bonita infancia en la que se suceden las navidades y los cumpleaños con el eterno solo del padre cantando «Emmène-moi au bout de la terre» (Llévame al fin del mundo), de Aznavour, las sesiones de lavado del coche al aire libre y las visitas a un merendero con Zac, el favorito de su padre.

Así empieza C.R.A.Z.Y., el relato de un niño, y luego el de un adolescente diferente que renegará de su naturaleza más profunda para no perder el amor de su padre.

Un retrato de familia que describe la vida a menudo extraordinaria de gente ordinaria en búsqueda de la felicidad.

De 1960 a 1980, rodeado de sus hermanos, de Pink Floyd y los Rolling Stones, entre las vueltas en moto para impresionar a las chicas, los porros fumados a escondidas, las grandes y pequeñas discusiones y, sobre todo, un padre al que intenta volver a encontrar con desesperación, Zac nos cuenta su historia. Con música y rebeldía, con mucho humor, con un viaje a Jerusalén, «al fin del mundo» como cantaba su padre, donde quizá encuentre, por fin...

C.R.A.Z.Y., una historia de amor entre un padre y un hijo, una fábula mística llena de fantasía acerca de la belleza, la locura y la poesía del alma humana.



Por favor, vedla ^^.


Tonto tú =P.

**Te quiero mucho...**

El último suspiro...


Vuelvo al ciclo de la homoteca, que hace mucho que no os he recomendado ninguna peli ^^. Esta vez le toca a "El último suspiro", una peli que a mí me llegó directa al corazón. ¡Cómo me gustó...!, y yo que era reacia a verla... xD Ahora, os la recomiendo a vosotros. Espero que la veais y os guste, "Lost and delirious" es su título original =).



SINOPSIS: Mouse Bradford acaba de llegar al elegante internado femenino Perkins College. Deja la pequeña ciudad donde ha nacido y crecido, a su padre y también a su madrastra. Enseguida es aceptada en el círculo de sus dos compañeras de habitación, la llamativa y perspicaz Paulie, y la atractiva y simpática Tory. Las tres están unidas por haber sufrido ya en sus jóvenes vidas. Mouse ha perdido a su madre, Paulie a sus padres que la dieron en adopción y Tory sabe que está perdiendo a sus padres, las esperanzas que ellos han depositado en su hija. Aunque para Mouse ambas son sus mejores amigas, está desconcertada por la intensidad de la relación existente entre Paulie y Tory. Este mundo se le viene abajo cuando Tory y Paulie son vistas en una muy comprometida situación. Incapaz de justificar su relación a su familia, Tory cambia su manera de ser y se distancia de Paulie y de sus propios sentimientos. Paulie lucha para conservar a Tory, y Mouse se halla entre sus amigas sin saber que hacer.




A mí me encantó, gracias a todas por vuestra recomendación.



En la foto, Piper Perabo, una de las protagonistas, Paulie, actuando junto a Mischa Barton y Jessica Paré.




Un poco más tranquila...

Enséñame a no quererte tanto...




En la foto, Praga, la señora, de día, nada más llegar ese fue el paisaje que me encontré. Fincas clásicas preciosas de colores junto al Moldava, el río que divide Praga en dos mitades. Es precioso todo aquello =), no me hubiera marchado nunca de allí.




**Necesito sentirme una princesa, sé tú mi príncipe encantado...**



Un poco triste. Añorando. Preocupada. Entre la espada y la pared.

Contamíname... Mézclate conmigo...


Foto de Viena al atardecer, los jardines del Belvedere.
**Te quiero.**

jueves 20 de agosto de 2009

Con sólo un roce de mis labios...


A Eric…

Por ser un desgraciado, un infeliz, un traidor, un sinvergüenza, un egoísta, un metomentodo, mal hablado, prepotente, orgulloso. Por ser todo lo que detesto, todo lo que nunca me atrajo. Por ser una mierda de persona, por creerte el mejor de todos. Por pensar en ti más que en los demás, por actuar a favor de tu beneficio, por ser un capullo engreído. Por quererlo todo para ti mismo sin ofrecer nada a cambio, por querer saber más de lo que debes y ser un mentiroso.

Por tener el valor de poner en peligro mil vidas antes que la tuya. Por ser avaricioso, lujurioso, hipócrita y un dictador. Por querer demostrar al mundo que eres lo mejor que podían haber creado, el ser más perfecto de todos. Por mirar por encima del hombro a quien se te acerca. Por tus ojos fríos, calculadores, llenos de misterio, azules casi grises, gélidos, muertos, altivos. Porque no eres como los demás. Por ser un devorador compulsivo.

Y por ser sexo y veneno, por ser objeto de deseo, por ser un puto demonio y un puto bastardo. Porque debes follar mejor de lo que hablas, porque tu boca es lo más apetecible que he visto en mucho tiempo. Por tu boca, tus colmillos, tu roja lengua, tus besos, tu ansia, tu sed. Porque tus aires de tipo duro me ponen, porque tu cara afilada me da mucho que pensar. Porque tus facciones son arrebatadoras y mordería tu cuello hasta hacerte sangrar. Porque te ofrecería el mío a cambio de tus caricias. Porque eres todo colmillos y nada cerebro, porque tienes menos idea de todo de lo que quieres aparentar. ¡Jodido tirano embustero, chupasangre, asesino sin compasión…!

Porque sólo con decir tu nombre se me eriza el vello y a mi mente vienen pensamientos que no puedo ni confesar. Porque es evocar tu nombre y que el corazón me lata cien veces más rápido, porque es oír tu voz y echarme a temblar. Por darme más miedo del que ninguna otra persona me dio jamás, por ser un puto cobarde que sólo existe en la ficción. Por embriagarme solamente con sentir tu aliento.

Porque eres un maldito descerebrado y quieres que confíen en ti. Porque, en el fondo, no desprecias tanto como quieres que piensen. Porque amas con tu no-vida, deseas con tu no-alma, quieres con tus dos mil años. Porque tienes un corazón que no bombea sangre sino bilis cuando miras de reojo, y eres tan desagradable que te tienen pavor. Porque, cuando no miran, ese corazón que no usas, se ablanda; porque cuando lloras, me haces llorar. Por querer ocultar que no eres tan malo, por querer ocultar que una vez también fuiste humano y por saber contenerte a todo lo que sucumbiste antes. Por querer con locura a quien te creó y serle leal hasta tu muerte. Por no querer ser liberado, y mucho menos, abandonado. Porque tus lágrimas de sangre me hacen derramar a mí las mías, capullo sin alma. Porque me hierve la sangre cuando te miro, porque sé que podrías dar la vida por mí, porque todo el amor que tengo serías incapaz de soportarlo.

Porque te odio y me repugnas, porque odio no poderte tocar, odio que no seas real, odio a todos los que te rodean, odio tu forma de ser y tu belleza cautivadora.

Porque no puedo imaginar qué será de mí cuando desaparezcas, porque no sé qué he podido hacer sin hasta ahora.

Porque me sobrecoge tu presencia y tu luz me deslumbra.

Porque por todo eso, te quiero, estúpido vampiro…
By: Esther León.

jueves 6 de agosto de 2009

Sábado de resurrección... Sí, y Domingo de Pascua... ¬¬


- Llevo todo el día buscándote, Lupin. Cualquiera diría que quieres darme esquinazo. No sé cómo lo ves.
- Pero si llevas todo el día durmiendo.
- Falso. Llevo despierto por lo menos media hora.
- Eso significa que llevas buscándome, ¿cuánto? ¿Cinco minutos?
- Diez. Diez largos minutos, Lupin. Puede que once. Tú verás pero mi abuelo, que debe estar pasando calor en el infierno, decía que quien hace esperar a un Black no se merece el honor de estar en su presencia.
- Qué pena no haberle conocido. Parece simpático.
Entre los pergaminos de Remus, hay un libro grueso que ha estado leyendo durante la última hora y media, mientras se preguntaba qué pasaría exactamente una vez que Sirius despertara. Mientras se preguntaba, para ser exactos, qué son ahora que no son exactamente lo que eran. Ahora que la mañana después es un hecho y no pueden darle la espalda. Amigos, mejores amigos, amantes, amantes que son amigos, amigos que son amantes, ¿novios? Sirius nunca ha tenido novia, ¿cómo va a tener novio?
[...]
- Veamos qué te ha mantenido entretenido. - Lee con desgana, burlándose de cada palabra. - [...] – Cuando termina la primera frase, bufa con exagerado disgusto y lee el nombre del autor en la portada. - Charles Dickens, menudo capullo. No puedo creer que me hayas hecho buscarte por leer esta gilipollez.
Cierra el libro y se relame los labios. Todo es un juego. Todo es una provocación. Está buscando pelea, diversión. Da igual. Le está buscando a él. Y sabe que siempre le encuentra.
- Eres un insulto a la cultura, Sirius Black.
- Me ofenderías si no fueras un alfeñique, -subraya cada palabra- flacucho, –cada provocación- narizotas, -cada sílaba- obediente, - hasta acabar en la peor- y empollón.
Podría estar diciendo cualquier otra cosa. Podría estar diciendo obscenidades en su oído porque el efecto en Remus es el mismo. Calor. Vapor. Rigidez. Remus se apoya en la mesa, se acerca a él, hasta que están a pocos centímetros.
- Si quieres ofenderme vas a tener que ser más original. Insultas como una niña.
Un órdago. A Sirius le brilla la mirada.
- Cómeme la polla, Lupin.
- Imposible. En la biblioteca hay que guardar silencio y tú eres de lo que gimen.
Tira de su corbata tan rápido que Remus no tiene tiempo de pensarlo antes de chocar con la humedad de un beso que le consume sin preliminares, aparece de la nada y se convierte en lengua sobre lengua, húmedo y jadeante en cuestión de segundos. Cuando se separan Remus tiene la mente nublada y los músculos licuados. Sirius se lame los labios y le mira como si no existiera nada fuera de ellos, esa mesa y esa biblioteca. Habla con voz grave, mirando de arriba abajo, a punto de cometer una enorme travesura.
- Es la primera vez que encuentro algo interesante en una biblioteca. Remus se ríe con ganas y se da cuenta de que no importa lo que sean. Amigos, amantes, novios u otra cosa. Sean lo que sean, se llame como se llama, siempre serán eso. Remus y Sirius. Nada más y nada menos.
- Quidditch- murmura Sirius, indicando que se acerca la hora del entrenamiento. – Me tengo que marchar. Pero no he acabado contigo, Lunático. – Agacha la cabeza, le busca los labios para un beso repentino y profundo y a Remus le cosquillea la cara con su pelo. Tiene ganas de meter los dedos dentro y seguir besándole pero Sirius se separa, advirtiendo que "todavía no hemos empezado".
- Eso espero.
Sirius sonríe, malévolo, y se marcha tarareando algo que suena como "Mrs. Robinson". No mira atrás cuando choca con Snape y sus libros de pociones caen al suelo con un estruendo.
- Mira por dónde vas, Quejicus. Tienes que intentar ahorrarnos el disgusto de tropezar contigo.
Marauders!Crack by Irati.
Qué grande Sirius en la última frase xD.
Pues eso. Sólo Remus y Sirius. Nada más y nada menos...

Quiero gritar tu nombre...


- ¿Y ésta?
- No.
- ¿Nadie te ha lamido aquí?
No puede hablar. Dice que no con la cabeza. Le cuesta pensar.
- Mejor. Me gusta ser el primero en ver qué tal sabes aquí.
Una a una. Sirius le está lamiendo todas las cicatrices. Todas las heridas. Sin dejar ninguna. Le besa más arriba del codo, en la carne tierna de los brazos. Son heridas viejas y están cicatrizadas pero aún así, bailan cuando Sirius las recorre con la lengua. Le lame el pecho, de izquierda a derecha, siguiendo las marcas rojizas de las últimas lunas llenas. Se acerca a los pezones, los besa con la boca abierta, muerde, vuelve a besar. No deja un palmo de carne sin tocar y cada vez que se acerca a la carne más sensible del estómago donde el vello se vuelve más espeso, Remus quiere suplicar. No se atreve. Ahora que Sirius tiene el control, su presencia le abruma. Lo único que puede hacer es tumbarse encima de ese piano que vibra y dejarse hacer.
Lleno de saliva. Con latidos de anticipación entre las piernas.
Sirius encuentra una marca reciente. Una cicatriz profunda donde la pierna se une con el resto del cuerpo. Usa toda la lengua, cierra los labios. Succiona.
El gemido de Remus parece un aullido.
- ¿Te duele?
- No. – No lo sabe. Puede que sí. Dolor y placer, hay un punto donde son lo mismo y Sirius domina esa frontera difusa. – No me importa.
Solo quiere que le siga besando.
Sirius acerca la cara a su erección.
Puede verle la lengua entre los labios, acariciándose los dientes, como si se preparara para la comida de navidad. Está tan cerca que si habla durante un rato, Remus está seguro de que el roce de su aliento bastaría para provocarle un orgasmo.
- ¿Y aquí, Remus? – Le toca con un solo dedo. [...]. - ¿No te ha lamido nadie?
- Hazlo tú.
Un lametón. Desde la base hasta la punta. Sirius, nada menos que Sirius Black, le está mirando encima de un piano, con el pelo sobre la cara, su expresión más salvaje, la música sonando [...]. Y luego todo. Despacio y hasta abajo. El mundo de Remus desaparece. El eje del universo se desploma y la tierra empieza a girar al ritmo de la succión. La increíble succión que le está sacudiendo todo el cuerpo y pronto, demasiado pronto, se vuelve irrespirable.
- Podría parar ahora, ¿sabes? Sería una venganza cojonuda.
- Por favor.
- Por favor qué.
- Por favor, quiero gritar tu nombre.
En tres o cuatro o cinco idiomas diferentes porque es el único nombre que siempre ha tenido en los labios cuando se ha corrido. Solo o en compañía de otros, siempre le ha buscado a él. Pero esta vez es la primera vez que no tiene que morderse la lengua. Esta vez [...] es libre para decirlo siriussiriussiriusisirius. Lo repite sin parar, le acaricia el pelo, abre las piernas para hacerle sitio, le gustaría aguantar más y disfrutar cada sensación pero acaba pronto, rápido, estallante. Tiembla, le acompaña la música, arde, oye el jazz y su sangre, se muere, tiene los labios de Sirius y su mano y nada más. No necesita nada más para desandar un placer inmenso y dejarse llevar, gritando una sola vez, lo único que siempre ha querido gritar.
Su nombre.
Marauders!Crack by Irati

Aprenderte de memoria, estudiarte...


- No tengo una técnica muy buena- empieza a explicar en cuanto acaba- en realidad...
- Cállate, por dios.
Es ofensivo que el muy idiota sea capaz de esperar un segundo más. Sin moverse del banco del piano, Sirius le pone una mano en la nuca y le atrae hacia él. No es que quiera besarle, es que quiere comérselo, pero se conforma, de momento, con lo que tiene y le mete la lengua entre los labios tantas veces como hace falta hasta que Remus empieza a jadear y se acerca a él hasta que se tocan y dios, se frotan. Sabe a chocolate, a los últimos días del verano, a las teclas blancas del piano, a magia, a chico, a otra cosa. A lobo. Besa mejor todavía de lo que toca. Besa glorioso, cándido, terrible, como si se estuviera deshaciendo. Besa como si llorara. Desenrolla la lengua. Triste, mágico, Lupin.
- Quiero que me hagas a mí lo que le has hecho al piano.
- Sí- suspira, jadea, promete. Le devuelve todos los besos, le mete la lengua entre los labios, le hace palpitar. – Vale. Sí.
Le provoca temblores entre las piernas. Sirius no recuerda la última vez que sintió temblores. No sabe si los ha sentido alguna vez.
- Ahora. Aquí. – Empieza a aflojarle la corbata y desabrocharle la camisa, aunque lo que quiere es arrancar los botones. Sabe que no está siendo coherente pero no puede evitarlo. - Quiero hacer que te corras. Prométeme que te vas a correr. Remus, joder. - Nota sus manos debajo de la camisa. Los dedos del pianista le tocan por fin y Sirius deja de pensar y de estar, nota que le invade Remus como le ha invadido la música y se deja llevar porque quiere estar lleno de él, asfixiado de su veneno hasta que no quede nada más. – Necesito correrme. – Le muerde las orejas, las besa, las chupa, no le llega la boca para todo lo que quiere hacer. – Quiero que te corras.
No sabe cómo encuentra su cremallera en ese nudo de brazos y piernas que han formado en el banco del piano pero da igual porque Remus le está desabrochando los pantalones de una vez por todas y eso es lo único que importa. Eso. Y lo bien que besa y después nada, nada excepto los dedos de pianista dentro de sus pantalones, dentro de los calzoncillos, ostia, por fin.
Marauders!Crack by Irati
Quiero recorrer tu cuerpo de tantas formas, de tantas maneras, tantas veces, que quiero saber con sólo notarte, cuántos lunares tienes... Quiero aprenderte de memoria, estudiarte hasta cansarme, contar las líneas de tus manos y saber qué significado tienen... Quiero saber qué tienes para mí, si vas a estar siempre en mi vida, si voy a poder quererte más de lo que te quiero... Saber si eres parte de mi destino, o parte de mi definición... Quiero, con sólo notar tu presencia, enamorarme de ti. Quiero que no te asustes, que no me tengas miedo, que te dejes querer. Quiero decirte muchas cosas al oído... Quiero que sepas que nunca me alejaré de ti...
Hoy la foto es un poco distinta... pero creo que vale ^^.

Joder, Lunático...


- Apuesto a que Dumbledore quiere que nos vigiles de cerca, Lunático.
- Insistió en ello.
Da un paso al frente. Sus siluetas están a punto de tocarse sobre la vidriera.
- Siempre has sido un chico muy obediente. Tendrás que hacer caso.
- Qué remedio.
Se tocan.
Solo la punta de la nariz, el final de los labios. Pero esta vez Sirius no se mueve. Espera, sigue imponiendo su castigo y es Remus el que salta la última distancia y trata de abrirle los labios con la lengua. Un beso corto, una penetración gloriosamente lenta. Luego, los pasos de James, volviendo del baño. La noche, la ventana, el deseo. A su alrededor, les envuelve un campo de electricidad. Parece que todo está a punto de estallar y quemarse.
- Es una pena – dice Sirius, renqueante- que no pidieras clemencia. – Es Black, es Sirius Black, el terror de las chicas, tratando de resultar seductor. Remus lo ha visto docenas de veces. El efecto en la mayoría de las mujeres es inmediato. Acceden, acaban en su cama. Tanta insolencia, tanta cara dura resulta difícil de soportar. Sirius lo sabe. Juega con él, como ha jugado antes con todas las chicas que se le han cruzado. - Me hubiera gustado verte suplicar de rodillas.
Pero se le olvida una cosa. Que no está hablando con una chica. Sino con un merodeador.
- Si yo estuviera de rodillas, - Remus se acerca a su boca - serías tú el que acabaría suplicando, Black.
Se le olvida que nunca, ni una sola vez, se ha quedado atrás cuando se trataba de una travesura.
- Joder. – La mirada de Sirius se dilata en la oscuridad. Le busca los labios, le besa con toda la boca. Chocan, se les resbala la lengua. Se llenan de saliva. – Joder, Lunático.
Marauders!Crack by Irati
¿Alguna vez te he dicho... cómo me gustas...?
Me pones nerviosa...

Los gritos de la carne...


Tres. Sirius se moja el labio inferior con la lengua. Dos. Acerca la cara a la suya; su pelo le hace cosquillas en las mejillas; se rozan nariz contra nariz, se oyen respirar, alargan el último segundo, saben que no hay vuelta atrás y que recordarán ese momento el resto de sus vidas.
Uno.
Roce de las bocas, Remus deja caer un suspiro, Sirius tienta con los labios, ambos sacan solo la punta de la lengua para acariciarse y el primer contacto les lanza sin remedio hacia un beso húmedo que se ha estado cocinando durante ocho semanas y siete años. Alguien gime desde el fondo de la garganta y es lo de menos quién sea. Puede que sea Sirius, que mete la lengua con cierta rabia y se desliza hacia una negrura sin fin o puede que sea Remus, que cierra los labios con desesperación y chupa, haciendo que el beso se vuelva urgente –cómeme-, desesperado – bébeme-, líquido –muérdeme-. Lo alargan tanto como pueden, sin separarse para respirar y cuando Remus cree que no puede más siente la mano de Sirius en la nuca. Un tirón, justo donde termina el pelo. Le obliga a echar la cabeza hacia atrás, Remus abre la boca por puro reflejo y el beso se vuelve más profundo.
Joder. Se le acumula una catástrofe entre las piernas. Toda su sangre se arremolina y se declara en guerra. Crece. Flota. Se pone rígido.
Sirius –ese bastardo insolente- no tiene piedad para besar. Mete y saca la lengua, embiste y puede que no sea consciente de esos leves movimientos que hace su pelvis para imitar lo que está haciendo con la boca pero consciente o no, a Remus le dan ganas de desabrocharle el pantalón.
Se separan para coger aire. Sirius le coge la cara con ambas manos. No deja de besarle, besos cortos –solo los labios, dios más una penetración rápida de la lengua-, le lame los labios murmurando algo que suena como mmmmmsí y maldito seas, sirius, no se olvida de succionar ese punto en la nuca, debajo de la oreja donde empieza la cicatriz y los problemas de control de Remus.
Murmura en su oído.
- No quiero comerme a los niños. – Caracolea con la lengua dentro del oído, recorre los laberínticos dibujos interiores. - Pero hay un prefecto que me interesa. – Sirius le muerde la yugular y lame donde ha mordido. Exquisita, decadente tortura. Odia a todas las chicas con las que la ha practicado. No sabe cómo han sobrevivido.
Marauders!Crack by Irati
¿Quieres venir a comprobar cómo grita cada uno de los poros de mi piel cuando te siento cerca...?

Luna en la casa de Sirio...


[...]
[Estamos de acuerdo en que te echo de menos. Tú preguntas cuánto pero sospecho que lo que quieres saber, Canuto, es otra cosa. Tú quieres saber cómo te echo de menos y dónde duele y cómo me alivio para soportar el dolor.]
[...]
[De acuerdo. Pongamos que te lo cuento, que no me da miedo asustarte porque no se asusta tan fácilmente a Sirius Black. Pongamos que estoy escribiendo esto en la cama y tú lo estás leyendo en la cama y nos estamos echando de menos los dos. Pongamos que te duele a ti tanto como a mí y que lees este pergamino solo con una mano porque el dolor es insoportable y hace calor y me echas de menos lo suficiente como para necesitar un alivio rápido. Aquí y ahora. Es una suposición, naturalmente, no estoy diciendo que yo lea tus cartas a solas, tumbado en tu cama, imaginando qué estarás haciendo, si hay sitio para mí en esa tienda de campaña o qué podría pasar si apareciera de pronto, a medianoche y tuviéramos que compartir esa estrechez a oscuras. Sudados por el verano. Solos. Juntos. Tú y yo, Sirius].
[...]
[Cuando uso el baño de la Habitación Común tengo la sensación de que todo el que entre podría saber lo que ocurrió y ver a través de mí. Como si estuviera escrito en las paredes. Lo que hicimos. Aunque no es lo que ocurrió lo que me atormenta mientras te escribo, sino lo que hubiera pasado de no haber entrado James. Pongamos que a veces me pregunto qué habría ocurrido y cuando lo hago la respuesta es cualquier cosa. Lo que tú hubieras querido porque yo no hubiera sabido parar]
[...]
[Es como si siguiera encerrado en ese cuarto de baño. Esperando que termine lo que empezó entonces. Duele. Si esto es echarte de menos, duele. Ya lo creo que duele. Te echo de menos debajo de la carne, me atormentas desde lo más profundo de mí mismo, como si fueras la luna, Sirius. Me gustaría alargar una mano y tocarte pero no estás, así que me toco a mí mismo, mientras te escribo, mientras te leo, mientras pienso en ti y no es suficiente pero tiene que valer. Me haces sudar y pasar noches en vela, me haces pensar en ti con una mano metida en los pantalones y la otra escribiendo esta carta. No sé si eso contesta a tu pregunta].
[...]
[Pero sé lo que quiero]. [Quiero estar ahí contigo, que estés aquí, que volvamos a ese cuarto de baño, que no sea mi mano la que me esté haciendo aullar como si fuera la luna llena. Sino tú, tu mano, tus dedos, tu boca, dios, Sirius, cualquier parte de ti contra mí, frotándome, acariciándome, lamiendo. Tú. Yo. Contigo. Haciéndote lo que sea, Sirius, cualquier cosa que quieras, lo que pidas. Porque me dominas como el lobo. Porque no te echo de menos, Sirius, estoy enfermo de ti y si lees esta carta y sientes la misma presión y te alivias como yo, imaginándome a mí, entonces rezo para no curarme. Qué más da estar enfermo, si es de ti.]
[...]
Marauders!Crack by Irati
**Hoy estuve pensando en ti... en lo que siempre quise pero nunca se dio... Tengo ganas de ti...**

¡Fiesta!


Papá.
Charlando con un montón de amigos vestidos con túnicas de gala a cual más cara y más horrenda. Jueces, altos funcionarios del Ministerio y el director del departamento de Educación en el Ministerio de Magia. Hablan, como es habitual, de uno de sus temas recurrentes. Cómo conseguir que alguien “más capacitado” que Dumbledore dirija Hogwarts. Los argumentos en contra del actual director ya los conoce. Demasiado sentimental, sin criterio, poco disciplinado, bla, bla, bla.
- Admite a cualquiera en ese colegio- dice el funcionario del ministerio.
Todos asienten. A todos les parece que hacen falta mayores criterios de pureza y a Sirius se le pudre la sangre.
- Bueno- interrumpe- yo creo que Dumbledore tiene sus criterios y no es cierto que admita a cualquiera. A su hijo, por ejemplo, no le admitieron este año, ¿no es así?
El director del Departamento de Educación, un hombre calvo y estirado de apellido Plumbeus, se muestra inmediatamente airado.
- Hubo – dice – una conspiración contra mi familia. Dumbledore trata desde hace años de minar mi autoridad en el Ministerio.
- Ah, ¿era eso? Menos mal. Se rumoreaba que habían pillado a su hijo abusando de una de las elfinas del colegio.
El señor Plumbeus pierde el color completa y rápidamente.
- ¿Cómo has dicho, jovencito?
- De hecho, se rumorea también que ella no solo estaba ofendida, sino que no acabó muy satisfecha, ¿sabe? Al parecer fue todo muy rápido y casi no se enteró.
- Pólux, ¿no vas a decirle a tu hijo que se comporte?
- Me porto bastante mejor que su hijo. Las elfinas de esta casa pueden dar fe de lo macho que soy. Es algo que he heredado de papá. Me refiero a mi gusto por las elfinas, no a mi virilidad.
Mientras Pólux se disculpa y hace reverencias ante sus invitados argumentando que su hijo ha debido beber algún veneno que provoca la locura, Sirius localiza a un grupo de chicos más o menos de su edad, haciendo corro en torno a Régulus y escuchando sus historias sobre el colegio en Francia.
- Ya sabéis, - dice Régulus- que los colegios franceses tienen mucho renombre.
- ¿No eran los besos?
Régulus le mira sin disimular su desprecio.
- Mi hermano Sirius. – Le presenta. – Supongo que le conocéis. Disfruta defraudando las expectativas puestas en él.
- Perdona, Régulus. Te he molestado mientras hablabas de todo el sexo que has tenido en Francia. - No hacía tal cosa.
- Pero, ¿todavía eres virgen? – finge estar escandalizado y les habla a sus amigos mientras aprovecha para tirar la copa hacia la orquesta invisible y manchar la alfombra. – Mi hermano está esperando a alguien lo bastante puro pero yo creo que es una excusa para ocultar el hecho de que nadie le pondría los dedos encima a no ser que le pagaran. Por suerte, tienes dinero.
Régulus tiene los labios torcidos de puro asco.
- Cállate, por Dios.
Parece que le cuesta estar en la misma habitación que Sirius. Soportar su presencia.
- No tienes de qué avergonzarte, hermano. Quien al putero de su padre se parece, honra merece.
Todos los amigos de Régulus les observan, midiendo el tiempo y el odio, para saber si en algún momento tendrán que separarles y evitar que se maten.
- Perdonad a mi hermano – dice Sirius, lanzando palabras como escupitajos. - Era una mala semilla y se ha estropeado todavía más por culpa de unas lamentables amistades. Una pandilla de perdedores que no saben cuál su lugar y naturalmente, el mejor de todos, un mestizo pobretón que no estaría en Hogwarts sino fuera por la caridad de Dumbledore.
- Sigue hablando de él, Régulus. Adelante. Dame una excusa para partirte la cara y manchar el suelo con esa sangre tan pura que tienes.
- No es mi intención hablar mal de él, Sirius. Bastante tiene el pobre, después de la paliza que le dieron a su novio. Esperemos que el siguiente desgraciado no tenga la misma suerte.
Parece una amenaza. Sirius se pregunta qué sabe y se descubre pensando que le da exactamente igual lo que sepa. Él, su madre, su padre. Todos los que se sienten por encima de él puede que tengan razón, pero cuando se sienten por encima de Remus, siempre están por debajo.
- ¿Por qué? ¿Quieres optar al puesto? Te advierto que a Remus no le va la zoofilia. No creo que quiera acostarse con una babosa como tú.
Marauders!Crack by Irati
Qué grande xD.

Eternamente tú...


- Tengo entendido que estás en Gryffindor- dice Lady Longfellow.
Antes de que Sirius conteste, Bellatrix se apresura en apoderarse de la conversación. Le lanza a su hijo una mirada de advertencia que supura sangre.
- Así es. No sé si sabrás que este año han ganado la Copa de las Casas, por sexta vez consecutiva. Sirius jamás pierde al quidditch.
Bellatrix odia la noción de que sangre de su sangre pueda estar en Gryffindor pero lo perdona siempre que Gryffindor gane. Porque si hay algo que odia más que el mestizaje, es a los perdedores. Sirius lo sabe. Lo ha sabido siempre. Por eso, cuando le habla a la señora Longfellow procura no perder de vista a su madre, por el rabillo del ojo.
- El mérito no es mío, la verdad. Sino de ese paquete llorica que tienen en Slytherin este año como buscador. ¿Cómo se llama? – Finge que lo recuerda de repente. - Ah, sí, Longfellow.
- Es mi hijo – masculla Lady Lorena, sin ocultar su desagrado.
- ¿En serio? Nunca lo hubiera adivinado, así vestida jamás hubiera dicho que era una puta.
- ¿Cómo has dicho!
- En los partidos, le gritan a su hijo “perdedor hijo de puta”, supongo que va por usted.
- ¡Sirius! – chilla Bellatrix, blanca de ira.
- No tienes buena cara, mami, voy a traerte un digestivo.
Les deja en un rincón, a su madre disculpándose en su nombre y a la señora Longfellow, posiblemente, intentando conjurar un hechizo contra él que resulte dañino y sangriento pero al mismo tiempo apropiado para tan elevado ambiente.
Marauders!Crack by Irati
Puro Sirius.
**Me pones, ¿sabes? =P **

Muérdeme...


Pero Sirius no se detiene. La escucha escaleras arriba, gritando "¡solo un minuto!" y sinceramente, le da igual perder el tren porque si no lo hace revienta. Literalmente, es que REVIENTA. No sabe cómo ha aguantado desde el domingo pero solo ahora, cuando el fin del curso es una realidad y no solo un temor, se da cuenta de lo imbécil que ha sido.
No tenía que haberse aguantado.
No se ha aguantado nada en toda su vida y, ¿ha tenido que empezar ahora?
Pero qué tonto soy, joder.
Abre la puerta de la habitación con toda la fuerza que tiene y si no choca contra la pared y la rompe es porque Merlín no quiere. Remus está de espaldas, mirando por la ventana, seguramente para ver cómo se marchan. Se gira inmediatamente al oír la puerta. Remus Lupin, con esa nariz gigantesca y demasiado ancha y ese extraño labio superior que siempre destaca demasiado en su boca y ese pelo imposible y esas pestañas tan largas y esos labios calientes y llenos de curvas y esa mirada dolorida, es lo más bonito, lo más increíble que Sirius ha visto en toda su maldita vida.
Pero qué, qué, QUÉ tonto soy, JODER.
- ¿Qué te has...?
Olvidado.
Eso quiere decir.
Pero Remus no lo dice jamás. No lo dice porque Sirius cruza la habitación como una tormenta y lo manda todo a la mierda y se condena para siempre besándole. Es la única cosa sensata que ha hecho en cinco putos días y no solo es sensato, es espectacular. Es mucho mejor de lo que recordaba. Es Remus, abriendo la boca sin pensarlo, recibiéndole con idéntica desesperación a la suya, derritiéndose como chocolate blanco bajo el paladar. Está caliente, está cerca, está besándole, Sirius le sostiene el cuello para que abra bien la boca y sabe que Remus será lo único que va a ver durante ocho semanas cada vez que cierre los ojos. Perfecto, brillante, húmedo, lunático. Es un beso profundo, una pelea de lenguas en la que ninguno está dispuesto a ceder y ambos tienen que agarrarse para no caer al suelo.
Sirius se separa por necesidad. Antes de que sea demasiado y tenga que mandar el tren a tomar por saco. Tiene que volver a casa. Si no vuelve a casa, su madre no pagará la matrícula del año que viene y no puede perder Hogwarts. Se lo recuerda y es importante que lo haga porque Remus jadea e insiste en seguir besándole y hace de la sensatez un arte realmente difícil. Sería más sencillo si el cabrón besara aunque solo fuera un poquito peor.
- Septiembre- consigue decir Sirius. Querría elaborarlo más pero no puede.
Marauders!Crack by Irati
Ya era hora, ¿no, Siri?
Dicen que la sinceridad es el mejor secreto para el funcionamiento de las relaciones.
Al final será incluso verdad.
**Te amo...**

Cuando todos los corazones rotos se pongan de acuerdo...


Bailan. Y no importa que no estén en mitad del comedor porque allí donde llegan y giran, la música suena con más nitidez y ellos se convierten en el centro del mundo. Lily lleva el pelo más largo que a principios de curso, largas capas pelirrojas hasta la mitad de la espalda y otras más cortas sobre los hombros y lo que queda de un flequillo que crece despacio se mueve sobre su cara cuando Remus la hace reír y ella se apoya la frente en su pecho y provoca que todos, hasta esa sabandija de Severus Snape la miren embelesados, solo un segundo, preguntándose para qué existía la música antes de esa noche. James no sabe qué le estará diciendo pero le gustaría ser John Lennon para inspirar en ella esa delicadeza al bailar. Cantarle al oído en mi momento de oscuridad, ella está conmigo, bailar con ella, dejemos que pase, bailar con ella durante el resto de su vida.
- A veces me duele estar cerca de algo tan bonito- le dice a Sirius, al final de la canción, mirando a Remus y a Lily-, ¿sabes lo que quiero decir?
- Sí- suspira Sirius, tragando saliva. – Ya sé lo que quieres decir.
James está demasiado hipnotizado por las palabras de la canción y no se fija en el exceso de emoción que hay en la voz de Sirius. No le extraña que su amigo, como él, sea incapaz de apartar la mirada de la pista de baile. John Lennon está convencido de que cuando todos los corazones rotos se pongan de acuerdo, habrá una respuesta y tal vez tenga razón. Lily gira en brazos de Remus, Remus gira en brazos de Lily, y ambos dejan que pase el tiempo, bailando, riendo, celebrando que estarán juntos incluso en los tiempos oscuros para los que todavía no han encontrado una respuesta.
Let it be, canta John Lennon. Just let it be.
Marauders!Crack by Irati
Me encanta este fragmento.
Y me encanta esa pintada, me hace recordar.
**Te quiero...**

No hay nada bueno en el adiós...


[...] Cuando está a punto de salir, Sirius habla y el mundo se pone de puntillas, contiene el aliento y deja de girar. Por esa vehemencia, por esa sinceridad cruda en la voz de Sirius cuando dice cuatro palabras, solo cuatro palabras que lo arrasan todo a su paso.
- Te echo de menos.
Deja el libro en el sillón y se pone de pie.
Se acerca el ocaso del día y las luces anaranjadas y rojizas de la tarde atraviesan las vidrieras de Gryffindor, reflejando siluetas fantasmales en el suelo. Sirius camina sobre esos dibujos de colores con pasos secos y decididos. Llega hasta la puerta. Pone una mano en el picaporte y bloquea la salida de Sirius. Con esa misma y desesperada calma, repite
- Te echo de menos, Lunático.
Le gustaría decirle "llevo años echándote de menos". Explicarle con los dientes que mientras no esté debajo de su piel siempre estará demasiado lejos.
- Estoy aquí, Sirius.
Siempre estaré aquí.
- Te echo de menos incluso cuando estás aquí.
No sabe qué decir. Está paralizado. Sirius sigue bloqueando la puerta. Se pregunta si quiere besarle porque por la expresión de su cara, con los labios entreabiertos y esa respiración profunda parecería que quiere besarle.
- Antes no me pasaba, Remus.
- No, ya lo sé. – Va a decírselo, tiene que decírselo. Que le quiere, maldita sea, que no aguanta más. [...]
[...] Pero están tan cerca. Es difícil hablar. Están cada vez más cerca. La habitación se nubla. Y si en el cuarto de baño todo iba demasiado rápido, ahora todo va demasiado despacio. Como si el tiempo se hiciera a un lado para hacerles sitio. Los ojos de Sirius son más grises de lo normal, como el cielo escocés antes de la tormenta. A tan corta distancia, Remus puede notar el brillo de su lengua dentro de la boca y sentir el calor de su cuerpo. El movimiento más leve bastaría para tocarle.
- ¿Es igual con todas?
Sirius le mira fijamente. Le derrite. Le asesina. Remus no sabe a qué se refiere.
- ¿Qué?- Que si te pones tan caliente cuando te lamen todas las cicatrices –habla despacio, se explica desmenuzando las palabras una a una, jadeando cada vez más cerca- o es solo la del cuello.
El bombeo de la sangre se acelera. Remus quiere decirlo de una vez. Te quiero. Y estallar en sus labios. Están tan cerca. Sirius debe querer besarle, ¿no? porque no estaría tan cerca si no quisiera besarle. No le miraría así, no se lamería el labio inferior con la punta de la lengua, ni respiraría con esa carencia herrumbrosa.
- No lo sé. Algunas son más sensibles. Supongo.
- Pero no lo sabes.
No hay rabia. No hay celos. Sirius no está enfadado, fuera de sí, enfermo, como en ese cuarto de baño. Es de día y le echa de menos y solo están ellos dos, sin rabia, ni cólera, queriendo besarse, muriéndose por un poco de contacto. Un poco de saliva, algo de lengua, mucho calor. Por favor.
- Nadie las ha lamido todas. [...]
Marauders!Crack by Irati
Buscaba algo más acorde con la foto, pero creo que estos dos fragmentos se acercan más a mi estado de ánimo y agitación de estos días.
Me siento un poco vacía...
Verte me ha hecho pensar mucho...
Y no, no hay nada bueno en el adiós...

jueves 16 de julio de 2009

Me carcomes por dentro...

Estoy disgustada, cansada, sola emocionalmente hablando. Estoy harta de ciertos comportamientos. Me siento mal. Me jode que no veas cómo afectas a mi vida. Estoy hasta las narices de que me tomes el pelo. Me deprime ver cómo a ti no te importa, o cómo si sí lo hace, no lo demuestras. Estoy falta de mimos, de cariño, de besos, estoy muriéndome cada vez que me acuerdo del adiós. Estoy frustrada, enfadada, contigo y con el mundo, conmigo, la mayor parte del tiempo. Por haber creído que ya no dependía de ti y no necesitaba tu aprobación para nada. Me jode que seas un egoísta y un cretino, y que no me digas “no te preocupes”. Me jode que tú hagas como si nada. Me resulta patético, pero echo de menos las pocas caricias que tuvimos ocasión de hacernos. Echo de menos incluso aquello que no hicimos. Tengo miedo de que seas tú quien mande en mi vida. Te tengo miedo. Te odio por todo lo que me has hecho llorar. Me odio…

lunes 13 de julio de 2009

Recuérdame...


Qué gran día. Gracias a todos por todo. Os quiero, tontos ^^. A los tres ^^.
Recuérdame...
**Te quiero, Jake...**
**Pequeña, me encantas.**

sábado 11 de julio de 2009

¿Y por qué no, eh?




[...] Decírselo. Parece una idea tan sencilla. Cuando lo dice Lily no parece nada del otro mundo. Contarle a Sirius todos los sentimientos que ha guardado dentro de una caja, en lo profundo del alma y quedarse tranquilo, esperando su reacción. Que Sirius decida si tira su corazón al suelo y baila encima algún tema de los Rollings o por el contrario, le hace volar a la luna. Parece un plan estupendo. [...]



Marauders!Crack by Irati






¿Y si funciona?
Te extraño, princesa.

¿Sabes? Hasta el otro día me sentí un poco Remus en ese fragmento. Luego decidí que era tonta de remate =).

miércoles 8 de julio de 2009

Confieso que he vivido...


Son los únicos en el pasillo y el licántropo parece algo sofocado, como si llevara tiempo corriendo para buscarla.

- Estás aquí- jadea, le agarra de los brazos, como si quisiera retenerla para que escuchara bien. – Vale. La cosa es así.
- ¿Qué cosa?
- Para empezar, yo no quería desconfiar de él pero fue solo un segundo y solo porque él estaba tan enfadado con Daniel, en fin, solo fue un segundo pero sé que se dio cuenta y que lo estropeé todo. Porque después no hablamos de ello y Sirius me dijo que no le gustaban los hombres y que no fue para tanto. Así que creí que solo me quedaba olvidarlo para que siguiéramos siendo amigos pero no dejo de pensar en ello y no puedo olvidarlo. ¿Cómo voy a olvidarlo, Lily? Y ahora, anoche, no sé, puede que sea el alcohol o puede que fuera Sirius siendo Sirius pero te aseguro, te juro que estaba intentando flirtear conmigo, y no sé si me lo imagino o qué rayos hacer ahora.
Lo dice todo seguido. Sin darse casi tiempo a respirar, sin darle a Lily tiempo de decir nada. Licántropo, harapiento, mestizo y maleducado.
- Remus.
- Qué.
- ¿De qué demonios me estás hablando?
El licántropo respira hondo, por primera vez.
- De que Sirius me besó el domingo en el cuarto de baño de los chicos y fue la experiencia sexual más increíble de toda mi vida y todavía tengo ganas de restregarme contra las paredes si lo recuerdo. Y créeme si te digo que lo recuerdo a menudo.
Lily solo puede decir una cosa.
- ¡Circe santísima!
Y Severus, desde su escondite, solo puede pensar otra muy distinta.
LO SABÍA.
Esos Gryffindor. Gamberros, presumidos, arrogantes, harapientos, inútiles, soberbios, idiotas, mestizos, bestias Y ADEMÁS desviados.
Es que LO SABÍA.
Marauders!Crack by Irati
Qué gran fragmento xD, viva Snape xD.
En la foto, Port Aventura, el Furius Baco. Qué buen día.
¡Hasta el próximo post!

Boys don't cry...


6/07/09

Hoy os traigo "Boys don't cry". Y no tengo más que decir que: es INCREÍBLEMENTE BUENA. Para comprobar todo lo demás, sólo hace falta que la veáis.
SINOPSIS: Del corazón de los Estados Unidos surgió un caso extraordinario de doble vida, un enrevesado triángulo amoroso y un crimen que conmovería a la nación hasta lo más hondo. Hacía poco que Brandon Teena (Hilary Swank) había llegado a la ciudad de Falls City, Nebraska; el nuevo vecino, ante quien se abría un excelente futuro, se había metido en el bolsillo a la pequeña población rural. Las mujeres le adoraban y casi todos los que conocían a tan carismático forastero se sentían atraídos por su cautivadora inocencia. Pero el hombre más solicitado de Falls City y el amigo más leal que pudiera imaginarse tenía un secreto: no era la persona que sus convecinos pensaban que era.
En la foto, Hilary Swank en el papel de Brandon Teena, en una de las películas más interesantes que he visto en mi vida. La recuerdo siempre que puedo. Si podéis, vedla, os la recomiendo fervientemente.
El sábado estuve en Port Aventura (^^) hacía mucho que no lo pasaba tan bien. ¡¡Viva la adrenalina!!