viernes, 27 de noviembre de 2009

El execrable vicio de los griegos...


20/11/09


- Has besado a James.

[...]

- He bebido quince cervezas, Lupin. Y ya has olido que esto no es tabaco. Si me drogo para intentar olvidarlo, ¿por qué me lo recuerdas?

[...]

- No te gusta James.

[...]

- No he heredado la afición de los Black por el incesto. – [...] - James es mi jodido hermano, Remus.

Lo sé. También sabe que ha llegado el momento de resolver sus dudas y preguntárselo de una vez. La pregunta es muy sencilla, en realidad. Lo que cuesta es reunir las fuerzas para escuchar la respuesta. [...]

- ¿Te acuestas con otros chicos, Canuto?

Sirius gira la cabeza y le mira por primera vez. Al contrario que él, tiene mil expresiones diferentes. Esta dice "eres gilipollas y no puedo creer que haya oído eso".

- Sí, claro – ironiza. - Me estoy follando a Snape. [...]

Remus no sabría explicar lo que siente en ese momento. [...]

- Pensaba que lo hacías.

- ¿Pensabas que me estaba follando a Snape? ¿Una calada y ya estás colocado?

- No. – [...] - Pensaba que había alguien o varias... otros chicos, no sé.

Ya está. Ya lo ha dicho. Doloroso pero soportable. Solo queda esperar a que Sirius diga algo también. [...] Imagina que va a decir algo como "pues no lo hacía, capullo". Imagina que va a enfadarse. Se equivoca.

Sirius también apaga el tono de su voz y pregunta con algo que solo puede ser curiosidad. Es uno de esos momentos. Uno de esos escasos, raros, valiosos momentos en los que Sirius deja de esconderse detrás de las bravuconadas, los insultos, la rabia y sus pataletas y se muestra tal y como es. Solo Sirius. Preguntando por qué. Queriendo saber.

- ¿Por qué pensabas eso?

Porque tengo miedo de que te canses de mí. Porque no soy suficiente. Porque deberías estar con otra persona. [...] Porque soy un hombre lobo, Sirius y no tiene cura y nunca tendrá remedio.

Tiene muchas razones. Pero da pudor confesarlas y en realidad, solo tiene un motivo.

- Porque encontré lubricante debajo de tu cama. – [...] Mirarle no es aceptable. - Y lo habías usado.

Cabreado. Ahora sí. Sí, ahora definitivamente Sirius suena algo cabreado.

- ¿Me estás tomando el pelo, Lunático? ¡Lo robé en el callejón Knocturn! – exclama. - Cuando fui con James al jodido sex shop. Solo quería saber cómo era. Ostia con la paranoia, Lupin. No me jodas.

[...]

- ¿Y cómo es? El lubricante, quiero decir.

Le da una segunda calada al cigarrillo. [...] Le mira por primera vez y no es nada, solo un momento pero ese momento le hace arder en llamas. Es eléctrico.

- Está bien – dice Sirius cogiendo el cigarrillo-. Frío. Un poco gelatinoso. – Suelta una larga bocanada. - Mejor que escupirse en la mano, la verdad.

No puede evitar una mirada que dice "Sirius, por favor".

- Eh. Algunos somos nuevos en esto, gilipollas.

Yo también soy nuevo en esto, idiota. Le gusta incluso la manera de insultarle que tiene Sirius. [...] También nota que está sonriendo. Y que Sirius, por algún motivo, se cabrea por eso.

- Eres increíble, Lunático. Vienes aquí con tu cara de "mira qué bueno parezco" y me acusas a mí de tener un harén lleno de tíos, cuando te oí perfectamente hablar con Lily antes del baile. No pongas esa cara. La escuché perfectamente decirte que no tenías que conformarte con tener sexo conmigo cuando podías tener a algún otro estúpido gilipollas come almohadas leyéndote poemas de amor.

El baile. Le oyó hablando con Lily antes del baile. [...] Puede que sea amor, maldita sea. Pero no puede evitarlo. Le tiembla todo el cuerpo, le sale la risa del fondo del pecho.

- Remus, ¿te estás riendo de mí?

De nosotros, Canuto. Me río de nosotros.

- No hay otro chico, Sirius. No hay otros chicos.

Siempre fue él. Siempre será él.

[...]

- Eras tú, Sirius. De quien hablaba con Lily.

- ¿Yo? – [...] - ¿El que quieres que te lea poemas? ¿Yo?

La imagen es lo bastante graciosa para arrancarle una sonrisa involuntaria.

- ¿Y escuchar cómo destrozas a Yeats con tus impertinencias? No creo, Black. – Traga saliva. - Pero eres tú. Aunque te asuste.

[...] Posiblemente podría morirse si llora delante de Sirius por confesarle algo tan sencillo como te quiero. Posiblemente no se va a morir porque casi seguro, eso que está sintiendo, es un beso. Y nadie se muere por un beso, aunque tal vez sí, con un beso de Sirius. No es acelerado y áspero, no es sexual y jadeante como suelen ser sus besos. Es lento, despacio, casi con miedo de romperle. Es espectacular y le deja con ganas de más. De mucho más. De todo lo demás

[...]

- Soy Gryffindor, capullo, y soy Sirius. Así que no me asusto de nada. – [...] - Y menos de ti, - [...] - que eres un enclenque. [...] Y eres Remus dice.


Marauders!Crack by Irati.




Estoy enamorada de este fragmento... =)

Gracias, gracias, gracias.


15/11/09


Uno de los mejores días de mi vida. Y fue gracias a todos vosotros. Os quiero.

Un cumpleaños maravilloso...


11/11/09


Estaba esperando a ver si Elena subía todas las fotos que faltan, pero en vista de que está esperando a poder tener una conexión estable, actualizo.

Pues tengo poco que decir, la verdad, pero estoy encantada. Muchas gracias por haber venido, Manu, gracias por estar ahí cada vez que os necesito, chicos, y ojalá hubieseis estado conmigo en tan feliz día los que faltabais =(. Me lo pasé en grande, fue un fin de semana de experiencias increíbles.

Os quiero.

Me he dado cuenta de que tengo unos FRIENDS fantásticos.

Secretos (in)confesables...


4/11/09



- Creo que no sé bailar.

Lo dice balbuceando y lívido. Y Lily se ríe. Un destello de felicidad improvisada que ilumina todo el salón. Da un paso hacia él, levanta los brazos y aunque James no sabe muy bien qué ocurre en ese momento, el hecho es que están bailando, él y Lily Evans. Deben estar imprimiendo una edición especial de "El profeta", en alguna parte. Es raro que la gente parezca inalterable. Es raro que el mundo siga su curso. Y es raro que Lily y él se muevan sin tropezar o caerse. Siguiendo el dictado del piano mágico. James tiene una mano al final de la espalda de Lily. Hay un hueco ahí, justo ahí, que parece echo exactamente para encajar con la largura de sus dedos. Se siente un poco mareado. Pero sigue sin tropezar. Todo un logro.

- Tu pregunta estaba mal. – Habla muy bajito. Dulce y realmente bajito. Tanto que se atreve a acercarse un poquito más. Apura la distancia entre sus cuerpos. Se acerca a su cara. Lo milagroso es que Lily le deja hacerlo. - Cuando me preguntaste si quería que me besaras. No, James, no quería que me besaras.

La interrumpe diciendo que ya lo sabe y tiene pensado repetir su discurso de que pueden ser amigos.

- Santo Dios, Potter. Intento decirte algo. ¿Es que no sabes estar callado?

Cuando Lily se enfada, se le marca una vena en la frente.

- No- sonríe James, mientras la hace girar aprovechando una señal en do sostenido. - Pero puedo aprender. Si tú quieres.

Procura mirarla a los ojos. Casi nunca los tiene tan cerca y son más verdes así, a tan poca distancia. Le inspiran para hacer cosas bonitas. Para ser mejor.

- Tienes que dejar de hacer eso, James. – Cuando le pregunta el qué Lily especifica que eso, todo eso. – Eso de intentar adelantarte siempre a lo que quiero. Eso de no dejarme espacio para saber qué es lo que quiero, en realidad. Eso de asustarme teniéndolo tan claro. Eso. Tienes que dejar de hacer eso.

Ah, eso.

Asiente y miente diciendo "vale, eso, claro". Realmente no cree que sea capaz de hacer eso, porque básicamente eso es lo único que sabe hacer. Porque si eso es tener claro que la quiere y si eso es intentar complacerla y hacerla feliz, entonces dejar de hacer eso va a ser bastante más complicado que traerle agua de la luna.

- ¿Cuándo tiempo duraba el veritaserum?

- Tres horas. O algo así. Seguramente todavía funciona.

- Entonces pregúntamelo otra vez.

Tarda una décima de segundo en comprender qué quiere que le pregunte y no entiende por qué se lo pide. Pero lo hace. La misma pregunta.

- ¿Querías que te besara en la despensa de los elfos?

- No – vocecita diminuta. Quebradiza. Se muerde el labio inferior, deja las marcas de los dientes. Suspira y el agujero entre sus clavículas, ese sitio inexplorado y maravilloso, se hace más hondo y mejor. – Quería besarte yo, James.


Marauders!Crack by Irati.




No me digas eso en mitad de la noche, como si te notara susurrando en mi oído... Yo también los necesito...


¡¡Pero qué ganas, madre mía!! ¡¡Parece que esté deseando ser un año mayor, pero es que si lo empiezo con tan buena compañía, no es de extrañar!! xD ¡Tengo ganas de que llegue el sábado!





**Gracias, gracias, gracias.**

Los mejores besos se dan sin razón aparente...


1/11/09



Una cosa que hay que decir de los besos, es que son mucho mejores cuando se dan por los motivos adecuados pero incluso cuando se dan por los equivocados, suelen estar bastante bien. Especialmente si los da Sirius Black.


Marauders!Crack by Irati.



Qué bien me lo pasé esta tarde =).

Xavi, gràcies per tot.

Bueno, no sé si os he hablado de Gabriel Córdoba y los Kuentaké, pero hoy os hablo también de Juja. Por favor, si tenéis oportunidad, vedlos. Por Youtube, en directo, en sus páginas oficiales... como queráis, pero por favor, yo me he reído con ellos de lo lindo.

(...)

Os dejo las webs de los antes nombrados, aunque tengan sólo fragmentos de las representaciones, pero os hacéis una idea xD:




Son geniales.



¡CON GANAS DE FINDE!

jueves, 29 de octubre de 2009

Disparar a matar...


29/10/09


- Canuto, ¿has oído eso?

Sí.

Pero no le salen las palabras.

- Estaban hablando de ese chico.

A Sirius le pitan un poco los oídos. Un poco. Como si fuera a caer enfermo.

- ¿Qué?

Y de pronto está sudando y es como si todo lo que dice James llegara de muy lejos, realmente muy, muy lejos. Le cuesta prestar atención.

- Ese chico del que Remus está enamorado, ¿no lo has oído?

Sí.

Sí, lo ha oído. No sabe por qué porque preferiría no haberlo hecho pero lo ha oído perfectamente.

- Sirius, ¿te quieres mover?

No.

Quiere quedarse allí, quieto, tan quieto que no tenga que respirar, ni volver a hacer nada, o a sentir nada. Se le ha revuelto el estómago o eso cree porque nunca le había pasado antes. Se comió un pavo entero una vez en navidad y no sintió nauseas. Ahora cree que podría vomitar. Vomitarle a alguien, si es posible. A Remus, probablemente.

O casi mejor a ese chico del que hablaba Remus con Lily. No deja de escucharles. En su mente. Las tres frases que ha oído le dan vueltas.

- Le quieres – dice Lily. – Díselo, Remus. Sé sincero.

- ¿Y si...?

- Remus –le interrumpe-, no tienes por qué conformarte con una relación basada en el sexo. Así que no te conformes. Te mereces más de lo que tienes ahora.

Más que él.

Sí, claro. Claro, sí. Remus se merece lo que él quiera. No solo sexo. Claro. Sí. Y le quiere, a alguien. Bueno, a un chico. ¿Y por qué va a conformarse con sexo con Sirius cuando podría tener algo más con otro? Lily tiene razón, qué tontería.

- Canuto, joder, ¿vamos o no vamos?

- No.

Sale de la capa sin preocuparse de que alguien pueda verle. Le arde el pecho. Un dolor, una presión dolorosa. Tan dolorosa de hecho, que no para de gemir, que le amenaza con hacerle añicos por dentro, hasta que Sirius reacciona y convierte ese dolor en la única sensación con la que está acostumbrado a enfrentarse.

Rabia.

Así que Remus quiere a otro. No sabe quién. Daniel, probablemente. Así que solo sexo. Quería hablar con él, antes del partido. Probablemente para decirle "ha estado bien, me encantaría que siguiéramos siendo amigos pero no podría conformarme contigo, Sirius, compréndelo".

Sí, claro.

La rabia le asfixia, como una enfermedad vírica. Sirius es inestable en condiciones normales. Sentirse engañado por Remus no son condiciones normales, sino un estado de excepción sin precedentes.


Marauders!Crack by Irati.



**El fragmento, aunque lo parezca, no está escogido a propósito, ha coincidido, te lo juro.**

Gestos que lo dicen todo...


25/10/09


Le odia –a Daniel pero no puede pensar en su nombre- como no odia en ese momento ni a su madre. Tan rubio y tan anatómicamente perfecto, con sus perfectos ojos azules y su perfecta sonrisa radiante y siempre con la palabra perfecta y la conversación ideal. Les encandila a todos, ese gilipollas y Sirius le odia tres veces por segundo, del derecho y del revés. Odia la manera en la que James le invita a formar parte de la conversación, haciendo gala de todo su encanto, siendo el anfitrión perfecto, haciendo las presentaciones. ODIA que Peter se haga pis encima de la emoción con sus trescientas mil anécdotas sobre lo estupenda que es América. Odia a América Y PUNTO. Odia lo inteligente que es, cómo se hace con las conversaciones con ese sibilino carisma Slytherin. Le odia y odia que su odio sea palpable y tan evidente que Remus parece incómodo.

Te jodes.

Lo que más odia es a él. A Remus. Le odia porque ATIENDE a Daniel y se ríe con sus chistes –que son graciosos pero ésa no es la cuestión- y parece completamente fascinado cuando Daniel habla de su estúpida visita al estúpido Boston y sus estúpidas bibliotecas que aparentemente no son estúpidas para Remus. Ni Boston, ni San Francisco y ni siquiera la estúpida Nueva Orleáns con su estúpido Jazz. Nada de eso le parece estúpido al estúpido de Remus. Estúpido.

- Siempre he querido visitar Nueva Orleáns – tiene la desgracia de decir. Desgraciado.

- Te encantaría, Remus.

Es que ¡ODIA! cómo dice su nombre. "Te encantaría, Remus". Como si le conociera o algo así, o supiera lo que le gusta. Subnormal. Seguramente sí que sabe lo que le gusta. Como el nombre de un montón de cantantes de jazz y dónde están las mejores bibliotecas. Y un montón de cosas más de las que Sirius no tiene ni idea. Gilipollas. Besó a Remus, en aquel puente. A saber cuántas veces. A saber qué hicieron y cómo y cuántas veces y aaarrg, se enferma si piensa en ello, ¡gilipollas!

James le pregunta si va a quedarse al baile.

- No pensaba hacerlo. No sabría decirte, James.

¿Qué es, tonto? No es tan difícil decir sí o no. ¡Es que es gilipollas! Cómo no ve todo el mundo lo tonto que es. Resulta incomprensible cómo no les repugna tanta belleza y tan interesante conversación y esa actitud de "oh, mira, me pegaron en el colegio, así que soy una especie de héroe, ¡adoradme, adoradme!".

- Cuánta indecisión, Daniel. Dínoslo si podemos hacer algo para que te decidas -. Para que se decida a marcharse, naturalmente. – Aunque me extraña que quieras quedarte, después de lo que te pasó. Debe traerte malos recuerdos. Saber que todavía posiblemente siguen aquí, los mismos que te atacaron. Escondidos en cualquier rincón. No puede ser fácil. Sabiendo que seguramente quieren volver a hacerlo.

Su voz le recuerda a alguien.

A la bruja de mi madre.

Se hace un silencio gélido en la mesa. Un instinto de mortificación obliga a Sirius a mirar en dirección a Remus. Se encuentra exactamente lo que esperaba. Una mirada seria de reprobación que le sacude de la cabeza a los pies, le hace odiarle y odiarse a sí mismo por ello. Incluso James parece incómodo y hace ruido con la cuchara mientras busca cambiar de tema. Daniel deja que la perturbación de su mirada se note solo durante un instante, que pasa fugaz y sin dejar huella. Recupera inmediatamente la compostura y con diplomacia, incluso con un tono de voz amistoso, da un sorbo a su zumo y trata a Sirius con mucho mayor respeto del que sabe que merece.

- Trato de no pensar en ello, aunque no sea fácil.

Le odia. Su estúpida manera de no entrar a la batalla. El hecho de que demuestre ser mejor que él. Le odia con todas sus fuerzas, como si se odiara a sí mismo, a través de sus atractivos ojos azules.


Marauders!Crack by Irati.




Me encanta ese fragmento, es una de esas escenas que ocurren, a veces, con frecuencia.


¡¡No!! ¡¡Ya no te odio, gélidos ojos azules impenetrables!! Toomaaa, ¡soy felizzzzz! xD En el 2011, más xD. (Cosas mías xD).

La foto, la continuación de la secuencia de la anterior xD, Tamara echándose encima de mí xD. Gracias a la fotógrafa /fundidoinvisible (Laura) no son dos fotos preparadas, simplemente estábamos hablando, se dio la escena, y ella tenía la cámara a punto ^^.

Miradas que insinuan...


23/10/09


Daniel no está tan seguro. Invitar al pasado a la cena, es a menudo sentar a la mesa a los problemas que deberían quedar enterrados.


Marauders!Crack by Irati.



Por suerte, muchas veces, el pasado rechaza la invitación o, si la acepta, se está calladito sin molestar. Hacía casi nueve años que no aparecía. Y tuvo que llegar ahora =S.





¿Sabes qué? Que estabas, no guapa, Tamara, cariño, preciosa. Que te quiero más que a nadie en el mundo, que eres lo mejor que ha podido pasarme. Que lo que ponía en la carta, es la realidad, igual que la poesía de mi madre. Que eres como mi hermana, mi niña, que daría mi vida por ti. Y ahora, con la princesa de la casa, con la pequeña de mis ojos, más aún. Esto no va a estropearse nunca, te lo prometo.

En la foto, Tamara y yo, en Fallas. Hecha por /fundidoinvisible (Laura). La próxima actualización, la continuación de la secuencia xD.

Amistades peligrosas...


21/10/09



Sirius se queda un segundo en la puerta. Mira a ambos lados del pasillo, tira de su bufanda, le atrae hacia él. Parece que va a darle un beso y no, en el último momento cambia de opinión con una sonrisa malévola. Le lame todo el puente de la nariz, como lo haría un perro.

- Me gusta tu nariz, capullo.

Esa sonrisa. Esa energía. Siempre será su perdición.

- Y tu cara… de verdad que no está mal.

Sirius le da un golpe afectuoso en el pecho, sin soltar la bufanda.

- Maricón.

- Gilipollas.

Le llaman desde dentro y Sirius grita, "¡voy!". Remus camina hacia atrás, sin dejar de mirarle. De un extremo de la bufanda, Sirius se agarra a él, y tal vez le gustaría que tirara y no tener que marcharse.

- Felicidades por el partido, Canuto.

- No te gusta el quidditch.

- Pero me gusta verte jugar.

Por la manera en la que Sirius sonríe, se diría que no le han felicitado nunca.


Marauders!Crack by Irati.




(...)


Un beso para todos, aprovechando =D.

Si no fuera por vosotros...


18/10/09


James ha oído que se refieren a él como el mejor jugador de quidditch que ha visto nacer un siglo entero y cuando le preguntan cómo lo hace, nunca sabe explicarles que no lo hace él, sino esas voces que le acompañan y silencian todo lo demás. Los leones le hacen ganar. Mil ojos, cientos de brazos, todos esos ánimos.

- ¡Que comience el partido!

Ellos son los que le dicen cómo elevarse, cuál es la posición desde la que verá la snitch antes que nadie, ellos le avisan de que la bludger se dirige hasta su posición y tiene que volar en una ese acrobática para esquivarla, dejar que avance y mandarla directamente hasta Sirius, que la golpea y la encaja en la portería contraria, rugiendo y aullando.


Marauders!Crack by Irati




Pues eso, gracias por los ánimos.
Y a ti, especialmente, preciosa, por la noche de ayer... Te quiero, nena ^^.


En la foto, el autógrafo de mi Viggo Mortensen xD.

El amor en los tiempos de quidditch...


14/10/09


Os prometí foto del autógrafo, pero no he llegado a casa todavía, mañana en cuanto se la haga. Por el momento, tenía ganas de actualizar con algo del Crack.

-----

Y allí está, en lo más alto de la torre. Remus, poniéndose el abrigo para salir. Sorprendido de verle.

- ¿Sirius, te has olvidado algo?

Se ahorra una contestación. Casi no puede respirar después de haber subido tantos pisos corriendo. Toma aire apoyando las manos sobre las rodillas y cuando consigue levantarse Remus se ha puesto el abrigo, le mira con una pregunta en los ojos. Alto y desgarbado, con las manos en los bolsillos, donde guarda siempre algo de chocolate.

- Verás – dice tomando aire, - me voy a la guerra, Remus. A lo mejor no sobrevivo.

- Un partido de quidditch difícilmente se puede comparar a la guerra, Canuto.

- Eso demuestra que no sabes nada sobre el quidditch.

- O que tú no sabes nada sobre la guerra.

Una de las cosas que más le gustan de Remus es que en siete años, jamás le ha dejado ganar una discusión sin dar la batalla. Podrían pasar horas discutiendo y serían las mejores horas de su vida.

- Remus, ¿es que no prestas atención cuando juego? McGonagall cree que soy demasiado temerario para la liga profesional y le oí decir a Dumbledore que no deberían dejarme jugar porque me acabaré matando contra las porterías. Créeme, morir durante el partido es una opción. Prácticamente se puede decir que estás ante un general antes de su última batalla.

Remus se acerca caminando con ese andar otoñal. Parece tremendamente divertido por su inminente y trágico final.

- Muy bien, vas a morir – le habla como a un niño pequeño que requiere de demasiada paciencia. - ¿Qué quieres, Sirius?

Tira de su abrigo.

- Esto.

Un beso musical, lánguido, la lengua separando los labios, derritiéndose hacia la garganta, un beso lleno de promesas que dice "estaré aquí cuando vuelvas" y provoca que todo su cuerpo se ponga a cantar, vibrando con las ganas de más. Los labios de Remus se curvan de manera exagerada y besan con idéntico y exagerado talento artístico. El beso sabe a rosas con espinas, les deja llenos de saliva y jadeando.

Cuando se separan hay un peso distinto en sus párpados y un perfume inconfundible en la habitación. A chica.


Marauders!Crack by Irati.

-----




Necesito sentir ya tu perfume inconfundible, princesa, te echo mucho de menos.



¿Debería empezar a preocuparme? =S Rayándome, quizás demasiado.



(...)


**Necesito que me dejes llorar un poco sobre tu hombro... Te quiero...**

¡¡Viggo, tómame!! xD


12/10/09


No hay más palabras. Sitges, Sitges, Sitges. Viggo, Viggo, Viggo. Autógrafo, mil fotos, y Esther en modo flan: piernas y manos temblando que no acertaban a darle al botón de hacer fotos de la cámara xD. En fin: un amor de persona el señor (51 años... ¡¡51!! Y parece que tenga muchos menos xD), se portó como un rey.

Bueno, la foto la hice yo, como veréis oscura y un poco movida por mis temblores, pero ahí vale, mañana os colgaré el autógrafo xD. He salido varias veces en la prensa xD (estaba justo enfrente de las cámaras xD). Y bueno, por allí también aparecieron los de Rec2, el hijo de David Bowie, los de The Moon, los de Zombieland, el señor Bayona, Pilar Rubio... y mil más.

¡¡Experiencia increíble!!

Suéñame...


8/10/09


Mecánico.

Pero no siempre.

Algunas noches cuesta un poco más. Su cuerpo quiere pero parece haber olvidado cómo y cuanto más lo intenta es peor porque lo único que consigue es frustrarse. El problema es que una vez que ha empezado ya no lo puede dejar, y le resulta imposible dormir si no llega al final. Se siente llena de energía y a veces incluso al borde de las lágrimas y necesita descargarse.

Algunas noches, como esta, una tiene que ayudarse con algo más que los dedos resbalando dentro de las bragas.

Las fantasías sexuales tampoco tienen nada de malo. [...]

[...] ¿No?

Sí.

Sí, se lo repite a sí misma. No tiene nada de malo. [...]

[...] Piensa cosas normales, que pensaría cualquier chica de diecisiete años. Piensa que está en casa y sus padres no están y Petunia ha salido y ella invita a un chico. El chico la besa en el sofá y murmura en su oído que sus padres pueden volver en cualquier momento. Pero al mismo tiempo, le sube la falda y le baja suavemente las bragas. [...]

[...] Lily se deja llevar por esas imágenes que sabe que son idiotas pero inofensivas y todo resulta más fácil. Nota un peso en el estómago, calor en la cara, ganas de abrir las piernas un poco, humedad bajo la ropa interior y que sus dedos resbalan con mayor facilidad. [...]

[...] Necesita acabar y necesita acabar ya, así que piensa. Que no está sola en la cama, que no son sus dedos, que no son dedos, sino una lengua, que esa lengua es fuerte y hábil, y le hace lo mismo que están haciendo sus dedos, pero mejor, más real y más húmedo y más íntimo, mucho, mucho mejor.

No pasa nada si en un momento, en ese primer espasmo que todavía no es un orgasmo pero si la antesala de un placer largo y palpitante, esa lengua pertenece a un chico y ese chico tiene un rostro familiar y una cara abofeteable y una sonrisa gamberra y el ego del tamaño del Yukon. Porque es solo un momento, cuando se deja llevar y resbala los dedos dentro del cuerpo, un instante y luego la cara ya no es de nadie y Lily se contrae y le baila todo el cuerpo y ya no piensa en nada.

Excepto en dormir.

Antes de conciliar el sueño, recupera la respiración, oye el ulular de las lechuzas y se convence a sí misma de que no tiene por qué sentirse ni culpable, ni confusa porque podría ser de cualquiera esa cara imaginaria y qué si es suya, tal vez.

Solo son fantasías. [...]

[...] En la mente de Lily, su chico desconocido de cierto parecido físico con alguien innombrable se lame los labios y la besa deslizando la lengua suavemente en las curvas laberínticas del cuello.


Marauders!Crack by Irati.




Fantasías...

¿Has bailado alguna vez con el diablo bajo la luz de la luna...?


Pues sí, y esos diablos tenían nombre propio. Y me encantó.

-----

-¡A bailar, jovencito!

Es imposible que no lo vea, el odio en la cara de Snape. Se nota desde lejos que le chirrían las manos, que aprieta los dedos. Y aún así, decidida como un huracán, la profesora lucha contra la rigidez cadavérica en el cuerpo de Snape, le obliga a levantar las manos y parece totalmente dispuesta a girar con él al ritmo del vals.

- Ostia, Quejicus bailando el vals - Sirius tiene esa mirada incendiaria que adopta antes de las grandes travesuras, de las gamberradas míticas. – Creo que éste va a ser el momento culminante de mi existencia.

Marauders!Crack by Irati

-----


¿Y a ti? ¿Te apetece bailar como me prometiste ayer?



¡¡Con ganas de bailar!! ¡¡Con ganas de Johnny Maracas!! ¿Para cuándo? ^^


Tus abrazos me reconfortan, pequeño, ya lo sabes. Gracias por el apoyo de esta mañana.

domingo, 4 de octubre de 2009

Sí, quiero...


4/10/09


- Cuando empiece el baile - susurra - no habrá nadie en la habitación. ¿Sabes lo que quiere decir eso?

Sirius se moja los labios. Consuela ver la mirada dilatada de Remus, verle tragar saliva, luchando con ese preciado control personal que nunca pierde pero se tambalea, en ocasiones. Consuela, ya lo creo, saber que a él también se le pone dura bajo los pantalones.

- No sé. ¿Que será un buen momento para redecorar?

- En la cama. Quiero estar contigo en la cama.

No le bastan los besos en la biblioteca, ni meterse mano en los pasillos desocupados a media noche. Quiere estar desnudo, quiere a Remus desnudo y notar hacerle sudar para resbalar contra él. Quiere las sábanas y hechizar la puerta para que no pueda entrar nadie hasta la mañana siguiente. Remus no dice que sí, no dice que no. Pero le besa húmedo y profundo, lánguido como el chocolate. La boca y el cuello y detrás de las orejas.

Mm, sí.

- No has dicho que sí.

- ¿A qué?

No sabe si se está haciendo deliberadamente el idiota por razones incomprensibles o si sencillamente quiere oírselo decir. Da igual. Se lo deletrea.

- A follar, Remus. A lo que prometiste en la ducha. ¿Ya se te ha olvidado?

Se le hunde la voz en el estómago, baja la mirada y aparentemente es capaz de prometerlo pero no es capaz de recordarlo sin que le suba un rubor suave desde la nuca. Dios, te follaría aquí mismo.

- No.

- ¿No te olvidas o no quieres?

Remus nunca contesta a su pregunta típico porque en ese momento llega Lily típico y se separan al oír sus pasos típico como si hubieran oído una alarma de incendios. Ella parece incómoda al darse cuenta de que obviamente ha interrumpido algo, comienza a elaborar una disculpa para marcharse pero se queda cuando Sirius se levanta y anuncia que es él quien tiene entrenamiento y cosas que hacer.

En lugar de ocupar su asiento, Lily se sienta enfrente.

- Lunático, no me has contestado – insiste Sirius antes de irse. -¿Quieres o no?

- Sí – casi sin mirarle. Y luego más firme, mirándole fijamente. – Quiero.


Marauders!Crack by Irati.




Yo quería quererla querer, y ella no...


¡Gran noche, sí, señor! ¡Gracias, chicos!

Falsas promesas, falsas esperanzas...


30/09/09


- Joder- murmura Sirius entre besos- besas de muerte, Lupin. ¿Por qué besas tan bien?

Descansan frente sobre frente. Sirius todavía sostiene la mano tras su nuca. Pero posiblemente se sostiene a sí mismo.

- No soy yo. Es que eres fácil de conformar.

- No fastidies. Soy imposible de conformar.

- Entonces es que eres fácil, sin más.

Esa vez la voz cristalina de su mente, piensa en voz alta. Y se le escapan las palabras.

- Tú lo haces fácil.

Y le besa antes de decir nada más. No se fía de sí mismo. Porque su propia voz le suena un poco extraña, acongojada, desesperada, como si proviniera de un sitio nuevo y vulnerable dentro de él. No está seguro de que esté preparado para seguir dejando que ese sitio hablo, así que besa a Remus indefinidamente. Con demasiada fuerza, dejándose asfixiar por la sensación árida del cuerpo de un chico contra el suyo. Sospecha que en ese momento se convierten en hombres.


Marauders!Crack by Irati.




Para mí sí te convertiste en un hombre en ese momento... *se apena* ¿Qué te pasa ahora? ¿Por qué no puede volver todo a la normalidad?

¿Yo? ¡Yo no estoy segura de nada! Pero... sí, lo haces todo mucho más fácil.

Guárdate tu humor y sigue peleando, no te rindas. Dos de dos no es la mejor manera. Vales más de lo que piensas y no imaginas cuánto me importas.




**Te amo.**


Llevo una mala leche encima que me parece inhumana y surrealista después de la felicidad de ayer... =S

Lo que un Black hace y lo que no...


28/09/09


Camino al comedor, se encuentra con una de esas desagradables visiones que uno se ve obligado a soportar cuando estudia en Hogwarts.

- Aparta, Lucius, que voy con prisa.

Malfoy y sus perros fieles ocupan casi todo el pasillo. Es una pena que sea hora de cenar porque la idea de partirles la cara para entretenerse es tentadora. Romper la armonía perfecta de esa expresión gélida, ah sí, qué bien suena. Lástima que sus tripas rujan tanto y esa voz idiota, sospechosamente parecida a la de Remus le diga "no merece la pena".

- ¿Vas solo, primo? Los zarrapastrosos de tus amigos deben echarte de menos.

La voz, el asqueroso acento de lameculos pijo de mierda que Sirius se afanó en borrar de su propia forma de hablar en cuanto tuvo uso de razón, todo le pone ENFERMO. Sería tan, tan fácil aplastarle la nariz contra el cráneo.

- Sinceramente, Lucius. Un consejo, ya que somos familia. Tanto pensar en mí mientras te la sacudes, no puede ser sano.

Casi peor que un puñetazo. Malfoy muda de expresión, se llena de ira en su forma más pura. Llamea en su mirada. Se queda lívido.

- Que te follen. A dos palmos de su cara, Sirius huele su rabia y se relame en ella.

- Me lo estoy pensando, primo – le humilla como mejor saben hacer los Black, dándole una palmada en el culo- pero ya te mantendré informado.

Y sale de allí con grandes zancadas. Los débiles soplidos de viento que llegan desde el exterior a través de las rendijas en las ventanas, se huracanan a su paso y murmuran, míralo, es la oveja negra de los Black.



Marauders!Crack by Irati.



Qué genial.




¿Tú crees?



¡¡Feliz!!

Hungry eyes...


26/09/09


Es difícil saber cuándo te estás hundiendo, quién eres, dónde está arriba, qué es abajo, y si los impulsos que te arrastran te llevan a la orilla o hacia el fondo del mar. Te pierdas, te encuentras y a veces vivir es como bailar, si se pone uno a pensar en ello. Avanzar y retroceder.


Marauders!Crack by Irati.

A solas... estar a solas...


25/09/09


A solas con Sirius. Sí. De acuerdo. Asiente. La idea le da un poco de vértigo. En la boca del estómago.


Marauders!Crack by Irati.




¿Qué pasará cuando estemos a solas? ¿En qué pensarás cuando me tengas frente a ti? Qué cantidad de sentimientos... de sonrisas... de besos, cariño, sobre todo de besos...

Canino. De manera figurada, deseo vehementísimo...


23/09/09


Procura parecer resignado. Pero el desgraciado de Sirius sonríe con tantas ganas que dan ganas de rascarle detrás de las orejas y mandarle un hueso.

- Te ayudaré a conseguir a Lily. Ya verás. Os casaréis y yo te organizaré una despedida de soltero mítica. Te despertarás borracho y en Gales y tendrás que ir a la boda en camilla.

Bromean un rato haciendo planes de bodas imaginarias. James le pregunta si ya sabe lo que vas a ponerse en la ceremonia. Sirius cree que lo adecuado es un kilt. Primero porque así no hay peligro de que su traje haga palidecer el de James, aunque a lo mejor con falda mi culo es más bonito que el de Lily. Y segundo porque todo el mundo pensará que los Black son escoceses, cosa que inevitablemente irritará a su madre, que entre otras cosas, también odia a los escoceses. La tercera razón es que el kilt se lleva sin calzoncillos y Sirius está siempre a favor de cualquier cosa sin calzoncillos.

- Además, así la llevaré fresquita.

Ag.

- Creo que pensándolo bien, lo diré a Remus que sea el padrino. Ya me pensaré si te invito. - Como quieras. Pero te advierto que Remus también llevará kilt.

- Ya. ¿Cómo vas a convencer a Remus de que se ponga falda?

- Descuida- imposible descifrar lo que hay tras esa mirada que emite chispas de indecencia. - Algo se me ocurrirá.

Cinco minutos después están tratando de decidir cuál sería la manera más lógica de despertar a Peter. Debaten si es mejor que misteriosamente un jarrón lleno de agua vuelque sobre él o resulta más razonable hacer bajar la cama a la Habitación Común con un hechizo. Están a punto de decidirse por la segunda opción cuando Remus abre la puerta, de vuelta de la enfermería y les ve metidos en la cama de James. Se queda allí, en el umbral un segundo, con esa expresión en la que solo se puede leer calma y el más leve cansancio.

- ¿Tengo que volver más tarde?

- No, -sonríe James- pero parece que tienes que ponerte falda en mi boda.

Remus entra en la habitación cojeando solo un poco. Sirius no le quita ojo de encima. Incluso su forma de mirar es posesiva.

- Y pensar que todo el mundo creía que Sirius no es de los que se casan.

- Se ve que solo necesitaba al chico adecuado, Lunático.


Marauders!Crack by Irati.



Pues eso. Se ve que sólo eso necesitaba.



Necesito sentirme especial... No puedo ni conmigo misma. Debe ser la tormenta... Que ya empezó el otoño, quizás... O que discutir contigo me resulta peor de lo que imaginaba... Y teneros lejos a todas, y sobre todo, a todos. Debe ser que odio que Andalucía esté lejos... Y ya ni te cuento Venezuela... Debe ser que estoy agotada y que quiero más amor... O en su defecto, más mimos de quienes tengo cerca. Sólo hace tres días que no os veo, y ya os echo de menos...



**Te amo...**