viernes, 26 de octubre de 2007

El secuestro de Sky...

Día primero de mi diario de sueños.

Todo empieza con Sky, una nena de, actualmente, cinco añitos. Cuando la conocí tenía dos años, y hace tres que no la veo, por lo que no tengo ni idea de por qué soñé con ella. Quizás porque ese día había estado hablando de Maddie (se parecen muchísimo, asusta y todo) o porque esa mañana había estado hablando de su hermano, Cameron, (que, Oh-Dios-Mío, cómo estaba de bueno con 15 años, así que ahora con 18… *se desmaya*)… No lo sé. El caso es que soñé con ella.

La cosa ocurría en su casa y todo fue según fue la desaparición de Madelaine, padres (Lisa y Tony) sospechosos, hermanos (Roxanne, Gabrielle y Cameron) de por medio, la madre con el peluche, trabajaban en un hospital (en realidad no, pero bueno…). Un horror, me desperté súper sobresaltada y súper taquicárdica, no quiero ni pensar qué habría pasado si hubiera sido a Skye a quien hubieran secuestrado. Me da un algo, fijo. Con lo que quiero yo a esa familia, que les estoy súper agradecida por darme uno de los mejores veranos de mi vida, ¡por Dios!

Un beso. Hasta el próximo post.

Mi mundo sin mí...

Lo sé, llevo mucho tiempo sin escribir, pero es que en mi vida no pasa nada interesante. Lo único que me ocurre últimamente, es en sueños, por lo que, a partir de ahora, haré un diario de sueños. Me explico, cuando tenga algún sueñecito extraño, lo contaré aquí, para que quien quiera, no sólo Marta, por supuesto, ni sólo Raquel con los apuntes de psicología de sus amigos *la abraza*, me ayude a desentrañar los misterios de la mente humana, específicamente de la mía.

Para algunos debe ser una tontería, sé que, por ejemplo, para la Universidad de Valencia (UV y todos sus campus), el psicoanálisis no es válido y para ellos, es una farsa. No lo dudo, pero esto es simplemente pura curiosidad. Podéis interpretarme como os apetezca y hacer bromas con ello, estaré agradecida de reír un rato, que hace mucho que no lo hago, pero si me ayuda alguien a conocerme mejor, se lo agradeceré aún más. No quiero comentarios de dos o tres páginas de Word, con tres o cuatro líneas me sirve, porque la intención es lo que cuenta.

Por supuesto, todo el mundo puede opinar Y contar todo lo que quiera sin necesidad de estar relacionado con este tema (hago referencia a Raquel y a Laura, que no sabes por dónde pillar esto de los sueños), porque siempre alegra saber de los amigos, sabéis que os quiero con locura. ¡¡Contadme vuestras vidas, necesito "gossip"!! (¡Marta, quiero ver las fotos de Uruha!).

Antes de colgar el primer sueño, aclaro que un diario de sueños es imposible escribirlo *diariamente*, pues muchas noches no se puede recordar lo que se soñó, así que, probablemente, intercalaré mis cosas entre mis "momentos subconscientes".

Así que voy a comentaros algo. Cuando empecé el curso, pensé "Buah, los compañeros nuevos tienen que ser de gilipollas...". Algunos sí, es verdad, pero yo pensaba que, uno de ellos, iba a serlo más que nadie. Pues resulta que no. Es un amor de chaval. Habla conmigo, escucha lo que digo, sonríe cuando le hablo, es ahora cuando se pasa el día diciendo mi nombre: "Esther esto, Esther lo otro, Esther lo de más allá...". No, no penséis lo de "le gustas". Es gay, coño, con lo bueno que está y es gay. Pues vaya, una pena =P. El caso es que es majísimo. ¡Me encanta!

¡Ostras! Ahora que me acuerdo. ¿Os he dicho alguna vez cómo odio que mi madre sepa siempre en qué estoy pensando? *ríe*. Sí, sí, os lo juro, los pensamientos de mi madre y los míos, están conectados. Ya nos ha pasado varias veces eso de estar en silencio y cantar el mismo trozo de canción en el mismo momento, y mirarnos las dos como diciendo "¿qué ha pasado?" y empezar a descojonarnos. Otra también es ver (porque hemos pasado con el coche por al lado) una valla publicitaria y, por ejemplo, un día fue con un anuncio de McDonald's, mi madre y yo hablando a la vez, ella preguntando "¿Quieres que vayamos?" y yo diciendo "¿Vamos?". Ninguna de las dos había nombrado el anuncio. Ninguna de las dos había girado la cabeza para mirarlo, por lo que la otra no sabía en qué estaba pensando. Es curioso porque muchas veces, yo sólo pienso, es ella quien habla. Por mí.

Ayer, por ejemplo. El martes 23, de camino a casa para comer, vi a un chico que hacía un montón que veía, Víctor, el ex-novio de una chica que fue Fallera Mayor en el 2004. Estuvimos hablando un buen rato, me enseñó que se había comprado un coche nuevo (un c4 rojo granate, precioso) y nos contamos un poco nuestras vidas, nos dimos otros dos besos, y marché.

Lo cierto es que está buenísimo. Y mi madre lo sabe. Sólo hizo falta una pregunta y una sola respuesta para que sacase su conclusión. Y vaya si acertó... Ella: "¿Cuántos años tiene él?". Yo: "Veintipico". Agaché la cabeza y miré al suelo, no tengo ni idea de por qué, pero lo hice. "Te gusta un montón". Touché. Sí, ¡joder!, claro que me gusta. Desde hace mogollón de años, además, desde que salía con esta chica... Me quedé perpleja. Está claro que esto todo se puede explicar y está clara la explicación de este "fenómeno maternal": la observación. Muchas veces tengo la sensación de que mi madre me observa, me analiza, se conciencia sobre qué me pasa, me estudia y me diagnostica. Desde aquí, ¡mamá, te quiero!

El caso es que, el martes, aparte de Víctor, vi también a Miguel, un chico que era de mi falla, novio de una chica de la banda a la que quiero un montón y a la que hace otro tanto que no veo. A Miguel, hacía al menos cuatro años que no lo veía, os lo juro, y aunque lo vi de pasada (cada uno a un lado de la calle), me hizo ilusión saber que estaba bien. No sabéis cuánto se agradecen estos breves encuentros.

Para finalizar, deciros que mi sueño, en el siguiente post, sino éste se hace demasiado largo. Un beso. ¡¡Hasta el próximo post!!

viernes, 5 de octubre de 2007

Una de sueños extraños...

Siento ser tan insistente, pero con estos sueños, me muero de miedo. Ayer tuve uno de esos sueños extraños, no me preguntéis por qué. Puede que sea porque ayer tuve un examen de historia (el primero del curso), y estoy (o estaba) algo (¡mucho!) preocupada por el resultado o cómo saldría. no lo sé.

El caso es que, ante de comentar el sueño: ¡Fer! Gracias (aunque sé que no quieres que te las dé) por darme anteayer todo tu apoyo en el examen y por ayudarme y escucharme con el "problemilla" que te conté. Me encantaría tenerte a mi lado en estos momentos. Aunque nos llamáramos "pangeanos", sí ( =P ya sabes por qué lo digo). Eres mi principito, aunque no seas azul.

Ahora sí, mi sueño. No lo recuerdo en su totalidad porque sonó la alarma de mi móvil, al vibrar se cayó al suelo y me despertó. Recuerdo que había dos personas, mi prima Lorena y yo. Era una noche lluviosa, estaba muy oscuro, llovía a cántaros. Estábamos en un decampado. Había árboles alrededor y una grúa y andamios, así que supongo que estábamos en una excavación o construcción de algún edificio. Había nubes, la luna resplandecía en el cielo y había una farola encendida a lo lejos, que no daba mucha luz, pero ayudaba un poco.

Mi prima y yo estábamos una junto a otra, de rodillas en el suelo, empapadas por la lluvia, sin paraguas ni impermeables, solas, apoyadas en una viga, escribiendo sobre un papel igual de mojado que nosotras. No se ve en ningún momento qué estábamos escribiendo en el papel, pero recuerdo que sólo teníamos un boli azul y una barra de pegamento escolar. Recuerdo que discutíamos por algo indefinido y la discusión desembocó en el tema del amor.

Recuerdo que discutíamos acaloradamente, enfadas. De repente, apareció un hombre, de la nada. Era fuerte, maduro, de aspecto robusto, sonrisa socarrona congelada en la cara, con barba. Él también estaba mojado por la lluvia. Vino hacia nosotras con un humor terrible, de perros. Me dio un bofetón y me cogió por el brazo izquierdo, levantándome del suelo con una fuerza sobrenatural, descomunal, y dejándome los dedos de su mano marcados en mi brazo. Me soltó y le repliqué, pidiéndole explicaciones de qué estaba haciendo, por qué me trataba así. "Te mereces lo que te pasa y deberías estar muerta, puta", decía. Le pregunté por qué. "Por no salir conmigo", me respondió. Volví a arrodillarme junto a mi prima, dolida y asustada, pero sobre todo, cabreada. Él me miraba desde arriba. "Jamás saldría contigo", le dije fríamente. Volvió a pegarme. "¡Cabrón!", le grité. Cogí el pegamento y di un golpe con él a la viga de hierro.

El sonido del golpe coincidió con el trompazo que se dio mi móvil al caer de la mesita de noche, y ahí me desperté. Quise volverme a dormir para averiguar quién era ese tío, pero cuando cerré los ojos de nuevo, no pude volver a visualizar el sueño, además, llegaba tarde al instituto.

¿Qué opináis vosotros?

¡Un beso y hasta el próximo post!

jueves, 4 de octubre de 2007

Todo tiene su clave...

Retomando el post anterior, que aunque escrito hace dos días, hace referencia a algunos días anteriores.

Bueno, es igual, no importa, ya os diré algo más sobre el tema de mis amoríos. Cuando pedí ayuda en posts anteriores para desentrañar los misterios que ocultaban mis sueños, mi niña Marta (Kaede/Noriko), se ofreció a hacerme algo de psicoanálisis. He decidido aceptar tu oferta, nena, y he decidido hacer una especie de diario de Sueños, (de los que recuerde, claro…). Empezaré hoy contando los que recuerdo desde hace unos días. Antes de empezar a contar: ¡Gracias, Marta, eres un amorcito! (Cuando quieras dejar de hacerlo, sólo dilo, en serio *le abraza*). Y a los demás, deciros que si queréis analizarme también, estoy a vuestra completa disposición.

Hace una semana y media o así, soñé con dos chicos, Javi y José. Al primero dejé de quererlo con toda mi alma hace año y medio-dos años, al segundo lo conocí hace unos meses (es amigo de mi primo) y desde entonces, me atrae físicamente, porque, para que os hagáis una idea, es moreno, no demasiado alto, de espalda ancha, tableta de chocolate, cara de sinvergüenza… monísimo, vamos. A lo que iba. Soñé con ellos dos. No era un sueño normal. Yo vivía en una casa enorme, con piscina y jardines. Abrí la puerta que daba a la piscina y los encontraba allí, desnudos, uno sobre otro… teniendo sexo. Además, sin lógica alguna, pues Javi, que es el más dulce, tranquilo, calmado, bueno, algo “apamplao”, era el “activo”, y el salvaje de José, el “pasivo”, cosa extraña pues conociendo a ambos, la realidad, si fuera real, sería totalmente al revés, os lo aseguro. Yo alucinaba, luego apareció mi madre junto a mí. Les gritaba pero ellos no le hacían ni caso… así se acababa el sueño…

Hace unos días, soñé que estaba de paseo por la capital con mi madre y mi tío. De repente, me encontraba con Sharon Gless (Debbie, de “Queer As Folk”) y me presentaba a su hijo: ¡Hal Sparks! (Michael, de “Queer As Folk”). Era su hijo real. Me explicaba, (bueno, nos explicaba) que nunca se había dicho pero que sí, que eran madre e hijo. Nos dejaban sorprendidísimos porque además, eran súper amables y nos acabábamos de conocer, increíble. El caso es que Hal y yo, perdemos de vista a nuestra familia y aparecemos en la plaza del Ayuntamiento y estamos caminando cogidos de la mano como amantes primerizos. De repente, todo se desvanece y cuando vuelve a hacerse la luz, estamos frente a las torres gemelas de Nueva York y en vez de estar con Hal, estoy con Gale Harold (Brian, de “Queer as Folk”). Ahí me despertó mi madre. Terrible.

Al día siguiente, volví a soñar algo rarito. Os pongo en situación. Detrás de mí, en clase, hay sentado un chico, (cuyo nombre no voy a decir por respeto), que no me cae bien. No lo trago, no lo aguanto, no lo soporto, me cae fatal. No me preguntéis por qué, no me ha dicho nada en toda su vida y yo a él tampoco. Pero no me cae bien, no puedo evitarlo. Pues en mi sueño, sí que me caía bien… y tanto… menudos besos me daba y yo los aceptaba con gusto… Además, en el sueño, se lo contaba a mi madre y ella me decía “Per hija, ¿no te caía mal?”. Y se acabó el sueño, con mi “hombre X” y yo saliendo juntos y más contentos que unas castañuelas *hace mueca de asco*. Me levanté con ganas de asesinarlo. Y Marta, niñita mía, (o todo aquel que quiera analizarme), como alguien me vuelva a decir, que en mi subconsciente eso significa que lo quiero con locura, que tiemble, advertidos quedáis =P (es broma).

Un beso. ¡Hasta el próximo post!

martes, 2 de octubre de 2007

Lo mío sí que es una Odisea...

[…]Gozoso desplegó las velas el divinal 0diseo y sentándose, comenzó a regir hábilmente la balsa con el timón, sin que el sueño cayese en sus párpados, mientras contemplaba las Pléyades, el Bootes, que se pone muy tarde, y la Osa, llamada el Carro por sobrenombre, la cual gira siempre en el mismo lugar, acecha Orión y es la única que no se baña en el Océano; pues habíale ordenado Calipso, la divina entre las diosas, que tuviera la Osa a la mano izquierda durante la travesía.[…]

Odisea, (canto V), Homero.

Siempre he pensado que por mi edad se me permite todo en cuanto a temas amorosos: encapricharme, que alguien me guste… ¡incluso llegar a estar enamorada! Ahora que he pasado por esas fases, sé cómo me comporta en cada una. Sin embargo, por mis sueños, conversaciones y demás, estoy confusa. Confusa como jamás lo he estado. No sé qué hacer, qué decir…

Podría decir que no me gusta, que sólo lo veo como a un amigo… desde hace mucho que eso no es cierto. No estoy enamorada. Aclaremos conceptos. Enamorada estuve de Javi. Y más de lo que me hubiera gustado estarlo. Fueron cuatro años de sufrir, dulcemente, pero sufrir. Cuatro años en los que las personas que más quiero en este mundo (Laura, Leo, Reyes, Bea (desde aquí un gran beso al cielo), Pablo y Tamara) me dieron todo su apoyo.

(Edito para decir, que esas personas fueron las que estuvieron a mi lado cuando estaba loca por Javi y que fueron a los que más quise en el mundo esos cuatro años. Ahora siguen ocupando ese lugar en mi corazón, el de ser las personas que más quiero, pero incluyo, ahora en estos tiempos, a Isaac, a Manu, a Raquel, a mis primas Lorena y Amparo (que la primera me pidió una mención acá en el blog, un beso), a Fer (mi mexicano prefe, que siempre logra arrancarme una sonrisa) y a Álvaro.)

Nunca me cansaré de decir que puede que sea el chico más importante en mi vida, aparte de mi padre, claro =P (como decía Baby en “Dirty Dancing”, jaja, bromas a un lado). No, en serio, ha sido más que especial. Él me enseñó que sé llorar por un hombre aunque éste no lo merezca, él me enseñó que con insistencia, se consiguen las cosas. Si lo pienso seriamente, me ha enseñado muchas cosas, como que yo tenía corazón (cosa que ponía en duda hasta que él llegó a mi vida). Podría decir de él que es un encanto y un amor, que hace año y medio, hubiera hecho lo que me hubiera pedido. Ahora no, sin embargo. Quizás como amigo, pero no lo es, así que, claramente, ahora que va a casarse con la que es su novia (cosa que me ha causado más de una sesión de lloros), no haría nada por él.

Pero esto no venía al caso. Dije que estoy confusa. Sí, a unos días de que empiece una semana de tortura por amor. Me quedan siete días de pensar “¿por qué cosa se va a decidir?”. Y es que el miedo… *niega con la cabeza* No, no es bueno.

Hubo una vez que decidí dejarme llevar. Daba igual si luego nos hacíamos daño. Daba igual las condiciones, daba igual la distancia. Daba igual que cuando rompiéramos como “pareja”, rompiéramos como amigos. No pasó con quien creí que iba a pasar esto, (un chico de Madrid al que considero uno de mis mejores amigos *mandándole un beso y recordándole que me debe una vuelta en su coche =P*), y creo que no volverá a pasar.

Si algo aprendí ese julio de 2006, fue a querer y a saber que nada es imposible y que después de un “noviazgo” puede queda la amistad. Y ahora esto, ahora hay alguien que me gusta, con el que me siento bien cuando me habla, cuando me calma y me tranquiliza cuando me enfado o me entristezco. Alguien que me quiere como amiga y que está dispuesto a escucharme y a cuidarme, alguien que no quiere arruinar nuestra amistad por algo tan frívolo como una cyber-relación.

Pues yo me arriesgaría. ¿Por qué no? Salió bien una vez, ¿qué cambia ahora? =S

Un beso (para Cartaya (Huelva), especialmente). ¡¡Hasta el próximo post!!

domingo, 23 de septiembre de 2007

La vuelta al cole...

Como el anuncio de El Corte Inglés. Con alegrías, tristezas, preocupaciones, comidas de coco… Pero lo último no tiene nada que ver, empezaré con el fin de semana pasado.

Hacía cuatro meses que no veía a mis primos de Castellón (eso que son los que más cerca viven…), y un año a los que viven a kilómetros y kilómetros. Mentiría si dijese que no me gustan los que más lejos residen. Algunos habréis visto la foto de mi avatar en el messenger y sabréis de qué hablo: es muy difícil no quedar cautivada con esos ojos que tienen los niños, o con sus caras, uno de borde, los otros de niños buenos…

El caso es que casi meda algo cuando los vi entrar en la iglesia (los tíos de mi madre celebraban sus Bodas de Oro). Necesité coger el abanico de mi madre para hacerme aire porque creí que me iba a estallar el corazón. Del nerviosismo, de no esperar verlos allí, de emoción de que desde hacía un año que no los veía… uno con su mujer, el otro con su novia, mis tíos, mi prima… faltó uno, pero por trabajo, razón suficiente, aunque una pena…

Y no lloré, pero ganas no me faltaron. La misa fue tranquila, también me encontré con los que veo más frecuentemente, y fue una alegría porque los amo, me encantan, ojalá pudiera verlos más de lo que lo hago. Pero… creo que en el banquete me pasé. Con el rebelde sin causa no, porque incluso fue él quien pidió una segunda foto, sino con el clásico… Quizás fuera más el mal trago que pasé después de pedirle una foto a él, que el gesto en sí, porque le dije que sólo si quería y que tranquilo (no nos la hicimos solos, sino con nuestra generación, pero bueno, sirve).

Porque luego me di cuenta de que, aun con toda la timidez que tengo encima, quedé como una desvergonzada. No fue punto de objeción de nadie, menos de mi tía, al revés, cuando todo acabó, me dio un montón de besos y me dijo que convenciera a mis padres para que me mandaran en tren a verlos en el puente del Pilar. Yo quiero ir, pero a mi madre le da reparo (también a mí) que una niña de 16 años (aunque este año sean 17), vaya a casa de sus primos a conocerlos mejor, pues queda como si ésta quisiera INTENTAR LIGAR con ellos cosa que si en un pasado pudiera ser verdad, en el presente no tiene nada de cierto…

Hace unos días volví a pedir que por favor, dejaran que fuera. “Es que no tuviste vergüenza…”, dijo mi madre. ¡Sí la tuve! De hecho, ¡fue mi tío quien me animó a ir a pedírselo! En fin, que quiero ir para verlos y conocerlos mejor, pero sobre todo para poder subsanar mi error, aclararlo todo con esos primos a los que quiero tanto y cuya madre me adora. No sé qué pasará…

Por otra parte, está la vuelta a empezar… algo mala porque significa que acabó el verano, que dentro de nada acabó nuestro tiempo en el instituto, pero inevitable a su vez. Somos veintiocho personas en clase, un horror… pero bueno… quitado dedos personas en las asignaturas comunes y una en las optativas a las que no trago (todo chicos, justamente *se sorprende ella misma*), lo demás es pasable. En un bachillerato con Física, Química, Matemáticas y Física Aplicada… los profesores no son los que esperaba, pero tampoco puede hacerse nada para solucionarlo…

Luego está el tema de ser la delegada de clase (ni un comentario, estáis advertidos). Me da hasta vergüenza decirlo… ¿Delegada de clase? ¡Pero si parece un término empleado sólo en primaria y en los primeros años de la E.S.O.! Como imaginaréis, no me presenté voluntaria para el cargo, pero tengo unos compañeros de clase un tanto… ¿Cómo decirlo…? “Graciosos”, (por no decir “cabrones”…) y me han votado a mí… Han ido a joder a la persona menos indicada… ya lo consiguieron en cuarto de secundaria y callé y tragué, pero este año no lo paso, faltaría más.

De eso nada. Hablé el otro día con mi tutora (y a la vez profesora de inglés), y yo fui a hablar con ella pensando que si no razonábamos, iba a tomar medidas más drásticas. Afortunadamente, no hizo falta. Para empezar, yo iba con las ideas muy claras. Mi profesora me iba a escuchar. Y muy seriamente, además. No pensaba chillar, gritar, hacer aspavientos o ademanes, ni ponerme de mal humor porque no sirve de nada, y esforzarse en vano… iba a ser que no. Quería plantearle el siguiente problema: no tengo tiempo físico o material, suficiente para ejercer como delegada… (como no me regalen un giratiempo como Dumbledore a Hermione en “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, y yo creo que va a ser un poco complicado como no hagan… magia… Jeje…)

Lo que decía, que no tengo tiempo suficiente para hacer lo que hacen los delegados, ir a reuniones y demás. Primero por eso, porque no tengo tiempo, a partir de octubre empiezo de nuevo en la Escuela Oficial de Idiomas, el quinto curso de inglés… y segundo, porque estamos en segundo de bachillerato y no se puede malgastar la estancia en el instituto, y por lo que más quiera, os juro, que si no hacen nada por sustituirme (después de haberle planteado mis razones a mi tutora) y poner en el cargo a algún oyente (aquellos a los que les han caído una o dos asignaturas), no voy a ir a NINGUNA reunión que me haga perder cinco minutos de alguna clase.

Por lo general… el balance de profesores para este curso no es malo del todo… está Rosa de historia (majísima, vive lo que cuenta y eso es fundamental para que podamos comprender todo mejor), Lola, como ya dije, de inglés y mi tutora (de la que no puedo decir nada bueno, sintiéndolo mucho…), Amparo de filosofía (psá… mi profe de filosofía del año pasado era la mejor, es una mujer genial. Con ésta tengo que acostumbrarme todavía…), Josep de valenciano (no tengo nada bueno que decir de él. Hubiera preferido mil veces a Pepa, pero no ha podido ser…) y a Juan de castellano (*traga saliva en grueso* le tengo pánico, literalmente, os lo juro, nos va a dar una “samantá” de palos, pero vamos a ir preparados al selectivo por sus cojones, vamos…). Esos los de letras.

Los de ciencias son: Jesús de matemáticas (parece majo, aunque no es Victoria, por supuesto, pero supera con creces a Sergio), Jordi de física y de física aplicada (optativa) (que es todo un soñador y me anima mucho a que entre en la facultad de física) y a Eugenio de química (a quien ya tuve el año pasado pero es un placer volver a tener). No está mal del todo… Ahora me falta recoger dos libros que me quedan por traer, recortar las fotos que llevé a imprimir a Papel’s, forrar el carpesano, los libros y faena terminada, ya se puede dar por oficial el curso 2007/2008. Poco más que decir, que ya tengo deberes y trabajos y muchas fechas de exámenes, mucho que estudiar y mucho que leer… ¡Buff!

Para terminar, no hay mucho más que contar… que busco a alguien que analice sueños, si alguien se presta, me haría un favor, pues necesito saber en qué piensa mi subconsciente… ¡Aunque miedo me da! ¡Jajaja!

Un beso y ¡hasta el próximo post!

jueves, 13 de septiembre de 2007

El hombre de razón, especie en extinción...

Así es como dice una de las frases de David Bisbal en la canción "Torre de Babel", de su nuevo CD, "Premonición". Y es que el día 11 de septiembre fue el concierto en Ribarroja. Una maravilla.

Bueno, el concierto empezaba a las once de la noche, pero como buenas fans, hicimos cola desde las siete y media de la tarde. Como buenas fans nos dejaron pasar as amigas de la chica que venía con nosotras (que había estado en la cola desde las tres de la tarde...). Y nada, fue genial. Estuve en tercera fila (súper cerquita), y dio un concierto maravilloso que duró unas dos horas y pico, acabó sobre la una y media o así, y fue totalmente puntual, cosa que se agradece cuando llevas tantas horas allí.

Cantó canciones de los tres CDs, algunas como "Dígale", "Ave María", "Desnúdate mujer", "Lloraré las penas", "Como será", "Oye el boom", "Esta ausencia", "Como olvidar", "Me derrumbo", "Ángel de la noche", "Quien me iba a decir", "Silencio", "Como la primera vez", "Torre de Babel", "Amar es lo que quiero", "Soldado de papel" (que logró hacerme llorar porque la canción es dura, pero la realidad de lo que cuenta lo es aún más...), "Premonición", "Cuidar nuestro amor", "Amanecer sin ti", "Aquí y ahora" (en la que le tiraron dos tangas y un sujetador... la gente viene preparadísima a los conciertos, oye...).

Y nada, fantástico, bajó a la arena para tocar a sus fans (casi me da un yuyu, aunque no pudo ser...), es majísimo, cada vez me gusta más, fue una pasada, es muy cercano a la gente, dejó que cantáramos todo lo que quisimos (el "Xé, què bo!" lo hicimos polvo, lo raro es que no cantaran "Alcohol, alcohol"...), botó, habló por los codos... una maravilla, vamos...

En fin, que gasté una cinta de vídeo de 60 minutos grabándolo y me faltó cinta... y nada más, decir que cada vez que lo veo (esta era la tercera vez, he ido a los tres conciertos que ha dado en Valencia), me parece que canta mejor... Una voz que pone los pelos de punta y emociona... pura esencia (como la colonia)... David Bisbal...

Total, que mañana ya empieza el cole... yo que empecé este blog diciendo que comenzaba el verano... y ahora ya terminó, y este curso va a ser más duro que ninguno... habrá que apretar, no se puede hacer otra cosa... Nada, mañana ya contaré qué tal el primer día. ¡Deseadme suerte! Hoy fui a la peluquería, me siento con el pelo a lo afro, aunque no me hizo ningún destrozo... eso es bueno =P.

¡Un beso! ¡Hasta el próximo post!

viernes, 7 de septiembre de 2007

Veinte días después...

Sí, ya era hora. Perdonadme este post con poco que contar, pero tenía que anunciarlo. Disculpadme que en tanto tiempo no hay escrito y que si lo hago ahora es para hacer un poco de publicidad, pero esto se lo merece…

Y es que el día 27 de noviembre (veinte días después de mi cumpleaños), sale a la venta en DVD la primera temporada de “Queer As Folk” serie que emite cuatroº en estos momentos. Siete protagonistas, cinco chicos gays (Brian, Justin, Michael, Emmett y Ted), y dos chicas lesbianas (Melanie y Lindsay), dan vida a esta serie que ha logrado enganchar a miles de espectadores en todo el mundo, creando un mito.

Hay quienes prefieren el carácter indomable del dios de la serie, Brian Kinney (Gale Harold), quienes prefieren a un mimoso Justin Taylor (Randy Harrison), a un chico dulce como Michael Novotny (Hal Sparks), una maravilloso Emmett Honeycutt (Peter Paige) o el de un poco exitoso Ted Schmidt (Scott Lowell). Aunque hay quienes las prefieren a ella, por supuesto, la magnífica Lindsay Peterson (Thea Gill) o la preciosa y cabezota abogada Melanie Marcus (Michelle Clunie).

Habrá quien ya conocerá la serie y mientras lee esto debe estar dando saltos de alegría, pues hasta ahora esas ediciones en DVD era imposible adquirirlas en España, había que recurrir a la web de Amazon USA para que saliera mucho más baratos que en Francia o UK.

Para quien no sepa nada de la serie, recomendarla, por descontado. Serie que identifica a unos personajes con cada uno de los espectadores, pues en cada papel puede encontrarse algo que nos atraiga más hacia uno u otro o que haga sentirnos como ellos se sienten, cuenta el drama de siete personas, habitantes de Pittsburgh, de edades variadas pero de la misma lucha: contra la homofobia. Una serie que nos enseña a respetar, que los homosexuales tienen los mismos problemas que los heterosexuales, que nos enseña a abrir nuestras mentes y nuestros corazones haciendo nuestras sus experiencias, haciendo que los personajes se hagan realidad.

Innovadora y de poco gusto para aquellos cuya meta en la vida es hacerle la vida imposible a aquel a quien no considera su igual, “Queer As Folk” nos enseña a tratar con personas de diferente opción sexual, nos enseña que existe la igualdad, aunque también nos enseña que hay quien se niega a aceptar las cosas como vienen, que hay gente que colabora con los homófobos, que hay quien desprecia, insulta y maltrata a quien no consideran como ellos, que viven en su burbuja y no se dan cuenta de que así se añaden a la larga lista que no deja que la sociedad evolucione.

Para que abráis boca aquellos y aquellas que todavía no os habéis decidido a ver al menos un capítulo de este grande de Showtime, aquí os dejo las siete razones por la que deberíais verla:

Gale Harold (Brian Kinney)

Randy Harrison (Justin Taylor)

Hal Sparks (Michael Novotny)

Peter Paige (Emmett Honeycutt)

Scott Lowell (Ted Schmidt)

Thea Gill (Lindsay Peterson)

Michelle Clunie (Melanie Marcus)

Por otro lado y dejando ya el patrocinio de esta genial serie, decir que pronto volveré a escribir, ya que el día 11 de septiembre (¡dentro de poquitos días!) es el concierto de David Bisbal en Riba-Roja del Turia (Valencia), y tendré muchas cosas que contaros (entradas a la venta en los cajeros ServiCaixa, 16,75€ impuestos incluídos).

Un beso.

¡¡Hasta el próximo post!!

martes, 28 de agosto de 2007

No entiendo lo que has visto en aquel tipo del chaqué...

Esa frase es parte del estribillo de una de las canciones que cantó Melendi en el magnífico concierto que ofreció en el la explanada del párking “Tarongers” de Paterna, en el que hubo de todo: risas y sustos.

Empezando fuerte, con “Gangs of London”, Melendi dio un gran concierto que se tuvo que parar unos minutos debido a la lluvia, a la que Ramón Melendi maldijo al igual que nosotros. “Gangs of London” es una de mis canciones favoritas de su último trabajo, “Mientras no cueste trabajo”, así que cuando sonaron los primeros acordes, supe que el concierto iba a prometer.

Con gran alegría y simpatía, Melendi lució su voz de carajillero que se le suavizaba cuando entonaba la melodía de alguna cancioncilla. Y con canciones como “Con la luna llena”, “Vuelvo a traficar”, “Con sólo una sonrisa”, “Cuestión de prioridades”, “Que el cielo espere sentao”, “Kisiera yo saber”, “Calle la Pantomima”, “Volantes pa la falda mi gitana”, “Loco”(estribillo de la cual da título a este post), “Echarte a suertes” o “De bar en peor”, logró cautivarme el corazón, que ya era suyo desde que sacó el primer CD a la venta.

También ocuparon su repertorio canciones como “Desde mi ventana”, “Hablando en plata” (que más cantó la gente que él), “Caminando por la vida”, “Billy el pistolero”, “Por amarte tanto”, “Mientras no cueste trabajo”, “Quiero ser feliz”, “Andadas”, “Mesías de Vallecas”, “Arriba Extremoduro” o “De bar en peor”.

Pero entre calada y calada de un porro que le ofrecieron (también le tiraron camisetas, peluches… ¡¡hasta un sujetador!! Y todo se lo guardó…), cantó mi favorita: “El informe del forense”, y ahí logró hacerme llorar a moco tendido. Primero, porque para mí es una canción muy especial, y segundo, porque si atiendes bien a lo que dice la letra de la canción y la analizas, te das cuenta de que todo es muy injusto en la vida…

Aunque hubo un segundo susto a parte de la lluvia, hubo una chica entre el público, que en medio del concierto se desplomó sin razón alguna, y se la tuvieron que meter en la ambulancia, para ver qué le pasaba. Una vez acabado el concierto, todavía seguía dentro y no pudimos saber qué le había ocurrido. Espero que no fuera nada grave.

Y, por supuesto, no podía faltar eso que él decía “un acercamiento ente el público y el escenario”, y que era que quería que cantáramos con él eso de “Alcohol, alcohol, alcohol, alcohol, alcohol… Hemos venido a emborracharnos, el resultado nos da igual…”. En fin, que aunque sí le faltaron algunas de las canciones que yo veía indispensables para su gira, así como “Zoociedad”, “Sé lo que hicisteis”, “Una historia de tantas”, “Novia a la fuga”, “Cannabis” o “El tiempo que gasto”, su concierto estuvo maravilloso, fue un placer escucharlo y me reí mucho con él.

Para acabar, una de las noticias más tristes del día… Yo no lo conocía de nada, para mí sólo era un nombre, una edad y un equipo de fútbol, pero lo he sentido como si estuviera cercano a mí. Fallece el jugador del Sevilla de 22 años, Antonio Puerta. Tras unos días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por haber sufrido cinco paradas cardiorrespiratorias, parece que el jugador sevillista no ha podido aguantar más. Una pena, un buen chaval, con toda la vida por delante, un buenísimo jugador de fútbol con todas las ganas del mundo… Desde aquí, todo el apoyo para esa familia y ese club que deben estar pasándolo terriblemente mal. Un abrazo muy fuerte a todos ellos.

Nada más por hoy, hasta el próximo post.

jueves, 23 de agosto de 2007

Si me conformo con poco...

Lo prometo, soy feliz con poca cosa. Martes, 21 de agosto de 2007, la última vez que fui a ver entrenar a mi equipo, el Valencia Club de Fútbol. Aunque, tan buena “groupie” que soy, y fui cuando ya habían acabado de entrenar y ya estaban saliendo… en fin, que todo no puede ser.

Nos llevó mi padre a mi prima, a mi mejor amiga y a mí, a la Ciudad Deportiva de Paterna, donde esperaba encontrarme a algunos de los jugadores que nunca había visto en persona. Y así fue, aunque la mayoría eran de los que yo ya había visto en los entrenamientos, me encontré a Alexis, ex-jugador del Getafe, un chico simpaticón y con gracia, a Edu, para mí el mejor brasileño de la historia del club, pues derrocha simpatía y vitalidad, a Hugo Viana, a quien pillé en el gimnasio porque le han caído seis meses de banquillo debido a una lesión en la rodilla, y a Morientes… y, literalmente, casi muero de amor… O sea, no es mono, no… ES HÍPER (ya no súper, súper es poco) ENCANTADOR, MONO, GUAPO, SIMPÁTICO, MAJO, BUENORRO… todos los adjetivos buenos que queráis ponerle.

Le pedí por favor que me firmara, a lo que me respondió un alegre “¡Claro!”, y tras hacerme una foto con él, (yo con la adrenalina disparada porque, “¡Oh, Dios mío, Morientes me está cogiendo por los hombros para hacerse una foto conmigo!”), y tras un “¡Gracias!”, por mi parte, él dijo “¡Un placer!”, poniéndome a mí más contenta que unas Pascuas.

Y de los veteranos… Pues vi de nuevo a Albiol, que cada vez es más majo, vi a Quique Sánchez Flores (el entrenador), a Cañizares, al que, sólo por fastidiar, le pedí una foto (a ninguna de las que fuimos nos cae bien, y como sabemos que no le hace demasiada gracia que las fans lo acosen, le pedí que se hiciera una foto con nosotras… soy mala, pero tengo mi derecho, el único sitio en el que puedo verlos a todos sin pagar es en los entrenamientos, porque ir al campo está imposible por los precios, y sí que les gusta cobrarme 72 euros por una camiseta…),y también vi, por tercera vez, a Baraja… ¿Qué podré decir de él? Es una maravilla, un encanto, un cielo… y cada vez más y más atractivo… *babeando* xD.

Para acabar con el post de hoy (más corto que los anteriores, gracias a Dios, sino parecían la Biblia…), decir que estoy feliz porque mañana, suponiendo que hoy sea ya día 23 porque son las 2:50 de la madrugada, me voy a ver a Melendi en concierto, al cual creí que, después de no haber podido verlo en Valencia, no iba a poder verlo en ningún otro sitio este año. Me equivoqué, y además, gratuito.

Un abrazo y ¡hasta el próximo post!

domingo, 19 de agosto de 2007

Como dije, "supuestamente"...

Se ve que en esta época del año andamos todos un poco melancólicos, pues paseando por otros blogs he descubierto que la gente tiende a acordarse de ocasiones pasadas y a aferrarse al ayer, y no entiendo por qué, pues, aunque lo bueno se va a acabando y falta bien poco para que la rutina de los que vamos al cole, empiece de nuevo, es verano (como se encargan de recordarnos los anuncios publicitarios de bolígrafos o gomas de borrar, entre otros), y se supone que en verano, la gente tiene más vida, y se anima más.

Pero dije "se supone" porque a mí, como a muchísimas personas, lo que me pasa en verano es que me pongo a recordar... cosas del pasado, qué hubiera ocurrido si hubiera hecho esto, si no hubiera dicho lo otro... Y todo el día es un "comecocos" en el que recuerdo todas las experiencias que pasé durante el año o en años anteriores...

Y este año en especial. Mis notas en el cole han sido fantásticas, tengo un notable de media, aún así, el septiembre en el que empecé bachillerato, ya el primer día, me puse a llorar. Me sinceré con mi madre, lloraba por algo que hasta el siguiente septiembre no me tocaría pensar: 2º de bachiller, el selectivo. Ahora estamos a un mes para que ese "siguiente septiembre" comience. Y no puedo más. TENGO PÁNICO, HORROR. Vuelven las lloreras, los nervios, la frase odiosa del “¿Y si…?”: “¿Y si no me saco todas las asignaturas en junio?”, “¿Y si me queda alguna pendiente para septiembre?”, “¿Y si no apruebo el selectivo?”, “¿Y si sí que lo apruebo, pero no me da la nota para la carrera que yo quiero?”, “¿Y si sí que me da la nota para la carrera, pero una vez dentro, descubro que no me gusta?”, “¿Y si no sirvo en el campo que me gusta?”… Y vuelta a empezar varias veces.

Además, luego está la elección de la carrera… Y la dichosa preguntita: “¿Qué quieres hacer tú?”. Y tú piensas “Joder, ¡no lo sé!”. Y te vuelve a entrar el miedo. En mi caso… creo que lo tengo claro. Tengo dos carreras en mente, Física y Aeronáutica. Para Física no necesito nota, con un cinco en el selectivo y la media que tengo ahora, me basta y me sobra. Para Aeronáutica sí. La última vez que miré, la nota de corte estaba en un ¿8’53?, sí, creo recordar eso… Y creo que es un reto más que difícil. Aunque las cosas están bastante claras: si me llega la nota, haré Aeronáutica (a poder ser, en León, especialización en Aeronaves, sino, en Madrid, especialización Naval y Aeroespacial). Si no me llega la nota, haré Física, que me encanta y es lo que siempre he querido hacer. ¿Especialidad en Física? Pues me apetecen dos campos, la meteorología y la física nuclear. Y como eso va por medio de optativas que se eligen en tercero de carrera… pues ya me decidiré, no me voy a agobiar ahora.

Manu me preguntó qué haría si escogía física nuclear… es una pregunta interesante. Bromeó con que sería como Homer Simpson =P. No, para nada. Una de las salidas si elijo esa opción son las centrales nucleares (que por cierto, tenemos una acá en la Comunidad, a pocos kilómetros de Náquera, me parece), pero me apetece bien poco tirar por ese camino, por eso de que es un trabajo arriesgado… Así que me decanto por trabajar diseñando aparatos médicos (de rayos X, para hacer ecografías, resonancias, TACs, y todo eso), que es lo que hacen algunos de los físicos nucleares.

Sin embargo, si hago meteorología, que me apasiona, fue en este caso mi madre, quien me preguntó en qué querría especializarme. Adoro los huracanes, la fuerza devastadora con la que siembran el caos, las tormentas de rayos me chiflan y los tornados me gustan mucho también. Ahí sí que me iría al trabajo peligroso. Al igual que los geólogos intrépidos se especializan en volcanes y terremotos, parece que los meteorólogos aventureros se especializan en climas extremos, huracanes, tornados y tormentas eléctricas. Así que… Decidido.

Para finalizar este post con visión futurista, contaré algo que no tiene nada que ver, pero que el jueves se me olvidó totalmente. El jueves vi a Pablo Motos en El Saler, justo en el sitio donde comíamos mis padres y yo. Cuando me lo dijo mi madre no quise creerla, pero cuando me giré y lo vi, me hizo una ilusión tremenda. Adoro a Pablo Motos, y por las mañanas, cuando iba al cole, no me perdía ninguno de sus programas de M80, “No somos nadie”. Y, cuando por las tardes, en Cuatroº hacían “El hormiguero”, tampoco me lo perdía. Gran humorista y gran periodista, me encanta.

Ahora sí, me despido.

¡Hasta el próximo post!

jueves, 16 de agosto de 2007

Eran dos extraños...

2 de febrero. “Circus Maximus”. Plaza de toros de Valencia. Sesión de house patrocinada por Maxima FM. Doce y cuarto de la noche. Dos jóvenes en medio de la carpa que cubría la arena de la plaza en un intento de evitar las lluvias. Un chico y una chica. Él de 21, ella de 16. Él de Madrid, ella de Valencia. ¿Nombres? Ninguno sabía el del otro. Simplemente surgió.

Todo viene por una canción que escuché el otro día después de meses sin oírla, “Dos extraños”, de Merche. Canción que, sin duda, cuenta la historia de lo que sucedió aquella noche entre aquel chico y yo.

Aquí dejo la letra:

Dos extraños

Eran dos extraños dándose mil besos sin parar,
De un par de sonrisas, nacen las caricias que no quisieron parar

Se pasó la noche entre vino y copas de champagne,
Besos y miradas sin soltar palabras que pudieran molestar.
El tiempo se agotó y salieron de aquel bar,
Enfermos de pasión, prendados de ese amor,
La luz del día los separó como vampiros al amanecer
No se volvieron a ver…

En que estabas pensando cuando os fuisteis sin hablar,
No sabes bien como se llama, si su forma de besar.
No te perdono que no le dieras tu teléfono,
En estos casos tanta timidez no hace ningún bien…
Lo tienes que encontrar, volverlo a enamorar.

Pasaran los meses y no se volvieron a cruzar,
Y en cada salida nuevas despedidas
Que no les hizo olvidar todo lo que pasó en esa noche,
Cuando se dieron tanto sin reproches y se pusieron a buscar,
No se cansaron de esperar,
Como vampiros un anochecer se volvieron a ver…

En que estabas pensando cuando os fuisteis sin hablar,
No sabes bien como se llama, si su forma de besar.
No te perdono que no le dieras tu teléfono,
En estos casos tanta timidez no hace ningún bien…
Lo tienes que encontrar y volverlo a enamorar.

En que estabas pensando cuando os fuisteis sin hablar,
No sabes bien como se llama, si su forma de besar.
No te perdono que no pidieras su teléfono,
En estos casos tanta timidez no hace ningún bien…
Lo tienes que encontrar y volverlo a enamorar…

Merche

Como dicen algunos trozos de la canción, aquel chico y yo éramos dos desconocidos que estuvimos al menos media hora dándonos besos sin parar… y las caricias, carantoñas y besos que surgieron fue por una par de sonrisas, un par de miradas cómplices, una tontería de frase…

Además, el tiempo se nos agotó y mis amigas y yo tuvimos que irnos de allí, yo sin olvidar su cara, y “como vampiros al amanecer”, no nos volvimos a ver. Tengo que confesar que me faltó bien poco para pedirle el correo electrónico y el número de teléfono y darle los míos, pero, aunque suene poco creíble, tras tantos besos, me dio una vergüenza terrible. Y como no quería que me tomara por una niña, lo dejé pasar… Ahora me arrepiento, de veras…

Ahora han pasado los meses y no nos hemos vuelto a encontrar. En mi caso, en las siguientes salidas, nuevas despedidas que no me hicieron olvidar nada de lo que pasó en esa noche cuando le di tanto sin reproches. Pero, tristemente, creo que no nos volveremos a encontrar. Él de Madrid, yo de Valencia. Él 21 años, yo 16… Creo que se quedará todo ahí, en que fue una noche preciosa…

Disculpad el post melancólico. Necesitaba escribirlo y dejarlo plasmado en algún sitio. Desde el blog decir que, si alguien se reconoce, por favor, no estoy enamorada, simplemente quiero recordarlo y charlar sobre todo lo que no pudimos contarnos esa noche, bien fuera por la música o bien fuera porque los labios de uno estaban posados sobre los del otro y era algo difícil articular palabra… Jejeje…

Mañana vienen mis primas una semanita a mi casa. Vamos a darnos una semana de playa, piscina, ciudad, capital y risas, increíble. A ver si aprovecho y le compro el regalo a Manu, ¡que el día 23 es su cumple! No tengo ni idea de qué comprarle. Me niego a comprar ropa o colonia porque esos regalos son personales. Me encantaría regalarle un libro o una película, porque no me gusta regalar música, sin embargo, me encanta recomendar DVDs y libros. Sean del género que sean, siempre hay un libro acertado o una peli que fascine.

No sé qué hacer, ¿me recomendáis algo, internautas? (Me siento Bea de “Yo soy Bea”, diciendo eso…). Tengo pensado regalarle mi libro favorito, cuya película también es maravillosa, pero claro, no sé si le gustaría, eso se lo regalaría a alguien a quien supiera cierto qué actores le gustan… Hablando de eso, se lo preguntaré. Al final creo que me decantaré por el cine, porque como no lee demasiado… ¡Ay, no lo sé!

A quien sí sé qué regalarle es a una de las chicas de mi grupo, que celebra su cumple el día 24. Va a ser un regalo compartido, mi mejor amiga y yo juntaremos nuestro dinero y le compraremos alguna pijería, de esas que nos encanta comprarnos para nosotras, como el bolso de mano con la foto de Brad Pitt que le sonsaqué a mi madre yo el otro día. Casi me mata, pero es que era tan mono…

Y de momento creo que ya no me queda nada que comprar… La única cosa que me falta es, si consigo finalmente convencer a mis padres, reservar el billete de tren para Madrid, (tranquilos, no marcho a buscar al chico al que va dedicado este post, no), sino para el concierto que me recomendó la dueña del blog THINK DIFFERENT, el cual he recomendado fervientemente siempre, pero en especial ahora, pues empezó a escribir una historia que promete en su totalidad y que me tiene enganchadísima ya. Una joyita.

Hasta aquí el post de hoy. Gracias de todo corazón por leerme.

¡Hasta el próximo post!

jueves, 9 de agosto de 2007

Una imagen equivocada...

…eso es lo que doy, una imagen totalmente equivocada. Hay quien me llama “pija materialista” y hay quien me llama “gótica”. Que se aclaren, porque ni tengo un estilo ni tengo otro. Como poca gente (por desgracia), yo, afortunadamente, tengo estilo propio. Que no quiere decir, ni mucho menos, que alguien quiera imitarme. Y ni ganas, por supuesto…

Y es que estar en el pueblo de mis primas me ha hecho reflexionar. Ante todo, me he dado cuenta de que no soy “la que se lió con tal”, sino que tengo un nombre, el mío. Que la gente, si me conoce, no es porque en fiestas de julio pasara el último día con uno de los “festeros”, y tampoco por ser la prima de las gemelas, aunque en un principio para la gente así lo fuera. Ahora es cuando me siento YO.

También me ha hecho darme cuenta de la falta que me hacía aclararme las ideas, refrescarlas en la fría piscina municipal y renovar y ordenar ese “cajón desastre” que tengo en la mente. He sabido, después de unos días de pasarlo terriblemente mal por su culpa, disfrutar de los dos últimos días sin preocupaciones, y saber ahí a ciencia cierta que, cuanto menos caso haces a alguien, más caso te hacen a ti.

Por otra parte, he aprendido a no depender económicamente de nadie (claro que mi madre ponía la pasta, pero yo me administraba), pero yo creo que lo más importante ha sido el haber conocido a todas esas personas a las que ahora considero amigos. Entre ellos, cuatro que han tenido palabras de ánimo, de alegría, de consuelo, de cariño… en cada momento en que las necesité, unos hombros sobre los que llorar a los que estaré siempre agradecida por todo lo que han hecho estas fiestas por mí. A todos ellos, os quiero.

Pero el caso es que, además, allí he aprendido a que las opiniones crueles de los demás me entren por un oído y me salgan por el otro. Porque sí, había una cosa en que apoyaba a esa gente, y es que yo también me lo pregunto aunque estoy súper satisfecha conmigo misma en ese sentido: ¿Qué hacía un chica vestida con falda vaquera, camisita rosita y blanca y zapatos blancos en un mini-concierto de rock (Ska-P) en el que se sabía parte de algunas canciones en valenciano… y llevando a Velvet Revolver, Bon Jovi o Queen (entre otros) en el mp3? Por suerte, varío mucho, me gusta todo y me adapto fácilmente. Desde luego, mi imagen no va, en absoluto, ¡con mi forma de pensar! Y eso he sabido demostrarlo en las noches de discomóvil, de orquestas… bailo y canto cualquier cosa, y me gusta.

Aunque, volviendo a lo de antes, me he dado cuenta de que para los demás ya no soy una extraña, de una manera un tanto… “rara”… Un chupito, una silla de más en el restaurante, un “¿Me dejas pasar, Piru?”, un “Cuando vayas a beber, me avisas, Piru, no te vayas sin mí”… sí, igual parece absurdo, pero para mí significó algo… algo que no estaba ahí en julio y, ni mucho menos, en mayo. A ver si ahora va a resultar que sí soy una pija materialista… en fin, que me da igual.

Así que hablando de las fiestas… nada, que me lo pasé de lujo. Reí, canté, bailé, conocí a un montón de gente, vi cómo las personas cambian sin más, disfruté de lo lindo, la verdad. Estuve viendo las entradas de vaquillas y las vacas sueltas, toros salvajes… y por primera vez en mi vida, vi toros “embolaos”. La verdad es que a mí, el espectáculo no me gustó. Sufrí un montón viendo como los amigos de mis primas corrían delante de los animales y cómo mi primo se atrevía a plantarles cara a las vacas… (tenían unos cuernos que daban escalofríos…). Así que lo que yo hacía muchas veces, para no sufrir tanto y no comerme el tarro, era taparme la cara con las manos… una solución rápida y eficaz, por muy de niños que sea.

Y han venido muchas orquestas y dúos, aunque nadie como mis dioses, La Tribu, con Jose y Ángel, los mejores. ¡Son un cielo y un encanto! Ellos sí que sabían qué canciones nos molaban y supieron dar un magnífico espectáculo encima (¡y debajo!) del escenario.

Fuimos varias veces a la piscina, donde la primera vez acabé bajo la ducha vestida con ropa de calle… sí, el muchacho no tenía nada mejor que hacer que meterme bajo el chorro de agua porque no podía tirarme a la piscina vestida (no se lo permitió el socorrista, ¡jaja!). Otra de las veces me tiré yo por “motus propio”, con pantalones piratas y camiseta (llevaba bajo el bikini pero no me dejaron quitarme la ropa de encima), y la última vez que fui, solamente vi bañase a la gente: hacía frío (eran las siete y cuarto de la mañana), era el último día y yo llevaba un sofoco de los que hacen historia, si me bañaba era en ropa interior (como todos, pero no me daba la gana), y estaba una persona que no me hacía gracias, así que dije que no porque llevaba el móvil encima, cosa que era cierta, pero que si yo hubiera querido, se lo habría podido dejar a alguien… pero esa no era la cuestión.

A parte, aprendí que sé llorar por un chico, aunque ese chico no mereciese las lágrimas, porque, podría decir que es un capullo, pero tampoco lo siento así… porque no me dijo, en absoluto, que no quería nada conmigo… más que nada porque lo único que tuve de él estas fiestas fue un “hola” algo soso el primer día, que fue cuando noté que algo no iba demasiado bien… porque, aunque tuviera la amabilidad y el tacto de no decirme que no quería nada conmigo, ni de ir publicándolo a los cuatro vientos (ninguno de sus amigos lo sabe), nunca paras de mirar atrás y darle vueltas al asunto y pensar “Jo, con lo bien que nos lo pasamos el último día de fiestas de julio y cómo disfrutamos y míranos ahora… ¿Qué ha ocurrido para que todo haya cambiado tan de repente? Hace dos semanas nos estábamos besando y ahora, sea por vergüenza, timidez o cabezonería, no nos decimos nada, ni siquiera nos acercamos para bailar…”.

Si es que ya me lo decía yo para concienciarme, “No te puede gustar, para ti no es más que un amigo, lo que ha pasado no significa nada, olvídate, ¡sé una cualquiera por una vez en tu vida…!”. Pero ni sé serlo, ni quiero. Y tampoco sé olvidar tan fácilmente, y tampoco quiero hacerlo… Aunque creo que ese bache ya lo tengo superado. Claro que, sin ayuda me hubiera sido imposible. La persona que más me soportó fue Manu, al que desde aquí mando un beso enorme, incomparable con toda la gratitud que siento y todo lo que lo quiero. También estuvo ahí mi prima para lo que necesité, y no me olvido de aquellos amigos que hice y que también me consolaron en alguna ocasión.

Tampoco es cosa de olvidar la llamada de Isaac un buen día por la noche. En ese momento también cogí una buena llorera, pero de la emoción. Logró emocionarme con sus palabras tan bonitas y, sobre todo, con la buena nueva de que la chica que me hizo pasar dos o tres noches en vela, ya está bien y que todo en la operación salió perfecto. Ya saben, él y su familia, que desde España tienen alguien que los ama, que siempre estará ahí para lo que necesiten. Isaac, cielo, ¡te quiero mucho!

Para acabar, nada, decir que creo que no me queda nada por contar y por recordar. Pedir disculpas por este post tan sumamente largo y agradecer a la gente que sigue el blog que lo hagan crecer poco a poco y que lo visiten.

Nada más, ¡hasta el próximo post!

jueves, 26 de julio de 2007

De vacaciones y con Miguel Bosé...

Escribiendo el post pre-vacacional y escuchando a Miguel Bosé con su canción “Bambú”, me estoy acordando del magnífico concierto que dio aquí. Fue un concierto fantástico, de los mejores que he visto, y yo que nunca lo había visto en persona, os aseguro que voy a verlo en concierto a partir de ahora cuando venga a Valencia a dar conciertos. Además, estoy recordando que, en cuanto sonaron las primeras notas de la canción, Bosé preguntó: “¿Qué queréis?” y todas las fans (y los fans homosexuales, claro =P) locas de amor (¡entre las que me incluyo, por supuesto!), chillándole histéricas: “¡¡¡BAMBÚ!!!”. Fue un show.

Y nada, como ya dije, es el post pre-vacacional, marcho de nuevo mañana de fiesta al pueblo de mis primas. Voy a ver a esa personita que echo tanto de menos… y, oye, ¿por qué no? He estado comprándome ropa durante estos tres días para estar bien guapa cuando lo vea… he ido también a la peluquería. Porque sí, sé que le gusto, que mi imagen no va a cambiarle la opinión que tiene de mí, pero sí ayuda… acabo de darme cuenta de que soy un tanto materialista… ¿Qué opináis vosotros?

Vuelvo a dejar aquí a mi mejor amiga. Algo que me pesa mucho, porque la voy a echar mucho de menos, pero es algo necesario… marcho allí para deshacer por unos días los lazos que me unen a esta ciudad… necesito ser “libre” por algunos momentos, no tener esas cadenas… no sé cómo explicarme, espero que me hayáis entendido.

Y sonando “Hacer por hacer”, voy llegando al final del post. Creo que esta canción es sexy, sensual… tiene un atractivo sexual enorme… e imaginando a Bosé cantándola… Mmmm… me llamaréis loca, pero me parece… ¿cómo decirlo? Tiene unos movimientos tan suaves… tan insinuantes… es ÉL, simplemente.

Ahora sí que acabo. Esta es mi despedida, pero sólo durante unos días, ¡que volveré! No os libráis tan fácilmente de mí, ¡¡jaja!! Espero que me echéis de menos. Marcho mañana, día 27 de julio por la mañana, y vuelvo el día 5 de agosto por la mañana también.

Un saludo a todos.

¡¡Hasta el próximo post!!

lunes, 23 de julio de 2007

Calor y altas temperaturas...

Ya volví de Roma. Cinco días maravillosos. Lo he visto todo, y aún así, me hubiera quedado dos días y medio más admirando la belleza de los frescos de Michellangelo de la Capilla Sixtina o la grandiosidad de la basílica de San Pietro en el Vaticano. Y es que Roma es una preciosidad. Con su Colosseo, el Palatino, el Foro Romano, el Circo Massimo (que a mí me decepcionó mucho), la iglesia de Santa María la Mayor, San Giovanni, San Pietro in Vincoli, la Fontana di Trevi, San Pablo, Via Quattro Fontane, la Piazza dell Popolo, la Piazza Navona, el Panteón… todo.

No tenía ganas de volver. Egoísta por mi parte, pero realista. Me hubiera quedado allí al menos una semana más. Creo que me faltó admirar más las cosas. Había lugares en los que, por más que mirabas, no alcanzabas a ver cuán bello era lo que te rodeaba. Sin embargo, no había más remedio, el vuelo se retrasó, pero aún así volvimos sobre las siete.

Y en el avión de vuelta a casa… jamás habría pensado que el mejor calor humano (o divino, según se mire =P) que he sentido, habría sido el de un cura… Sexy, sexy, en serio… estaba sentado a mi lado en el avión, y tras reírnos de la situación mi tío y yo durante un buen rato y calmarnos, empecé a fijarme más detalladamente en él. Llamadme lujuriosa, pero lo descubrí varias veces mirando mi escote con curiosidad… estaba bastante bien el muchacho, y era muy moreno. Una lástima que ni nosotras ni ellos puedan disfrutarlo, aunque, como dijo mi abuela… ¡¡quién sabe!!

Ahora, dentro de nada, vuelvo a Alicante, al pueblo de mis primas. Tengo ganas, ya veremos qué ocurre…

¡Hasta el próximo post!

lunes, 16 de julio de 2007

Pequeño diario de unas mini-vacaciones...

Y es que esta semana se me ha hecho corta, a pesar de que he estado fuera de casa (suelo extrañar a mis padres, esta vez no).

Como sabía que no me iba a acordar de lo que había hecho cada día, el primer día, cuando marché hacia Alicante, al pueblo de mis primas, decidí que cada noche, me apuntaría en el móvil lo que había hecho diariamente. Aquí está el resultado, aunque me ahorraré algunos detalles indiscretos… jeje.


Día 6. Hora de (llegada a casa) dormir: 4:30 am.

He visto por primera vez a Iñaki, un “amigo” de Amparo y Lorena. Tengo muy mala suerte, parece que siempre vaya a por los peores. Además, Amparo no quiere ni presentármelo. Lo entiendo, pero no comparto su idea. Pero el tío es guapo a rabiar, el “jodío”… es bajito, pero tiene unos ojos preciosos. Lleva el pelo estilo “troll”, y hoy llevaba una camiseta morada que le marcaba la espalda. Está muy bien, y parece simpático… Pero no es una buena influencia, tengo que olvidarle, que no me pase como con dos que yo me sé… en fin, será difícil pero se intentará. Tengo dolor de garganta y no he bebido casi nada. La orquesta ha sido un coñazo, había poca gente y hoy he conocido a más gente que en toda mi vida. ¡¡Todos se conocían!! Mañana no sé a qué hora me levantaré, ya veremos.

Día 7. Hora de (llegada a casa) dormir: 7:15 am.

Hoy me lo he pasado mejor que ayer. La música era más buena, el cantante estaba buenísimo e Iñaki me ha dado dos besos, Lorena me lo ha presentado. Estoy contenta, aunque luego no me haya hecho ni caso. He estado bailando hasta las siete menos veinticinco y, aunque Amparo y Paula han marchado a casa a dormir, Gabri se ha quedado con nosotras. Hoy me he levantado a las tres y media de la tarde, ya veremos a qué hora me levanto mañana, porque habíamos quedado para ir a la piscina, pero va a ser que no… ¡¡qué dolor de pies tengo…!!

Día 8. Hora de dormir: 1:15 am.

Hoy me he levantado a las dos y media, algo más pronto… ha venido mi tía y nos hemos tenido que levanta a comer con ella, aunque a las tres nos hemos vuelto a acostar. Después de volver a las siete de la mañana con Gabri, es normal… Hemos dormido hasta las siete de la tarde… y ahora me acostaré. No hemos hecho nada en todo el día…

Día 9. Hora de dormir: 3:40 am.

Hoy, realmente, tampoco hemos hecho nada… estoy cansada, pero creo que es del viaje en coche hasta Orba. Vinimos sobre la una menos veinte y no vimos a nadie, nos quedamos en casa. Sin embargo, cuando salimos por la tarde, fuimos al bar “Al Carrer”, jugamos a los dardos (soy penosa…), y vi a algunas de las personas que conocí en mayo. Luego hemos vuelto a casa, hemos jugado a las cartas, y ahora a dormir.

Día 10. Hora de dormir: 4:20 am.

No he hecho nada, esto está algo aburridillo, pero me lo estoy pasando genial, me río mucho. Jugamos a los dardos (sigo siendo penosa), y a las cartas (el continental cada vez me gusta más).

Día 11. Hora de dormir: 4:51 am.

Y seguimos sin hacer nada, realmente… me he levantado a la una menos cuarto, hemos ido a la tienda a comprar, hemos comido, hemos visto la novela (“Acorralada”… jamás pensé que me engancharía yo a una telenovela… ¬¬), lego hemos jugado a las cartas, hemos ido al bar, he acompañado a Amparo y a Romina a repartir panfletos de las fiestas de Orbeta por Orba, hemos jugado a los dardos (he perdido, sí, pero con dignidad xD), hemos vuelto a casa, hemos cenado, hemos vuelto a jugar a las cartas, y hasta ahora. La verdad es que el día ha sido tranquilo, aunque ahora estoy hiperactiva y no sé por qué, si por la coca-cola o por la llamada sorpresa que he recibido. ¡¡Me ha dejado alucinada!! Estoy aún dando saltos de alegría, ¡me ha llamado Isaac! ¡Dios mío, ha sido una sorpresa enorme! ¡Cuánto lo quiero! Es que me ha puesto súper nerviosa, y cuando he sabido que era él… ¡Oh, Dios, es maravilloso! Me encanta su acento, y el pobre no sabía qué decirme, (aunque a mí me pasaba lo mismo). Es un amor… extraño hablar con él por el Messenger, hace un montón que no hablamos por allí, pero es que al estar aquí… además, cada vez me gusta más hablar por teléfono con Manu, creo que me comprende muy bien y se lo agradezco…

Día 12. Hora de dormir: 5:20 am.

Estoy más cansada que nunca… tengo el periodo, tengo dolor de tripa, dolor de riñones, dolor de piernas, dolor de pies, dolor de cabeza… ¡¡me duele todo!! Pero lo que más me duele es el corazón… ese pequeño y tonto musculito… ay… ¡Eh! Que ligué y todo, ¡jaja! Pero bueno, no tiene importancia… no estaba allí el que realmente me importa… y nada, la noche ha transcurrido tranquila, sin incidentes.


Para acabar, decir que en estos momentos soy muy feliz, que pasé la última noche con una de las personas más importantes para mí y que estoy muy contenta.

Ayer fui a ver el concierto de El sueño de Morfeo... nada grande, la cantante me cae un poco mal... y ¡¡mañana voy a ver a Miguel Bosé al concierto (*muriendo de amor*)!!, y el día 18 marcho a Roma ya. Tenía muchas ganas. Vuelvo el día 22. Ya contaré qué tal me ha ido. Por el momento, es ahora el momento de despedirme.

¡¡Hasta el próximo post!!

lunes, 2 de julio de 2007

Unos días extraños...

Unos días extraños para mí… no sé, siento que no es verano todavía… igual es porque tengo la sensación de que me falta algo por hacer y no sé el qué. Igual es por todos aquellos a los que en verano veía que este año marchan de vacaciones a otro lado o porque marcho yo a Roma con mi tío y no estaré aquí para verlos…

También puede ser porque el verano, aunque aún no haya empezado del todo, se me está haciendo muy largo…

(...)

Por supuesto, soy consciente de que he hecho muy largo el post, pero cambiando de tema y con un apunte rápido: ¡¡He vuelto a saber de Leo!! Es majísimo, cada vez lo quiero más. Ya hace cuatro años que somos amigos y, aunque no lo veo tanto como antes por el Messenger ni por los foros, sigo apreciándolo muchísimo y sabe que tiene aquí a una chica para lo que necesite. Te extraño, Leo… te echo mucho de menos… ¡¡Un besote!! ¡¡Te quiero!!

Ahora sí, lo dejo por hoy.

¡Nos vemos en el próximo post!

(Editado por contenido ofensivo).

miércoles, 27 de junio de 2007

Fin de curso definitivo...

Ahora sí puedo dar el curso por acabado. Me deshice de todas las responsabilidades del curso 2006-2007 y tengo que confesar que, después de las notas que tengo, me merezco unas vacaciones. Está bien, quizás podrían ser mejores, sobre todo en la parte de ciencias teniendo en cuenta que quiero hacer física, pero creo que están bastante bien: cinco sobresalientes (inglés, educación física, alternativa, filosofía y psicología), tres notables (valenciano, castellano y física y química) y dos suficientes (matemáticas y biología y geología).

Fui ayer a por las notas, y me despedí definitivamente de mi tutora, que se va el año que viene al instituto de Cheste. Habíamos quedado para almorzar juntas mi compañera de mesa, mi tutora y yo, pero no pudo ser porque a ella le pusieron la reunión de departamento. En fin, que todo quedó en una despedida entre lágrimas.

Además, nos dieron una mala noticia. Somos muy pocos alumnos y no saben si va a haber línea en valenciano. No pienso aceptarlo, es vergonzoso. El año pasado ya los padres ganaron la batalla contra la Conselleria d’Educació, pero este año será más complicado… una cosa está clara: sea donde sea, pero yo estudio segundo de bachillerato en valenciano. Si hace falta me voy a un instituto de la capital (¡por favor el Lluís Vives, por favor el Lluís Vives…!), pero por un año que me queda de bachiller y que voy a hacer la carrera en valenciano también… es que me parece una vergüenza que quieran quitar la línea… El caso es que creo que el curso 207-2008 será muy especial… esperemos que en mi ciudad…

Anteayer me fui a la piscina, pero no hay mucho que comentar salvo que hacía demasiado calor para mi gusto, que Bego sigue siendo genial y que el socorrista estaba bastante bueno… este año, además, era guapo (el del año era un abuelete y hace dos años estaba bueno pero era feo…), oye, ya que era el único chico que había “adecuado de edad” para mí, ¡que estuviera bien era un gustazo…! ¡¡Jajaja!!

Y, cuando volvimos del Devesa Garden, pasamos por la tienda de fotografía y rebelé algunas de las fotos de mi móvil (dos me hacían falta, las otras doce no…), entre ellas las de las fiestas de Orba (con Lucas, Vicente, mis primos, con los cantantes de La Tribu, con Raquel, con Vicente Javier o con Ángela, entre otros…), con mi mejor amiga, la de mi padre con mi prima, una mía en la que dicen que salgo bien…

Y ayer creé otro escritorio virtual, están geniales, son interesantes y te permiten subir lo que quieras sin esfuerzo. Esta vez subiré unas fotos de Randy Harrison para una de las usuarias del foro de “Queer As Folk” a la que tanto le gusta (¡¡el mío es Gale Harold!!).

Nada más, ¡¡hasta el próximo post!!

domingo, 24 de junio de 2007

Tampoco fue tan terrible...

Y yo que creía que iba a ser mejor… no, no lo fue, pero tampoco fue un trauma insuperable. Íbamos con mis padres, es normal. No es que me moleste ir con ellos, para nada, siempre tengo que reconocer que a más de uno y una le gustaría tener los padres que yo tengo, pero anoche sentí como que sus cadenas me agobiaban. Sin más.


Puede que porque amo aquello y después de cuatro años sin pisar el pueblecito necesitaba explayarme y más libertad de la que tuve. Puede ser. Y es que ayer por la noche volví a pasear, por fin, por las calles donde pasé todos mis veranos hasta que tuve doce años, como dije en el anterior post.


Todos seguía donde yo lo recordaba, bueno, todo, todo, no, la verdad… Han cambiado muchas cosas (locales cerrados, otros nuevos abiertos, cambios de lugar, ¡hay ayuntamiento por fin!, etc.), pero la esencia sigue siendo la misma… el mismo olor a salitre en el aire, ¡la misma gente, Dios mío! Mis amigos… siguen yendo a veranear allí… y ayer yo hice una promesa mirando al mar y sintiéndome convencida: sea con quien sea, como sea, cuando sea, en la casa que sea, cuantos días sean… pero yo un verano vuelvo, está clarísimo.


Finalmente nada de tradiciones, ya fui yo bastante de olvidar mis malos momentos y quedarme solamente con los buenos en la memoria. Ni siquiera me llevé papel y boli, como dije que haría… se me olvidó. Deliberadamente o no. El caso es que cenamos sentados en la arena, como en los viejos tiempos, sólo que esta vez lo hacíamos con mi mejor amiga, quien alucinaba por tanta emoción que yo manifestaba y viendo claramente a Júpiter con sus cuatro lunas más importantes y la constelación de la Osa Mayor más clara que nunca.


Pero sí hubo discoteca. Y muchos niñatos. Sí, a montones. ¡Qué horror! Está bien, no es que yo sea la más madura del mundo, pero sé controlarme sin hacer ni decir idioteces. Toda aquella masa de gente no. Las niñas te empujaban y los niños te tocaban el trasero… hubo desmayos por demasiada ingestión de alcohol y el humo de los porros hacía que se colocara el que lo estaba fumando y los de alrededor… un horror. Y por si había poco, se armó una bronca enorme y tuvimos que salir de la “pista de baile” porque los policías antidisturbios venían preparados con las porras en las manos… cualquiera se quedaba…


A parte, cuando ya nos íbamos (a la una y media o algo así), Iris llamó para decir que fuéramos a reunirnos con ella al bar. Muy bien, qué oportuna, ¡jeje! Pobre, al menos intentó varias veces que nos quedáramos. ¿Resultado? Ninguno, mis padres son implacables…


En fin, que por lo menos ligamos, que ya es algo. ¿Si aceptamos? No, por supuesto, delante de “adultos conocidos” y a riesgo de que me pudieran conocer, ¡cualquiera hacía algo…!



Y, por cierto, vi más maniseros de los que veo cuando estoy aquí. Quedé alucinada xD. Marcho allí a celebrar San Juan para no ver a nadie que conozca de la ciudad, y me encontré justo al grupo de amigos que no quería ver… Ais…


Pero no será el último San Juan, ¡pienso volver el año que viene!

P.D.1: No puedo creer todavía la suerte que tuve después de todo: ¡Vi a Toniko!